HÍGADO GRASO

La enfermedad del hígado graso no alcohólico es una afección en la cual se acumula un exceso de grasa en el hígado, y esta acumulación de grasa no se debe al consumo excesivo de alcohol, porque además hasta los niños padecen cada vez más de hígado graso. Y esto es porque está relacionado con el tipo de alimentación al que están sometiendo en los países occidentales.

El hígado graso es un tipo de enfermedad silenciosa que causa pocos o ningún síntoma hasta que ya es demasiado tarde.  Los niños con hígado graso no suelen tener síntomas incluso si desarrollan cirrosis debido al hígado graso. Sin embargo, cuando los síntomas aparecen, es posible que el niño o la persona ya tengan daño hepático permanente. Las personas que ya tienen daño hepático pueden sentirse cansados, cansarse fácilmente o tener molestias en la zona del hígado.

El comité de expertos actual financiados por los gobernantes actuales dicen que “ciertos genes” pueden hacer que ciertos niños o personas tengan más probabilidad de desarrollar hígado graso. Pero lo cierto es que, lo que desarrolla el hígado graso son los productos erróneos que nos hacen comer como alimentos para los humanos. Alimentos que no son descompuestos por el sistema digestivo de los humanos, no se pueden digerir ni descomponer bien y que se quedan ahí produciendo resistencia a la insulina, produciendo obesidad, sobrepeso o tendencia engordar muy rápido, alimentos que tienden a subir la presión arterial, y que crean concentraciones tremendas de grasa en la sangre, triglicéridos y colesterol. Llevando a la persona a síndrome metabólico y pudiendo conducir a la persona a la diabetes tipo 2.

Este tipo de alimentación errónea para el aparato digestivo del ser humano hace que el niño o el adulto acumule grasa de manera inadecuada en el cuerpo y sobre todo en el abdomen y en las células hepáticas y haciendo que se inflame el hígado. De no poner remedio a esto, el hígado puede progresar haciendo cicatrización avanzada que conocemos como cirrosis y también insuficiencia hepática. Es un daño similar al daño causado por el consumo excesivo de alcohol.

Los productos o “alimentos” que pueden producir hígado graso son:

El azúcar, porque el azúcar se descompone al final en acido en tu sangre (similar a lo que sucede en la sangre cuando bebes alcohol), tomar azúcar es para el hígado igual que beber alcohol.

El queso, la leche los helados y los lácteos en general tampoco los descompone el sistema digestivo humano, y lo que sucede al tomar queso o lácteos es que se va acumulando la grasa en las arterias, en las articulaciones también se acumula el calcio de los lácteos que no puede absorber el organismo, produciendo calcificaciones. También se acumula la grasa y el calcio en la piel produciendo granos blancos duros, sobre todo alrededor de los ojos, esta grasa puede producir acné, problemas de piel, inflamaciones. La grasa de carnes y los embutidos tampoco los descompone bien el cuerpo y se acumulan en la sangre y en el hígado.

La bollería con azúcar o con edulcorantes también produce hígado graso, las bebidas azucaradas y los dulces de todo tipo. Evitar las mantequillas, los patés y las cremas o salsas comerciales, evitar todos los productos industrializados y procesados.

Para entender como hemos ido por el camino equivocado en la alimentación, solo tenemos que ver cómo les crean a los patos o a los gansos el hígado graso para hacer patés o el conocido foie gras (en francés hígado graso o fuagrás), este foie gras es un producto alimenticio del hígado hipertrofiado de un pato o un ganso que ha sido especialmente sobrealimentado o cebado por sonda con una alimentación forzada de maíz.

Para la producción de foie gras se utilizan estas aves acuáticas migratorias porque disponen de una capacidad natural para acumular grasa en el hígado, que después utilizan para las largas migraciones. Pero estas aves son criadas para este fin y sometidas a un proceso de cebado artificial reglamentado por la comisión de los expertos en sanidad. Hay algunos países con leyes que prohíben la alimentación forzada por ser un maltrato para los animales, sin embargo, a las personas nos someten de forma recomendada a consumir maíz, cereales, trigo, quesos, leche, lácteos, azucares y otros productos que son alimentación forzada y que ceba a los seres humanos.

El hígado de cerdo que vemos en la carnicería para hacer filetes, que es de un color rojo vinoso, brillante, es un hígado sano. Pero cuando compramos las delicatesen de foie de pato o de oca, lo que nos encontramos es un tejido amarillento y consistente, que, al cocinarlo, se deshace prácticamente en grasa.

Pues bien, cuando a una persona se le diagnostica «hígado graso» (o, técnicamente, esteatosis hepática), lo que le ocurre a su hígado es que se está empezando a convertir en foie gras.

Para producir esa acumulación anormal de grasa en los animales, lo que se hace es cebarlos y sobrealimentarlos, y algo de eso hay también en el hígado graso de las personas. Además estas personas suelen tener diabetes del adulto o, al menos, lo que llamamos prediabetes o resistencia a la insulina, también suelen tener altos los niveles de triglicéridos y colesterol, y está asociado a enfermedades cardiovasculares y, además, puede derivar en cáncer hepático. El problema es que esta degeneración del hígado es silenciosa y, en muchos casos, ni siquiera se produce alteración en los análisis del hígado, porque las transaminasas de las personas con estos problemas del hígado suelen ser normales aunque el hígado está enfermando. Esto también lo encontramos en niños, debido a la obesidad infantil que se crean con la alimentación que llevan.

