FRIGIDEZ, DESEO SEXUAL EN LAS MUJERES DISMINUIDO O FALTA DE LA LIBIDO

Es muy importante para la salud tener relaciones sexuales y sobre todo tener orgasmos, porque un orgasmo levanta el ánimo al liberar endorfinas, dopamina y oxitocina, que son hormonas que ayudan a aumentar la felicidad y disminuyen los estados de tristeza y depresión. El orgasmo te favorece el sueño, las personas que tienen orgasmos con frecuencia, al liberar endorfinas hace que su cuerpo tenga un sedante natural consiguiendo un sueño profundo y reparador y eliminando el insomnio.

  • El orgasmo puede ser muy beneficioso para la mujer tanto en el plano emocional como fisiológico. Tener orgasmos de manera frecuente hace que la sangre aumente la circulación también en la zona genital, lo que ayuda a mantener el tejido sano en la zona intima.
  • El orgasmo aumenta la actividad cardiovascular y la frecuencia respiratoria, y además quema calorías. Las mujeres que tienen orgasmos tanto en solitario como en pareja consiguen mantener la circunferencia de su cintura más pequeña, esto ayuda a reducir el riesgo en enfermedades cardiacas y diabetes del tipo 2.
  • Las mujeres con orgasmos tienen mejor estado de ánimo, más bienestar y calidad de vida.
  • Mantiene el cerebro sano porque los orgasmos oxigenan el cerebro. Las mujeres que se permiten orgasmos con frecuencia, todas las funciones de su organismo que dependen del cerebro marchan mejor.
  • El orgasmo es un analgésico y anestésico natural porque ayudan a aliviar ciertos dolores y molestias como las migrañas, los dolores de cabeza o cefaleas en racimo y calambres menstruales. Las contracciones que genera un orgasmo facilita la evacuación de coágulos de sangre durante la menstruación, proporcionando alivio temporal.
  • Los orgasmos pueden aliviar y reducir el estrés porque el sexo le da un descanso a nuestra mente.
  • Además hacen que tu piel se vea más saludable, porque la hormona DHEA aumenta sus niveles durante la excitación sexual, contribuyendo a que tu piel luzca más sana.
  • Los orgasmos aumentan tu confianza y tu inteligencia emocional, haciéndote tomar mejores decisiones. Además el intercambio de fluidos con otra persona genera una tormenta de bienestar y salud en la persona, mejorando su carácter y haciéndola más equilibrada a nivel emocional. Las personas que no tienen desahogo sexual tienen peor carácter y peores sentimientos.
  • Y es muy importante saber que los orgasmos estimulan el sistema inmune. Quienes mantienen relaciones sexuales al menos una vez por semana tienen niveles de un 30% más altos de inmunoglobulina.

Los orgasmos tienen muchos más beneficios para la salud, una lista larga u extensa de beneficios por eso me parece muy importante fomentarlos.

Se dice que una mujer tiene frigidez cuando no tiene satisfacción sexual, falta de deseo o no lograr el orgasmo durante el acto sexual. Se puede considerar la falta de deseo sexual como un trastorno cuando es persistente, recurrente y sucede desde hace por lo menos seis meses.

Puede que esta falta de deseo se produzca desde siempre o a partir de un determinado momento, pero independientemente del momento de inicio, la falta de este deseo puede que surja sin que exista ningún interés sexual hacia otra persona, ni tener atracción por la pareja, pero puede que sienta atracción hacia otras personas o ante la masturbación.

Los deseos sexuales en las mujeres van variando de forma natural a lo largo de los años. Normalmente coincide con el comienzo o el final de las relaciones o con grandes cambios en la vida, como el embarazo, la menopausia o alguna enfermedad. Algunos medicamentos tomados para los trastornos del estado de ánimo y otros muchos medicamentos que pueden causar un bajo deseo sexual en las mujeres.

Muchas  mujeres sufren trastornos el deseo sexual y falta de interés en la actividad sexual y escasos pensamientos sexuales.

