ANEMIA, TODOS LOS TIPOS DE ANEMIA

La anemia es una afección en la cual careces de suficientes glóbulos rojos sanos para trasportar un nivel adecuado de oxígeno a los tejidos del cuerpo. Todo tipo de anemia puede hacer que te sientas cansado y débil.

Existen varias formas de anemia, cada una tiene su propia causa. Puede ser temporal o prolongada en el tiempo, y puede oscilar entre leve y grave. Algunas veces la anemia puede ser una señal de advertencia de una enfermedad más grave.

Hay varios tipos de anemia: esta la anemia aplásica, anemia de células falciformes, anemia por deficiencia de hierro, anemia megaloblástica o anemia por deficiencia de vitaminas, anemia perniciosa o enfermedad de Addison, anemia microangiopática, anemia hipoplásica, anemia hemolítica y hemolítica adquirida, anemia fanconi, anemia por inflamación y anemias asociadas a enfermedades de la medula ósea.

Los síntomas de la anemia pueden variar según la causa, según si la anemia es producida por una enfermedad crónica, o si es por una enfermedad enmascarada.

Los síntomas de la anemia, cuando se presentan podrían incluir:

Fatiga o cansancio, debilidad, piel pálida o amarillenta, latidos del corazón irregulares, dificultad para respirar, mareos, aturdimiento, dolor en el pecho, manos y pies fríos o dolores de cabeza. Al donar sangre bajas el nivel de hemoglobina y puedes contraer anemia. La anemia crea también cambios del carácter como irritabilidad, desinterés, tristeza y abatimiento.

Otros síntomas de la anemia son mareos, zumbidos en los oídos, dolores de cabeza, y palidez en las mucosas.

Al principio puede ser tan leve la anemia que no se note nada, pero los síntomas empeoran a medida que aumenta la anemia.

Las causas de la anemia pueden ser variadas:

Puedes no tener la cantidad de glóbulos rojos y anemia si tu cuerpo no produce sufrientes glóbulos rojos, si tienes sangrado donde pierdas sangre, o donar sangre donde tu cuerpo pierde glóbulos rojos más rápido de los que pueden ser reemplazados. También puedes tener anemia si tu cuerpo destruye glóbulos rojos. Por tener hipotiroidismo o hipertiroidismo o por tener bacterias y parásitos en el cuerpo.

Los glóbulos rojos tienen una función muy importante en el cuerpo:

El cuerpo produce 3 tipos de glóbulos sanguíneos, los glóbulos blancos para combatir infecciones, las plaquetas para ayudar a que se coagule la sangre para reparar cortes y heridas, y los glóbulos rojos para transportar oxigeno por todo el cuerpo.

Los glóbulos rojos contienen hemoglobina, una proteína rica en hierro que le da el color rojo a la sangre. Esta hemoglobina permite que los glóbulos rojos transporten el oxígeno de los pulmones a todas las partes del cuerpo, y que lleven el dióxido de carbono a otras partes del cuerpo para que se exhale y se expulse.

La mayoría de los glóbulos sanguíneo, incluidos los glóbulos rojos, se producen en la medula ósea, dentro de la columna y huesos grandes y también contribuye el Bazo. Para producir hemoglobina y glóbulos rojos, el cuerpo necesita hierro, vitamina B-12, folato,  vitamina C y otros nutrientes de los alimentos que consumimos.

Los diferentes tipos de anemia tienen causas diversas cada uno:

Está la anemia por falta de hierro (anemia ferropénica). Este tipo de anemia es el más frecuente y es causado por la escasez de hierro en tu cuerpo. Sin el hierro necesario, la medula ósea no podrá producir suficiente hemoglobina para los glóbulos rojos.

Si tu cuerpo no toma suficiente hierro, tendrás anemia, o la tendrán las mujeres embarazadas. Las mujeres que tienen un sangrado menstrual más abundante también pueden sufrir anemia, las personas con ulceras y también con cáncer. Y también pueden tener anemia las personas que tomen analgésicos, sobre todo la aspirina, ya que la aspirina puede inflamar el revestimiento del estómago, lo que genera una pérdida de sangre.

La anemia por falta de hierro puede ser tan leve que pasa desapercibida, pero a medida que el cuerpo se vuelve más bajo en hierro y la anemia empeora, los síntomas se pueden intensificar.

