Hígado

El hígado está estrechamente ligado a la vida, es el laboratorio del cuerpo, y funciona correctamente cuando encuentras la medida adecuada y el sentido de la vida. Productor de estados de ánimo, cuando una persona tiene el hígado sano está de buen humor y su vida tiene sentido. Cuando el hígado está funcionado mal la persona esta colérica y tiende a echar bilis, la persona se siente agresiva, con cambios de humor repentinos, todo le sienta mal, salta a la más mínima que le molesta. El hígado es la sede del asco, de la ira, los rencores, y la persona se pone amoratada de rabia.

El hígado cumple muchas funciones metabólicas, entre ellas la absorción de oxígeno y de los nutrientes que trae la sangre y que el cuerpo necesita para tener energía y para crear y reparar las células y tejidos del cuerpo. El hígado también regula los aminoácidos y los niveles de azúcar en la sangre, descompone sustancias y toxinas y favorece la fabricación de importantes proteínas…

El hígado está sano cuando nos adaptamos bien en la vida.

El hígado enferma y presenta problemas si tenemos preocupaciones y angustias y nos sentimos inquietos sobre todo por el dinero y por miedos a que nos falte lo esencial para vivir (trabajo, vivienda, comida, pagar facturas…) o falta de adaptación cuando nos sentimos enojados, enfadados, coléricos, indignados, rencorosos, odio, celos, frustración, los enfados pasan factura al hígado. Si tienes tendencia a criticar a los demás, a juzgar, guardas rencor y no toleras a los demás, entonces tu hígado se estará resintiendo.

Cuando estamos preocupados y no logramos adaptarnos a las situaciones que vivimos. Cuando vivimos carencias de dinero y estamos preocupados por la subsistencia, puede verse afectado el hígado.

Cuando el hígado está sobrecargado por mala alimentación o por problemas emocionales y cuando tenemos cálculos biliares el hígado da una serie de síntomas en el cuerpo como: tensión muscular y dolor en el cuello, la nuca y los hombros, dolor de cabeza, cefaleas, migrañas, dolores de espalda, alteración del nervio ciático, manchas en la cara, paño, manchas en las manos, brazos, manchas entre los omóplatos, problemas circulatorios, puntos negros en la piel, arrugas verticales en el entrecejo, coloración oscura verdosa en las sienes y en el rostro, piel grasa en la frente, color amarillento en la piel, pérdida de cabello en la parte central de la cabeza, vientre hinchado, acumulación de gases, insomnio en las primeras horas de la noche, picor en la piel, caspa, caída del cabello, síndrome premenstrual, inapetencia, enfermedades cardiovasculares, problemas de la visión y de los ojos, problemas digestivos, retención de líquidos, edemas, calambres, ojos rojos o amarillentos, fobia a la luz. Estado depresivo acompañada de crisis de irritabilidad, mal humor y ataques de ira en los que se ha reprimido la rabia hasta que se estalla y se libera esa ira provocando verdaderas escenas de cólera que dañan seriamente el sistema energético del cuerpo. Dificultad para permanecer en el viento, donde haga viento, capa en la lengua, granos en la lengua, durezas en las plantas de los pies, diarrea o estreñimiento, epicondilitis en los codos, problemas articulares, etc.…

Los desequilibrios biliares causan pensamientos rígidos, rabia y cólera excesiva, preocupaciones en exceso, miedo hacia lo desconocido, frustraciones frecuentes, decisiones y acciones que quedan paradas.

El hígado funciona bien si nos rehacemos bien a nosotros mismos, reconstruir y regenerarnos, si somos capaces de reciclarnos bien y transformarnos, para eso necesitamos ser flexibles mentalmente para poder adaptarnos correctamente y aceptar cada circunstancia que vivimos en la vida, ya que la vida está en continuo cambio, nada está estático, todo está en movimiento, hasta una flor no está igual de un día para otro, pues en nuestra vida pasa lo mismo, estamos en continuo cambio y transformación y nos vamos regenerando en cada instante, pero si nos empeñamos en que las cosas sigan igual y que la personas que conviven con nosotros no cambien, ni aceptamos los cambios, si no somos capaces de aceptar con normalidad los vaivenes que tenemos, entonces el hígado enferma.

El buen estado del hígado permite ser astutos y tomar acción. Y el buen estado de la vesícula biliar es el que nos da la fuerza y la toma de decisiones; nos hace tomar decisiones sin necesidad de pedir opinión ni consejo, por lo tanto, la salud del hígado y de la vesícula biliar son los que le dan a una persona la capacidad de ser un ganador, de triunfar en la vida o de ser un líder. Si el hígado y la vesícula están en buen estado se podrá ser precavido, cauto, prudente, anticipar la realidad interior con buena intuición y anticipar la realidad exterior para triunfar.