En la falta de pensamientos de este tipo y deseo sexual, influye mucho la tristeza y la depresión producida, muchas veces, por el consumo de dulces y azúcar y otros motivos que causan depresión. Influye la ansiedad, el estrés, los problemas en la relación de pareja, las experiencias pasadas, el uso medicamentos, y a veces también influyen los cambios hormonales que pueden reducir el deseo.

A veces el interés sexual es reducido solo de forma temporal, causado por trastornos pasajeros como el cansancio.

Por el contrario el trastorno permanente del deseo sexual provoca que disminuyan los pensamientos sexuales, las fantasías y el deseo de actividad sexual, y esto disminuye durante un largo periodo de tiempo que puede durar incluso años, mucho más de lo que debería esperarse según la edad. El deseo sexual bajo se considera un trastorno sobre todo si dura ya tiempo, o la mujer se angustia por no estar a la altura de su pareja, o si la mujer se desvaloriza por este motivo. Porque si la mujer hace conflicto con esto, es cuando empiezan a aparecer todas las enfermedades de tipo genital, ginecológico o reproductor.

Y así vemos a muchas mujeres sufriendo cistitis, candidiasis, quistes, inflamaciones pélvicas, erupciones en la zona genital y demás enfermedades femeninas derivadas de la culpa, de la insatisfacción, o del rechazo sexual.

Toda mujer que sufra depresión o ansiedad es porque en su vida personal tiene alteración y problemas que le hacen crear algún tipo de conflicto emocional. El estrés o los problemas en la relación de pareja reducen el deseo y la motivación sexual. También influye tener un complejo o sentirte inferior en la imagen de tu zona íntima o de tu cuerpo.

Muchas mujeres tienen experiencias sexuales ingratas o sin placer porque uno de los dos no tenga la habilidad de satisfacer o porque no se comunican  las necesidades sexuales.

Las  mujeres que no están satisfechas tienen a ser ansiosas y a tener cambios de humor frecuentes.

Los niveles de hormonas sexuales como los estrógenos y la testosterona disminuyen con la edad pero de forma suave y gradual, quiere decir que el deseo sexual debería disminuir solo de forma progresiva y suave sin que apenas se note. Sin embargo, el trastorno del deseo sexual es tan frecuente en mujeres jóvenes y sanas como en las mujeres muy mayores de edad muy avanzada. Los descensos bruscos en los niveles de hormonas sexuales en las mujeres jóvenes ocasionan una disminución preocupante del deseo sexual, y muchas mujeres se ven obligadas a fingir con su pareja para seguir manteniendo la relación, con el agravante de que, esto les causa conflicto de tipo emocional que deriva en enfermedades del aparato genital-sexual.

Lo normal es que durante las primeras semanas después del parto la mujer tenga una disminución brusca de hormonas sexuales, pero solo en esta etapa. Luego la mujer debería recuperar su nivel de hormonas de forma natural.

En las mujeres jóvenes, la extirpación de los ovarios provoca la caída muy brusca de las hormonas sexuales (estrógenos, progesterona y testosterona), y por supuesto la infertilidad. Incluso cuando las mujeres toman estrógenos artificiales su deseo sexual también es bajo.

En algunos casos puede ayudar a tener deseo centrarse con la conciencia y la atención plena, centrarse en lo que está sucediendo en cada momento. Explicarle a tu compañero las cosas que te estimulan. Muchas veces son necesarias actividades preparatorias, que pueden incluir tocarse, besar, abrazarse, acariciarse y hablar íntimamente, ver un video erótico, o bailar. Pedir a tu compañero que toque distintas partes de tu cuerpo, como los pechos o los genitales (hacer juegos eróticos previos) cualquier cosa que estimule tus fantasías con estímulos eficaces.

Algunas mujeres tienen dolor en la penetración producido por vaginitis atrófica después de la menopausia, pero el uso de químicos artificiales puede tener consecuencias poco deseables para la salud.