Los síntomas de la anemia por falta de hierro pueden incluir: fatiga extrema, debilidad, piel pálida, dolor torácico, latidos cardiacos rápidos o falta de aliento, dolor de cabeza, mareos o vértigo, manos y pies fríos, inflación o dolor en la lengua, uñas quebradizas, antojos de sustancias como el hielo, tierra o almidón, falta de apetito sobre todo en bebés y niños con anemia de falta de hierro.

Cuando la anemia por falta de hierro se agrava puede provocar: problemas de corazón, latidos del corazón irregular. Cuando tienes anemia, el corazón debe bombear más sangre para compensar la falta de oxígeno en la sangre, y esto puede ocasionar un corazón dilatado o insuficiencia cardiaca.

La anemia por falta de hierro también puede producir problemas durante el embarazo, como partos prematuros. Problemas de crecimiento en los lactantes y los niños, retraso en el desarrollo y mayor riesgo de infecciones.

Las causas de la anemia por falta de hierro pueden ser sobre todo si no consumes alimentos con suficiente hierro o si estás perdiendo mucho hierro, puede ser por pérdida de sangre por tener menstruaciones intensas durante el periodo menstrual, por perdida lenta de sangre dentro del cuerpo por alguna ulcera péptica, por hernia de hiato, pólipos en el colon o cáncer colorectal. El sangrado gastrointestinal puede ser a consecuencia del uso habitual de algunos analgésicos, sobre todo la aspirina. Los trastornos  intestinales también afectan a la capacidad del intestino para absorber los nutrientes y el hierro, por ejemplo la celiaquía, entre otras. También pueden tener falta de hierro las personas que son donantes de sangre y los niños y lactantes, sobre todo los prematuros o de bajo peso al nacer, o los que no reciben leche materna y la madre no tiene suficientes reservas de hierro.

Hay que tomar alimentos con vitamina C a diario para mejorar la absorción del hierro, tomar jugos de cítricos, melón y hortalizas.

Otro tipo es, la anemia perniciosa o por falta de vitaminas. Además del hierro, tu cuerpo necesita folato y vitamina B-12 para producir suficientes glóbulos rojos saludables. Además algunas personas que consumen suficiente vitamina B-12 no son capaces de absorber la vitamina, es el problema más frecuente de hoy día, que la gente no es capaz de absorber las vitaminas que consume, esto sucede por diferentes motivos.

Las vitaminas relacionadas a la anemia incluyen el folato (que es la vitamina B-9), la vitamina B-12 y la vitamina C. Consumir mucho alcohol puede hacer que tengas anemia por deficiencia de vitaminas, porque el consumo excesivo de alcohol destruye las vitaminas del grupo B. Tomar ciertos medicamentos como algunos anticonvulsivos puede crear anemia por falta de vitaminas, también los antiácidos y algunos utilizados para tratar la diabetes tipo 2 pueden impedir la absorción de la vitamina B-12.

Los síntomas de la anemia por deficiencia de vitaminas incluyen: fatiga, cansancio, mareos, falta de aliento, o problemas respiratorios, piel pálida o amarillenta, latidos del corazón irregulares, arritmias, pérdida de peso, entumecimiento u hormigueo en manos y pies, debilidad muscular, cambios en la personalidad, irritabilidad, movimientos inestables, confusión mental o se puede tener olvido, lengua sensible, y picor y hormigueo en las extremidades.

La anemia por deficiencia de vitaminas puede provocar complicaciones como:

Trastornos del sistema nervioso y trastornos neurológicos, problemas del equilibrio, escorbuto, infecciones, sangrado debajo de la piel  y alrededor de las encías.

Falta de ácido fólico y problemas en el embarazo como defectos congénitos en el bebé.

También existe la anemia por inflamación. Se produce anemia por tener ciertas enfermedades, como el cáncer, el VIH o sida o inmunodeficiencia, la artritis reumatoide, la enfermedad renal, la enfermedad de Crohn y otras enfermedades inflamatorias agudas o crónicas, que pueden interferir en la producción de glóbulos rojos.

Otro tipo de anemia es la anemia aplásica. En este tipo el cuerpo deja de producir la cantidad necesaria de células sanguíneas nuevas, te hace estar propenso a las infecciones y sangrados descontrolados. Este tipo de anemia aplásica puede aparecer repentinamente o puede ser de forma más lenta y empeorar con el tiempo. También puede durar poco tiempo o volverse crónica y muy grave.

