56- LIBERAR EL ALMA DE CUALQUIER SOMBRA DE NEGATIVISMO PARA QUE LA VIDA RESULTE CONSTRUCTIVA

Pensar bien quiere decir hacerlo constructivamente. Demasiado nos han enseñado de forma errónea a utilizar el pensamiento analítico y destructivo. Pero hoy las personas tenemos la misión benéfica de acabar con esta nociva costumbre.

Todos los pensamientos que nos inspiran energía, salud, amor, progreso, felicidad, abundancia, paz, espiritualidad y otras cualidades similares, son constructivos. La persona que tiene la tendencia a mirar el lado positivo de las cosas debe esforzarse en ampliar esta feliz actitud de ánimo, porque de este modo atraerá hacia sí misma lo que mira y lo que piensa.

En realidad todas las cosas tienden al bien, porque fueron creadas para el bien. Pero desgraciadamente, el hombre, en su ignorancia, pone trabas en este proceso y de ahí se deriva el sufrimiento, porque nos han enseñado de forma errónea.

Los pensamientos constructivos son nuestros mejores amigos. Intentar manteneros siempre en compañía de pensamientos positivos y os harán progresar con mayor rapidez, porque los pensamientos positivos nos acercan a Dios y a la felicidad, que son la meta de toda persona. Pensar positivamente es estar en el Amor.

El Alma debe permanecer libre de cualquier sombra de preocupación, de odio, de envidia y de pensamientos de agresión, ataque, de enfrentamiento o de hostilidad de alguna manera; nuestra Alma debe estar libre de rencores, de críticas y de todo lo que pueda contrariarla e impedirle sus manifestaciones. Porque si te envuelves en pensamientos hostiles impedirás manifestar lo que deseas. Si no liberamos a nuestra Alma de este tipo de pensamientos negativos pagará el precio de perder potencia y su trabajo será de calidad inferior.

Nuestras facultades solo rinden al máximo cuando trabajan en una armonía perfecta; esto se consigue teniendo serenidad.

Os pido que dirijáis vuestros pensamientos hacia las cosas bellas de la vida, a las maravillas de la naturaleza. Tenéis que hacer que entren en vosotros pensamientos de alegría, de paz y de serenidad, porque este tipo de pensamientos darán a vuestra vida un nuevo color y os sucederán cosas buenas.

Mirar el lado mejor de cada cosa, descubrir ese lado positivo con los ojos del artista o del sabio, que saben ver lo que otros no ven.

Pensar que todo lo que sucede es lo mejor que puede ocurrir, porque está dirigido por una mano invisible según un plan superior, que a veces el hombre no comprende. Incluso las cosas desagradables que calificamos como “malas”, están orientadas al bien y acabarán resolviéndose de forma satisfactoria y con éxito.

Es difícil convencerse de esto si no se tiene una visión espiritual de la vida. Pero es precisamente esta visión la que, transformando las apariencia de las cosas, demuestran que las personas que las ven desde abajo no ven más que sombras.

Hay que empeñarse en defender las ideas sanas de fe, de esperanza y de Amor. Hay que ayudar en dar confianza a las personas deprimidas, corrompidas o que están mal.

Los pensamientos serenos y constructivos son el remedio de un gran número de males, son un remedio para las ideas pesimistas, tristes y melancólicas.

Además el optimismo es el mejor antídoto contra las peores enfermedades mentales. En cambio, el pesimismo y la forma negativa de pensar, no trae más que desgracias, enfermedades y miseria.

Os pido que hagáis guardia en el umbral de vuestra mente, no dejéis que entre ningún pensamiento enemigo de vuestra serenidad y de vuestro progreso. Expulsar todos esos pensamientos negativos y os quedaréis asombrados de la mejora que, en poco tiempo, se producirá en todas las áreas de vuestra vida.

Si cogéis el hábito de cultivar pensamientos de salud, de energía, de vigor y de bondad, haciéndolos realidad en cada momento de vuestra vida, os daréis cuenta de que es un maravilloso tónico que os dará la sensación de poseer fuerzas mayores y renovadas.

La persona que comunica pensamientos alegres, serenos, optimistas y estimulantes, irradia luz por donde pasa, y esa persona es una gran ayuda que aligera  a muchos el peso de sus vidas, remedia infortunio y desgracias, y consuela y anima a los desesperados.

Las creaciones erróneas de las personas, sobre todo a la hora de tener ideas, esas desviaciones erróneas del camino recto, impiden que puedan llegar a una meta mejor.

Igual que las semillas, los pensamientos maduran a su tiempo, en el modo justo y por el bien de la vida de los hombres. Por esto, todo lo que nos ocurre nos pertenece y es justo que ocurra.

No permitáis que entren en vosotros pensamientos malévolos y destructivos. Mantener vuestra mente libre de estos venenos psíquicos, que acabarían por intoxicar completamente vuestra vida. Defenderos de estos enemigos de vuestra salud psíquica y moral.

Lo mejor es conservar el amor hacia todas las personas y hacia todas las cosas, pero defenderos de las agresiones de cualquier pensamiento negativo, porque los pensamientos negativos os harían infelices.

Los pensamientos destructivos que sugieren debilidad, miedo, enfermedad, desgracia, fracaso, pobreza o, peor aún, odios, envidias, rencores y otros sentimientos por el estilo, deben ser desechados por completo.

La persona que tiende a pensar y a mirar el lado negativo de las cosas debe corregir esta desgraciada forma de pensar, ya que atrae los males que mira, que piensa y que teme.

Los pensamientos destructivos son nuestros peores enemigos. Tenéis que evitar los pensamientos negativos igual que evitaríais a un ladrón,  porque este tipo de pensamientos os robaran la paz, la armonía y la serenidad. Lo mismo que nos protegemos contra un ladrón, debemos protegernos contra los pensamientos negativos.

No actuéis nunca en la sombra del negativismo. Cuando os encontréis en mala disposición de ánimo, en actitud de miedo, de ira y pensamientos negativos, es preferible que no hagáis nada, es mejor descansar y dejar las cosas a un lado, porque si en estos momentos negativos actuamos, nos arriesgamos a que las acciones resultantes sean negativas.

Es mejor actuar cuando tengáis el ánimo sereno y limpio de nubes que os impidan ver la luz del sol, que os impidan ver el lado positivo. Hay que evitar ser como aquellos que hablan y actúan un minuto antes de pensar. Es mejor hablar y actuar siempre después de haber pensado lo que debéis decir o hacer.

Si actuamos de forma rápida cuando estamos alterados, es actuar como animales, pero el plano humano es razonable y justo.

Vigilar bien vuestros pensamientos porque son el mejor tesoro que tenemos para acceder a una vida prospera y llena de amor, salud y felicidad.

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