Cáncer de Huesos

Los huesos representan la estabilidad, la resistencia, el apoyo que recibimos de nuestra familia, las palabras de consuelo, de aliento o de alivio que nos dice nuestra familia, su confianza en nosotros, el estado de nuestros huesos indica cómo nuestra familia nos han elevado, nos han apoyado, impulsado y acompañado en nuestros logros, en nuestros objetivos y metas. Desvalorización de uno mismo por sentirse incapacitado o sin ningún valor.

El cáncer de huesos suele ser uno de los canceres más habituales en niños, normalmente en las piernas, fémur, tibia, pelvis, y algunos casos en los huesos del cráneo o la mandíbula.

El cáncer hace que los huesos se vuelvan frágiles y quebradizos, se destruyen agresivamente las estructuras de soporte con el riesgo de que se rompan, el esqueleto es el eje de la vida, muchas veces se heredan las viejas estructuras y soporte de la vida de nuestros padres, abuelos…

El cáncer de huesos está indicando que has vivido un impactante y doloroso conflicto emocional de desvalorización pero que ya lo has resuelto, y cuando da la cara el cáncer es en la etapa de reparación del conflicto emocional de desvalorización, cuando ya te has engrandecido y empiezas a darte valor. Anteriormente has vivido un sentimiento profundo de desvalorización porque te has sentido incapacitado, desprovisto de todo, o sin ningún valor, has sentido que no valías nada. Te has podido sentir desvalorizada, por ejemplo, por haber encontrado a tu esposo en la cama con otra mujer y te dice que no te quiere y que ya había decidido dejarte, en este caso te desvalorizas como mujer porque tu esposo era muy importante para ti, y esa impotencia y desvalorización te puede crear cáncer de mama y de huesos.

El cáncer te está indicando que has vivido un traumático y doloroso conflicto de desvalorización pero que ya lo has resuelto, es la reparación de ese conflicto.

Lo que pasa es que un hueso dañado regenerándose es muy doloroso porque se multiplican las células en el área dañada creando una especie de costra o callo de fractura para fortalecer la zona afectada con tejido óseo nuevo; y ésto produce tanto dolor que te obliga a ir al médico por los dolores que sientes. Y es justo en ese momento cuando te dicen que tienes cáncer de huesos, cuando lo que realmente te está pasando es que la regeneración y multiplicación celular está sanando el hueso que has dañado con la emoción de desvalorización que no has sabido equilibrar, o si es un niño nadie lo ha sabido apoyar como necesitaba.

Y para esa reparación y regeneración del hueso dañado el cerebro manda órdenes y el hueso empieza a presentar edemas, inflamación y fuerte dolor.

Lo que se debe hacer para sanarse es aliviar con calmantes para sobrellevar mejor la etapa de regeneración del hueso, pero si permites que te apliquen tratamientos de quimioterapia o radioterapia lo único que conseguirás es dañar los órganos y los tejidos de tu cuerpo.

Si te asustas por el diagnóstico de cáncer de huesos y creas miedo a la muerte, lo que sucede es que el miedo a la muerte provoca daños en los pulmones (por miedo a morir) y eso hará que poco tiempo después te diagnostiquen una metástasis en el pulmón o un cáncer de pulmón, que ha sido provocado por un nuevo trauma o conflicto esta vez de miedo a la muerte después de recibir el impacto de cáncer de huesos.

Solución emocional: Hay que saber que la mayoría de los cánceres o tumores son solamente soluciones de conflictos en los que el cuerpo está reparando los órganos, huesos o los tejidos dañados después haber superado ese conflicto emocional. Por lo tanto ante los dolores o las molestias de cáncer lo mejor es identificar lo que lo está causando y tomar medicamentos o remedios que nos ayuden a soportar el dolor y la inflamación para darle tiempo a tu cerebro y tu organismo a que repare y regenere los tejidos, los órganos y las partes del cuerpo que han sido dañadas durante el conflicto emocional que hemos vivido.

Para cáncer de huesos hay que buscar historias de desvalorización en la familia y antepasados que te han transmitido la creencia y programación que te han hecho ser débil y vulnerable y sentirte inferior o desvalorizado a la más mínima, y debes liberarte de esa creencia que tal vez no es tuya, es la creencia que tenía tu padre, o tu abuelo o bisabuelo. Y una vez que tengas claras las vivencias de tus familiares que han  reactivado en ti esa sensación de valer poco y desvalorizarte podrás soltar esos dramas, saltando barreras y normas impuestas por otros y por ti mismo para vivir con alegría y salud.

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