La anemia aplásica puede que no presente síntomas, pero cuando se presentan pueden ser: fatiga, falta de aire, frecuencia cardiaca rápida o irregular, piel pálida, infecciones con frecuencias o prolongadas, hematomas que te salen con facilidad o sin causa, sin darte apenas golpes. Sangrados nasales o de encías, sangrar de forma prolongada cuando te haces un corte, erupción cutánea, mareos, dolor de cabeza, fiebre.

La causa más común de la anemia aplásica es cuando el sistema inmunitario ataca a las células madre de la medula ósea, afectando a la producción de células sanguíneas y dañando la medula ósea. Esto es producido sobre todo por efecto secundario de tratamientos de radiación y quimioterapia, porque este tipo de terapias matas las células sanas de la medula ósea, y también se puede producir por enfermedades autoinmunes.

También se puede producir anemia aplásica por la exposición a sustancias químicas toxicas como pesticidas, insecticidas, y el benceno (ingrediente de la gasolina), disolventes y removedores de pintura y otras sustancias químicas toxicas.

También puede producirse por tomar ciertos medicamentos, sobre todo los utilizados para la artritis reumatoide y antibióticos…

Algunos niños pueden nacer con esta enfermedad y presentar defectos congénitos.

Hay anemias asociadas a enfermedades de la medula ósea. Varias enfermedades como la leucemia y la mielofibrosis pueden causar anemia al afectar la producción de sangre en la medula ósea. Los trastornos de este tipo de cáncer y trastornos similares pueden variar desde leves a muy graves.

Hay también anemias hemolíticas. Este grupo de anemias se desarrolla cuando los glóbulos rojos se destruyen más rápido de lo que la medula ósea puede reemplazarlos. Ciertas enfermedades de la sangre que aumentan la destrucción de los glóbulos rojos. Puedes heredar anemia hemolítica o puedes desarrollarla a lo largo de tu vida.

Hay otro tipo de anemia que se llama anemia de células falciformes, suele ser de tipo hereditario en el que no hay suficientes glóbulos rojos para transportar el oxígeno por todo el cuerpo. Esta afección hereditaria y algunas veces grave, es una anemia hemolítica. Es causada por una forma defectuosa de hemoglobina que obliga a que los glóbulos rojos adopten una forma anormal de media luna (hoz). Estos glóbulos rojos irregulares mueren prematuramente y generan una escasez crónica de glóbulos rojos.

Los síntomas de la anemia de células falciformes suelen aparecer alrededor de los 5 meses de edad, aunque varían de una persona a otra y cambian con el tiempo, y los síntomas pueden ser: anemia por tener pocos glóbulos rojos que hace que el cuerpo no pueda obtener suficiente oxígeno y causando fatiga, episodios de dolor en el pecho, en el abdomen, en las articulaciones, incluso puede haber dolor en los huesos, hinchazón de manos y pies, infecciones recurrentes al dañar el bazo, retraso en el crecimiento o de la pubertad y problemas de visión por daños en la retina y partes del ojo, piel pálida, color amarillo en la piel o en la parte blanca de los ojos. También puede producir signos de un accidente cerebrovascular, como, parálisis unilateral o debilidad en la cara, en los brazos o las piernas, confusión, problemas para caminar o hablar, dolor de cabeza fuerte…

La anemia de células falciformes puede provocar a su vez varias complicaciones, como: accidente cerebrovascular, síndrome torácico agudo, hipertensión pulmonar, daños en los órganos por falta de flujo sanguíneo, incluido daño en los nervios, riñones, hígado y el bazo, ceguera, impotencia y priapismo en los hombres.

La causa más común de la anemia de células falciformes es la mutación de un gen encargado de ordenar la producción la hemoglobina, haciendo que los glóbulos rojos se vuelvan rígidos, pegajosos y deformes.

Las personas que tienen más posibilidad de contraer algún tipo de anemia son: las que tienen una dieta que carece de ciertas vitaminas y minerales como la vitamina B-9, B-12, vitamina C, y de hierro. También las personas con trastornos intestinales y permeabilidad intestinal. Las mujeres con trastornos de la menstruación por la pérdida de glóbulos rojos. Las mujeres embarazadas con dietas inadecuadas, también podrían tener anemia las personas con enfermedades crónicas como el cáncer, insuficiencia renal, diabetes y otras que puedan llevar a la escasez de glóbulos rojos.

Puedes encontrar cantidad de hierro en alimentos como la infusión de tomillo, las legumbres y lentejas, y en las frutas secas.

Puedes encontrar folato (vitamina B-9), ácido fólico en las frutas y jugos y batidos de frutas y verduras de hojas verdes oscuras, en los guisantes, frijoles rojos, cacahuetes, cereales y arroz.