Para una mujer que quiera tener relaciones con menos frecuencia que su pareja, esa diferencia puede causarle sufrimiento emocional.

Los síntomas del deseo sexual bajo en las mujeres pueden incluir:

  • Tener que recurrir a poner escusas para evitar una relación sexual con su pareja. Evitando así coincidir con su pareja en el momento de acostarse, o poner escusas de hacer tareas pendientes, la excusa de ver programas interesantes en la televisión, etc.

 

  • Otro síntoma es no tener interés en ningún tipo de actividad sexual, incluida la masturbación.

 

  • Nunca o casi nunca tener fantasías o pensamientos sexuales.

 

  • Preocuparse por la falta de actividad sexual o de fantasías, si te preocupas es porque tienes bajo el deseo.

El deseo sexual se basa en una compleja relación de muchos factores que afectan a la intimidad, como el bienestar de tu cuerpo y tus emociones, las experiencias previas, las creencias, el estilo de vida y la relación actual que tengas. Si tienes problemas en algunos de estos aspectos, tu deseo sexual puede verse afectado.

Las causas físicas pueden ser varias, desde una gran variedad de enfermedades, cambios en el cuerpo y otros factores que pueden causar la disminución del deseo sexual, como:

  • Programar y planificar demasiadas tareas en el día. Tanta planificación y actividad diaria causan estrés y falta de tiempo, el cansancio y determinadas preocupaciones causan frigidez. Y también la costumbre de tener relaciones solamente en un momento que se considere oportuno.

 

  • Las obligaciones domésticas, y la desigualdad en el reparto de tareas entre ambos miembros de la pareja influye mucho en la mujer, ya que la mayoría de las mujeres somos las sufridoras de turno, las que estamos para todo, sin descansar nunca.

 

  • La inadecuada elección de la pareja. Cuando tu pareja no te despierta pasión y atracción, caes antes en la rutina o el aburrimiento en la relación.

 

  • Problemas sexuales. el dolor durante las relaciones o la falta de orgasmos puede disminuir tu deseo sexual.

 

  • Muchas enfermedades como la artritis, el cáncer, la diabetes, la presión arterial alta, la enfermedad de las arterias coronarias y las enfermedades neurológicas disminuyen el deseo.

 

  • El uso de ciertos medicamentos. Los antidepresivos suelen cambiar la química cerebral, cambian los neuro-trasmisores que utiliza el cuerpo para comunicarse entre las células cerebrales, y la comunicación de los circuitos de las células nerviosas cerebrales que regulan el estado de ánimo, estos medicamentos antidepresivos inhiben la recaptación de la serotonina. Entre muchos efectos secundarios que causan estos medicamentos, solo nos quedamos con el que hoy nos interesa que es los cambios que causa en la función sexual, como disminuir el deseo sexual, dificultad para llegar al orgasmo, y en el hombre causan incapacidad para mantener la erección (disfunción eréctil). también disminuyen el deseo los que se toman como

Anticonceptivos y todos aquellos que disminuyen la dopamina.

 

  • El estilo de vida es otro factor. Es posible que tomar una copa de vino o un poco de alcohol te haga sentir apasionado porque te desinhibe, pero beber mucho alcohol puede afectar a tu deseo sexual. Lo mismo que las drogas ilegales, además fumar disminuye el flujo sanguíneo, lo que puede disminuir la excitación.

 

  • Cirugía. Las cirugías relacionadas con los pechos o el aparato genital pueden afectar la imagen corporal, a la función sexual y el deseo sexual.

 

  • La fatiga causada por haber cuidado a niños o familiares que están envejeciendo puede contribuir a la disminución del deseo sexual. La fatiga por enfermedades o cirugías también es un factor de disminución del deseo sexual.

 

  • Cambios hormonales como la menopausia. Como los niveles bajos de estrógenos que pueden hacer que tengas menos interés en el sexo y que se sequen los tejidos vaginales, produciendo relaciones dolorosas o incomodas. Aunque muchas mujeres siguen teniendo relaciones muy satisfactorias durante la menopausia y después de ella en edades más avanzadas, pero la libido de algunas mujeres disminuye durante este cambio hormonal.

