BURSITIS EN CUALQUIER ARTICULACIÓN O ZONA

BURSITIS EN CUALQUIER ARTICULACIÓN O ZONA

La bursitis es la inflamación o irritación dolorosa de unas bolsas llamadas bursas que están rellenas de líquido (bolsas sinoviales) que proporcionan amortiguación a los huesos, a los tendones y músculos alrededor de las articulaciones. La función de estas bolsitas es ayudar al movimiento normal de las articulaciones y evitar fricciones directas entre ellas, y la bursitis ocurre cuando estas bolsas se inflaman.

Con frecuencia vemos bursitis en el hombro, en el codo y la cadera. Pero también ocurre en el hueso sacro o en la espalda, en el tendón de quiles, alrededor de la rodilla, en el talón y la base del dedo gordo del pie.

Según dice la medicina oficial, la bursitis aparece en articulaciones que realizan movimientos repetitivos de forma frecuente, por ejemplo al levantar algo por encima de la cabeza repetidas veces, o apoyarse en los codos por periodos largos, o por pasar mucho tiempo arrodillado que causa presión en una bolsa sinovial, incluso por lesiones o golpes, o por tener artritis reumatoide, o metabólicas, por gota o por infecciones. Las bursitis también están asociadas a enfermedad tiroidea o a la diabetes.

Si tienes bursitis, la articulación afectada puede dolerte y sentirse rígida, te duele más cuando la mueves o la presionas, y puede verse hinchada y enrojecida.

A veces causa un dolor incapacitante en las articulaciones que impide mover la articulación afectada, también puede notarse hinchazón excesiva, hematomas o una erupción cutánea en la zona afectada. Puede ser un dolor agudo y punzante, sobre todo si haces ejercicio físico. Y a veces puede dar fiebre.

Muchas personas no tienen trabajos donde castiguen las articulaciones ni motivos de fricción repetitiva para crearse una bursitis, pero la padecen igualmente, sufriendo bursitis en la que sienten dolor, la piel de la zona afectada se pone roja y caliente. Y esto ocurre porque a nivel emocional se crean bloqueos que afectan creando una inflamación de las bolsas de las articulaciones.

Se produce un bloqueo emocional que causa la bursitis en personas que desean golpear a alguien pero reprimen su ira, en personas que desean expresar la ira que sienten. Se produce un amortiguador de agua por tener sobrecarga o presión, por rabia o enfado al tener que estar sumiso con una persona, con una situación o contigo mismo. Con frecuencia afecta al perfeccionista que se esconde el derecho a enojarse, esto hace que la ira se acumule en la articulación afectada. Sabemos que la ira y el enojo reprimido producen inflamación.

Si la persona siente ira y quiere golpear a nivel físico o verbal a alguien hacia quien se siente demasiado responsable, entonces la bursitis aparecerá sobre todo en la espalda.

Si la ira acumulada está relacionada al deporte, entonces aparecerá en el codo, sobre todo si experimenta ira o resentimiento por algo y le cuesta trabajo aceptarse como es.

Tienes bursitis porque soportas algo, alguna situación que te hace sufrir, sobre todo porque no expresas lo que deseas, no expresas lo que necesitas, no haces lo que tu Ser  necesita.

Si aparece la bursitis en las articulaciones de los brazos,  te indica una frustración o una irritación intensa, tienes ira contenida frente a una situación o a alguien a quien tienes ganas de pegar, en el caso de que se trate de los brazos (los hombros o codos).

Si tienes bursitis en las piernas (rotula o tendón de Aquiles) es porque deseas dar una patada, estas furioso, tus pensamientos son rígidos y algo no te conviene en absoluto. Estas harto de la situación, y en lugar de expresar lo que vives, cohíbes tus emociones.

El lado izquierdo del cuerpo tiene relación con tu parte afectiva y tus seres queridos.

El lado derecho del cuerpo tiene relación con las responsabilidades, con el trabajo, con todo lo racional.