La medicina oficial no tiene ningún tratamiento efectivo para tratar el hígado graso y otros problemas hepáticos, porque además ya hace muchos años que prohibieron los purgantes naturales que antiguamente se hacían los adultos y los niños con aceite de ricino. Se los hacían con cítricos y aceite de oliva, con magnesio y otros depurativos que limpian el hígado como quien quita la grasa de una sartén con Fairy o quitagrasas.

Los daños causados cuando el hígado graso deriva en cirrosis pueden incluir: hinchazón abdominal, vasos sanguíneos agrandados justo debajo de la superficie de la piel, el Bazo agrandado, las palmas rojas y color amarillo en la piel y en los ojos (ictericia).

A las personas con hígado graso que avanza sin poner remedio, puede causarle otras complicaciones como: La cirrosis, que ocurre en respuesta a una lesión hepática, como la inflamación en la esteatohepatitis no alcohólica.

A medida que el hígado trata de hacer todo lo posible para detener la inflamación, va produciendo áreas de cicatrización llamadas fibrosis. Con la inflamación continua, la fibrosis se propaga y afecta cada vez a más cantidad de tejido hepático.

Todo esto si no se para te puede llevar a acumular liquido en el abdomen (ascitis), hinchazón de las venas del esófago (varices esofágicas) que pueden romperse y sangrar. Puede llegar a producir confusión, somnolencia, dificultad en el habla (encefalopatía hepática). Y al final puede conducir a la insuficiencia hepática terminal, lo que significa que el hígado ha dejado de funcionar.

Las personas con hígado graso también pueden tener comezón o picores en el cuerpo, acumulación de líquido e hinchazón en las piernas y en el abdomen, y confusión mental.

Para mantener el hígado sano, antes de que enferme, hay que optar por una dieta saludable. Elige una dieta natural basada en plantas que sea rica en frutas, verduras, hortalizas, frutos secos, legumbres y grasas saludables. Procurando comer, sobre todo, alimentos crudos en ensaladas o en cremas frías, haciendo batidos o purés de frutas y vegetales crudos. Y evitar todos los azucares y harinas refinadas, no comer alimentos procesados ni grasas perjudiciales, y tener dietas con muy bajo contenido en sal.

También hay que procurar hacer un poco de deporte o caminar, subir y bajar escaleras en la casa muchas veces al día a intervalos cortos hasta arrancar la sudoración, hacer ejercicios como el Pilates y el yoga. Y también cultivar tu propio huerto o comprar los productos naturales de tu zona, alimentos cultivados por minoristas o pequeños agricultores que traten las hortalizas y frutas de manera natural. Hacer limpiezas hepáticas y hacer ayunos para vencer la resistencia a la insulina y depurar el hígado y todo el organismo. Hay que olvidarse de que hay que comer 4 o 5 veces al día, deja de hacer caso a quien quiere enfermarte para luego hacer dinero con tu enfermedad. Empieza a dejar descansar tu sistema digestivo y a comer menos vences al día y verás cómo tu salud está mejor.

Pero una vez que el hígado se ha vuelto graso es porque ha enfermado seriamente y ahí no basta solo con hacer las limpiezas y ayunos que tenías que haber hecho antes para mantenerlo sano, aunque dejes de comer cosas toxicas e intentes depurarlo, se necesita más para reparar ese hígado ya enfermo y deformado, y ahí es donde actuamos con las frecuencias de sonido correctas para hacer vibrar las células hepáticas para reparar los daños causados durante años.

Por otro lado hay que tener en cuenta que ciertas emociones, experiencias de vida y ciertos pensamientos predisponen a nuestro hígado a coger más grasa. La persona que tiene la idea o el pensamiento de que algo la está matando, estará haciendo que su hígado retenga grasa para protegerse, por ejemplo: pensar que los medicamentos “te están matando”, o saber que la comida basura que comes “te está envenenando”, incluso si tienes a tu lado a una persona toxica y sabes que permanecer a su lado “te está matando o te está enfermando”, o si trabajas o estás en contacto con productos tóxicos y piensas “que te están intoxicando”. Si tienes este tipo de pensamientos tu hígado se protege con grasa. Al imaginarlo o pensarlo estas mandando a tu hígado inconscientemente la orden de que se proteja.

Las carencias de dinero para cubrir las necesidades básicas y la comida, harán que tengas miedo e inconscientemente vas a hacer que tu hígado crezca de tamaño. Las emociones fuertes de carencia y temor a no tener para comer afectan al hígado.

En Autogestiona tu salud hemos diseñado un audio con las frecuencias correctas para hacer vibrar las células hepáticas para reparar y sanar el hígado graso y lleva frecuencias que hacen:

  • Un soporte hepático para llevar al hígado a su estado natural de salud.
  • Repara el hígado graso no alcohólico de las personas que beben poco o nada de alcohol, y también repara el hígado graso alcohólico de las personas que beben mucho alcohol.
  • Elimina el exceso de grasa almacenada en las células hepáticas.
  • Regenera células y tejido hepático.
  • Hace un vitamag completo revitalizando el cuerpo, aportándole fuerza y energía. Esto es necesario porque cualquier tipo de trastorno en el hígado te deja sin energía y sin vitalidad.
  • Hace una regeneración y curación completa.
  • Combate el hígado graso.

Está hecho en versión binaural y en isocrónico, y ambos son igual de efectivos, cualquiera de los dos te ayudará a sanar el hígado graso.

BINAURAL PARA REPARAR EL HÍGADO GRASO: https://autogestionatusalud.com/producto/binaural-para-reparar-higado-graso/

 ISOCRÓNICO PARA REPARAR EL HÍGADO GRASO: https://autogestionatusalud.com/producto/isocronico-para-reparar-higado-graso/

 

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