 

  • Embarazo y lactancia. Los cambios hormonales durante el embarazo, justo después de tener un bebé y durante la lactancia pueden disminuir el deseo sexual. La fatiga y cansancio, los cambios en la imagen del cuerpo y la presión que supone quedar embarazada o cuidar de un nuevo bebe tan pequeño, todo esto puede contribuir a que baje el deseo sexual.

El estado de ánimo puede afectar al deseo sexual. Hay muchas causas psicológicas que pueden disminuir el deseo, como:

  • Problemas de salud mental, como la depresión y ansiedad.
  • Estrés de cualquier tipo, sobre todo el estrés financiero o laboral.
  • Tener baja autoestima de la imagen de tu cuerpo puede hacerte sentir poco atractiva o no ser deseable, o baja autoestima por otras causas.
  • Tener antecedentes de maltrato físico o de abuso sexual de algún tipo.
  • Haber tenido experiencias sexuales negativas en el pasado.

Los problemas de pareja influyen muchísimo en la disminución del deseo, y problemas persistentes como:

  • Falta de conexión con tu pareja.
  • Tener conflictos o peleas sin resolver con tu pareja.
  • Tener escasa comunicación de las necesidades y preferencias sexuales.
  • Tener problemas de falta de confianza.

La frigidez en la mujer puede tener diversas causas como hemos visto, pero si la frigidez ocurrió en un determinado momento, es decir que no siempre la mujer tuvo este problema, entonces es importante revisar la situación actual con la pareja. Puede que al tener problemas en la relación de pareja, se vea afectado el vínculo y se ha perdido el deseo.

Puede estar relacionado con vivencias de su historia desde la infancia, donde se vivió un temor relacionado a la figura masculina, ya sea real o fantaseado, temor al padre o a los hombres de alguna manera, incluso temor a cualquier tipo de autoridad. Aparece la frigidez como resultado de creencias erróneas en relación a la pareja o a los hombres en general. Y al tener problemas con tu pareja puede que vincules tus problemas con la imagen paterna a la cual se le teme, y esto se traslada a la relación con la figura masculina.

Otra causa de frigidez puede estar relacionada con una educación demasiado rígida, donde la sexualidad no era integrada en la familia como algo normal, sino que era vista como algo indecente. Incluso si has sido castigada por este motivo. Otras causas pueden estar relacionadas a experiencias traumáticas como violaciones o abusos. Incluso, a veces, los antepasados  están influyendo en el problema. En este caso la mujer debería darle luz a este problema tomando conciencia de los antepasados (árbol genealógico) que pueden estar incidiendo en el problema actual.

Muchas mujeres con frigidez tienen un conflicto vinculado al miedo a ser invadido o miedo a perder el control. Son emociones de miedo y negación a la propia sexualidad y al placer.

También puede estar relacionado con creencias ilógicas vinculadas a la religión y a lo indecente del acto sexual que te hace sentir avergonzada, criticada, y te genera sentimiento de culpa. En este caso la falta de deseo es para evitar la relación sexual.

Muchas veces la mujer a pesar de tener relaciones sexuales, no siente placer, no tiene orgasmos. Es cierto también que el estrés, el exceso de horas de trabajo, las ocupaciones múltiples de las que se ocupa la mujer, pueden afectar el deseo sexual, pero si la frigidez se produce por largos periodos de tiempo, entonces existen motivos más profundos.

Un motivo muy común es la desvalorización propia y sobre todo sentirte desvalorizada por tu cuerpo, al no sentirte bien contigo misma no activaras el deseo sexual. Y a su vez, la falta de deseo y estar continuamente evitando las relaciones sexuales acentúa y agrava más la desvalorización, esto genera muchas veces conflictos de pareja y sentimientos de culpa, atrayendo con estos conflictos la creación de enfermedades genitales y reproductivas en general.