Los sentimientos que nos duelen generan, a su vez, emociones y reacciones cuyas consecuencias sufrimos.

La ira puede provocar calor en el cuerpo, la ira genera hipertensión que calienta en exceso la sangre y puede provocar desde fiebre, ardores, ulceras, inflamación y todo lo que termina en itis, como otitis, laringitis, bronquitis, vaginitis, bursitis, etc. y tienes que buscar la ira que has sentido para poder liberarte de ella.

La bursitis en el hombro o en el codo te indica que tienes una ira controlada que te hace decir y pensar interiormente “le pegaría”, por ejemplo: ver a tu hijo que tiene ya 20 o 25 años y se pasa el día viendo la televisión sin hacer nada, mientras que tú no tienes tiempo de descansar ni de relajarte un poco. Esta indignación controlada puede estar relacionada con un suceso en el cual te has sentido humillado.

Si no te enfadas y no te permites ninguna forma de agresividad para expresar lo que sientes, puedes padecer bursitis. Si tienes contrariedades en tu vida y no las expresas, padecerás de bursitis. También si tú te arrepientes de haber hecho algo o haber gastado un dinero que has perdido, puedes tener enfado contigo mismo. Revisa en tu interior a ver si reprimes o conservas algún enfado frente a una situación, o a una persona o contigo mismo.

Si por ejemplo tienes mucha sobrecarga emocional o permaneces mucho tiempo de rodillas ante una persona, tendrás bursitis porque vives rabia reprimida ante una sumisión que no aceptas psíquicamente. Esto te puede pasar en tu familia o con el jefe en el trabajo, y debes permitirte cambiar de trabajo para dejar de estar sumiso o sometido y convertir esa humillación en  liberación.

Cuando tu cuerpo sufre bursitis, ha llegado el momento de que te des cuenta que no es necesario que soportes una situación hasta el extremo de hacerte sufrir así. Esto no quiere decir que golpees a alguien, sino que te afirmes y expreses lo que deseas.

Debes hallar el modo más adecuado de expresar lo que sientes. No seas tan rígido creyendo que no hay otras opciones, sé más flexible y abierto a cambiar de actitud, acepta mejor tus sentimientos y tus emociones para poder transformarlos en amor y en armonía para tu beneficio, y el bienestar de los demás.

Sobre todo la bursitis está relacionada a lo que vives en relación a tu trabajo, y tu cuerpo te dice que adoptes una actitud más positiva para adaptarte a las nuevas situaciones que se te presentan.

En Autogestiona tu salud tenemos un binaural con diferentes frecuencias para combatir cualquier bursitis, también está en versión isocrónico, y ambos son igual de efectivos, puedes usar cualquiera de los dos el binaural o el isocrónico para combatir la bursitis.

Tanto el binaural como el isocrónico están diseñado para combatir la bursitis en cualquier parte del cuerpo y lleva diferentes frecuencias que hacen:

  • Un antiséptico general en el cuerpo.
  • Mejora la circulación sanguínea.
  • Combate inflamación, edemas y dolor.
  • Regenera huesos, músculos, tejidos y nervios.
  • Hace una regeneración celular y hace que tu cuerpo genere beta-endorfinas.
  • Regenera ADN.
  • Combate todo tipo de bursitis en el cuerpo.
  • Combate infecciones en general, y dolor agudo.
  • Estimula todo el sistema inmune.

Hay que decir que todos los binaurales o isocrónicos se pueden escuchar aunque no tengas la enfermedad para la que son destinados, porque lo que consigues al escuchar las diferentes frecuencias es poner en un perfecto estado de salud las células de todo tu cuerpo.

Estos son los link del binaural y el isocrónico para eliminar bursitis:

https://autogestionatusalud.com/producto/binaural-para-combatir-la-bursitis-en-cualquier-articulacion-bursa-bolsas-sinoviales/

 https://autogestionatusalud.com/producto/isocronico-para-combatir-la-bursitis-en-cualquier-articulacion-bursa-bolsas-sinoviales/

 

 

 

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