Puedes encontrar vitamina B-12 en el pescado y marisco, en los huevos, en los cereales, en los frutos secos, frutas, en las verduras y hortalizas, y en la jalea real.

Y la vitamina C, la encuentras sobre todo en las frutas y los cítricos, y en los melones esta en grandes cantidades, y en algunas hortalizas.

Según la medicina oficial, todo lo expuesto antes puede ser la causa de las diferentes anemias. Ahora vamos a ver lo que produce anemia a nivel emocional, el por qué tantas personas tienen anemia a pesar de alimentarse bien. Vamos a ir más allá de las manifestaciones del cuerpo.

Desde un punto de vista biológico la sangre simboliza la alegría de vivir y representa también a la familia, al clan, y los lazos familiares. La persona anémica ha perdido precisamente esa alegría de vivir y se encuentra envuelta en sentimientos de desvalorización en sus relaciones y con respecto a lo que hace (especialmente en el clan o familia). Con todo esto, las personas anémicas muy frecuentemente se ven invadidas por el desánimo, por la debilidad y la inseguridad. La persona con anemia vive situaciones y conflictos surgidos en el clan.

En las personas con anemia aparecen siempre como emociones presentes la falta de alegría de vivir, el miedo y, sobre todo, la desvalorización, el sentimiento de no valer lo suficiente. Viven una atmosfera y ambiente familiar muy tóxico.

La sangre es la energía vital que corre por tus venas, la alegría que circula por tus venas, y si pierdes esa alegría, pierdes sangre de una manera u otra, en forma de hemorragias, accidentes o motivos que te causan anemia.

Parece que la anemia es algo romántico, algo que nos hace ser más delicados, más frágiles, necesitados de atención y cariño. En realidad la anemia es una consecuencia directa o de mala alimentación o de mala gestión de las emociones, o de ambas.

Sufres una desvalorización de aquello que te hace vivir, que transporta tu vida (tu sangre). Tal vez no quieres molestar a tu familia, sientes que tienes que vivir lo menos posible porque molestas o porque te ahogas en tu familia.

La anemia te indica que tienes falta de alegría ante el proceso de la vida misma, y con un sentimiento de no valer. Se te escapa la vida, se te escapa la alegría que corre por tus venas, se te escapa tu fuerza vital. Puede que tengas miedo a la vida.

En muchos de los casos el conflicto que programó la anemia tiene su origen en circunstancias traumáticas sufridas por un antepasado o por los padres durante el embarazo o los tres primeros años de vida del enfermo. En definitiva, la anemia, como todas las afecciones de la sangre, suele ser la expresión de conflictos transgeneracionales no resueltos que se han ido transmitiendo de generación en generación a la espera de que un miembro del clan tome conciencia para sanarse y, de paso, sanar al resto del árbol genealógico. Es decir, hacer consciente el conflicto inconsciente para que la toma de conciencia por parte del enfermo sea plena y, poder iniciar el camino de una curación rápida, efectiva y definitiva.

Para curar tu anemia debes cambiar tu modelo de pensamiento confiando en que tú puedes experimentar y sentir alegría en todos los ámbitos de tu vida, debes amar la vida y procurarte alegrías viviendo tu presente y programando objetivos y deseos para cumplir.

Solo se deprime, se cansa y se vuelve anémico la persona que no confía en sus capacidades ni tiene ilusiones de futuro o planes de vida. Debes volver a contactar con tu capacidad de crear tu vida sin depender de los demás. Cambia ya los pensamientos negativos que te impiden encontrar la alegría en tu vida. Deja salir a tu niño interno para jugar y tomarte la vida de forma más libre, tómate la vida menos en serio.

Revisa lo que te está haciendo sentir mal en tu entorno familiar, si te sientes un estorbo o alguien te molesta, o tal vez no puedes hacer nada para unir a la familia, ¿qué te debilita, qué te desanima y te hace sentir triste?

El color rojo es el color que deberías mirar a diario como tratamiento de  cromoterapia o terapia lumínica de sanación.

También es recomendable que uses el audio isocrónico para equilibrar el meridiano del bazo que tenemos en nuestra página web, además lo puedes escuchar de forma gratuita.

En Autogestiona tu salud hemos diseñado un combinado de frecuencias, el Nº 68, que está en versión binaural y en isocrónico para combatir todo tipo de anemias.

Estos son los link del binaural y del isocrónico que son igual de efectivos:

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