Algunas mujeres con frigidez o falta de orgasmos es porque ejercen mucho poder de control, tienen la personalidad con rasgos más obsesivos que ejercen control en el exterior, control sobre los demás y también en su propio cuerpo. Y el conflicto se sitúa en el miedo a perder el control.

La mujer que padece de falta de deseo sexual no tomará la iniciativa de una relación sexual, y si mantiene relaciones lo hará de forma forzada cuando su pareja se lo proponga. Todo esto hará que la mujer perciba la relación como un acto desagradable, incluso, como un castigo.

Emociones como el miedo, el enfado, la vergüenza, entre otras, tienen también un efecto inhibidor en el deseo sexual.

La falta de deseo representa un problema y supone una disfunción sexual para quien lo viva con malestar, porque te puede causar  angustia y un deterioro en tu calidad de vida.

Hay que mimarse y cuidarse. Es recomendable cuidar el propio cuerpo con el objetivo de mejorar tu propio estado de ánimo y la propia autoestima, y a la vez facilitaras el deseo con tu pareja.  También hay que procurar que tu pareja se sienta bien con su cuerpo, evitando las críticas o los juicios sobre su forma o estado físico.

Hay que buscar momentos de encuentro placentero con la pareja, como un paseo, una cena o compartir una actividad agradable. Y por supuesto abordar el encuentro sexual como un momento de disfrute y placer mutuo.

Es importante entender que si el sexo es importante para un miembro de la pareja, entonces es importante para la relación. Y ambos deben encontrar la manera de hacer tiempo y encontrarse en la intimidad verdadera y honesta, tanto como sea posible.

Una relación sexual satisfactoria es «muy importante» para un matrimonio exitoso. Pero algunas veces si la pareja considera que los problemas pueden resolverse con tiempo o tratamiento, estarán más abiertos a tolerar un matrimonio sin sexo. Sin embargo, si esta es una situación de larga duración, en la cual la recuperación podría ser desconocida, la pareja podría sentirse más angustiada por los cambios en la actividad sexual.

La pareja puede valorar otros aspectos de su vida juntos más de lo que valora su vida sexual. Tal vez la pareja maneja un negocio. Tal vez están enfocados en criar a sus hijos. Tal vez quieran permanecer casados ​​por la compañía o por la seguridad financiera. Cualquiera que sea la razón, una pareja puede cohabitar felizmente si siente que está trabajando para alcanzar objetivos y valores compartidos.

Para algunas parejas, el sexo puede ser una actividad divertida para lanzarse de vez en cuando, pero no una prioridad, ni tampoco un aspecto  esencial para mantener su vínculo fuerte.

En Autogestiona tu salud hemos diseñado un binaural y un isocrónico combinado de frecuencias Nº67 para activar el deseo sexual en las mujeres.

https://autogestionatusalud.com/producto/binaural-combinado-no-67-estimular-la-libido-y-activar-el-deseo-sexual-en-las-mujeres/

 

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Está compuesto por dos fases.

La fase 1 de este combinado que dura 10 minutos y lleva frecuencias para:

  • Todas las disfunciones sexuales psicológicas, traumas, complejos, enfado con la pareja, ansiedad, depresión, falta de sintonía o fastidio en la relación de pareja, dependencia de otra persona, sentimientos de indiferencia hacia las prácticas sexuales o hacia la pareja, culpabilidad, inhibiciones o ignorancia del comportamiento sexual, experiencias traumáticas anteriores relacionadas con la actividad sexual (por ejemplo, violación, incesto, abuso sexual o disfunción sexual previa).
  • Desordenes sexuales, trastornos del deseo y el interés sexual.

La fase 2 de este combinado que dura otros 10 minutos, lleva frecuencias para:

  • Tratar la frigidez femenina
  • Para amplificar y potenciar la libido sexual
  • Hace una activación hormonal
  • Hace una activación de los órganos genitales por si hay alguna anomalía o retención en los genitales.

 

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