El hígado está muy relacionado con el hambre, hay mucho cáncer de hígado en África y en países con escasez, con hambre, si tienes alimentos para comer el hígado funciona bien, si tienes poco y preocupación por conseguir comida el hígado funciona mal, porque necesita producir mucho, agrandarse para absorber el máximo de alimento. Por eso hay que buscar conflictos vividos de hambre como, por ejemplo, durante las guerras que no hay para comer, o familias con problemas de dinero, que están en paro, sin trabajo, porque es gracias al dinero que podemos comprar comida. Muchas veces se hereda por los genes la carencia que ha vivido tu familia, tus antepasados, y cualquier escasez que puedas vivir tú puede reactivar los conflictos heredados de tus ancestros.

Si tu pareja fallece o te separas entraras en pánico pensando que te faltará el dinero, si te despiden del trabajo, o tu hija se casa con un hombre sin trabajo, todo eso afecta al hígado.

También enferma el hígado cuando hay peleas y luchas por herencias, pleitos, y agresividad rencorosa, también por estar intoxicado con medicamentos, incluso por vivir o rodearse de personas tóxicas, personas pesimistas y negativas, etc.…

Aléjate de ambientes tóxicos, aléjate de gente tóxica que te causa enojos con frecuencia.

No te crees problemas simbólicos, si tú crees que no vas a poder llegar a final de mes con el dinero, aunque luego llegues y te sobre dinero, tu inconsciente ha recibido el mensaje del temor a no llegar a final de mes, de esa emoción de carencia y tu hígado se resentirá.

Solución emocional: para mantener tu hígado sano y liberarte de las dolencias debes comprender que tú estás creando el problema o la desarmonía en tu hígado preocupándote en exceso, no confiando en la vida y por tener tus emociones mal gestionadas, tienes que creer que por mal que te vaya la vida no te vas a morir de hambre porque mientras estés vivo puedes buscar recursos en tu entorno, y si crees posible la abundancia para ti la atraes por ley de atracción , si crees que tendrás escasez eso será lo que tendrás, vibramos en la misma frecuencia de nuestros pensamientos, sentimientos y creencias.

Debes confiar en la gente que te rodea y confiar en ti, confiar en tu poder interior para ser capaz de controlar las emociones que afectan a tu hígado.

Busca las circunstancias similares con tus antepasados, analiza la vida de tus padres, de tus abuelos, los nombres, las fechas de nacimiento, los fallecimientos de tu familia, las desgracias, las historias de hambre o de ruinas que hayan pasado tu familia, etc. para intentar identificar la emoción oculta que puedes tener. En tus órganos y en tu subconsciente se reflejan todas las críticas que hayas recibido, los enojos, tus intentos de ocultar emociones, tus justificaciones (tu auto engaño) tus traumas…

Dependiendo de la intensidad de tus emociones ocultas los síntomas en el hígado pueden ser más o menos graves.

No te preocupes en exceso, acepta y digiere bien las experiencias que vives, no temas equivocarte, de todo se aprende, toda crisis viene a enseñarte algo, detrás de toda crisis hay algo muy grande y bueno si sabes sacarle el aprendizaje y el mensaje, la vida te hace tocar fondo para que cojas impulso, para que desees más eso que quieres, para que desees más el dinero y generes más energía para conseguirlo. No te reprimas ni te pongas triste, acepta la vida y gestiona tus emociones, desahógate para no sufrir del hígado, organiza tu vida dando un cambio interno, hazte más tolerante, más alegría, confía en ti, en los demás y en la vida, y sobre todo ¡DEJA DE QUERER TENER RAZÓN Y DEDÍCATE A SER FELIZ!

“Cuando una persona está estresada o nerviosa lo que realmente le sucede es que está intoxicada, y antes de medicarse lo más correcto sería desintoxicarse el cuerpo y las emociones”.

Para hígado inflamado, enfermo, y regenerarlo:

-Tomar en ayunas por la mañana una cucharada de aceite de oliva con un chorrito de jugo de limón.

-Tomar a diario agua de hervir hojas de alcachofas o alcauciles con jugo de limón, hirviendo 2 o 3 alcachofas con todas sus hojas en un litro de agua aproximadamente, cuando se enfríe se le añade el jugo de un limón y beber esa agua durante todo el día. Esto se puede beber a diario.

-Tomar a diario en el desayuno y a media tarde infusión de cardo mariano, diente de león y desmodium.

– Hacer jugos de remolacha, zanahoria, manzana y pomelo (toronja) con frecuencia, 3 o 4 jugos a la semana.

Limpiezas hepáticas y de la vesícula.

error: Este contenido está protegido
Ir arriba