INCONTINENCIA URINARIA, ENURESIS EN ADULTOS Y NIÑOS

INCONTINENCIA URINARIA, ENURESIS EN ADULTOS Y NIÑOS

La incontinencia urinaria o pérdida de control de la vejiga, es un problema frecuente en las personas, y suele causar vergüenza. La intensidad de la perdida de orina puede ser variada y abarca desde perder un poco de orina de forma ocasional cuando toses o cuando estornudas, hasta tener una necesidad de orinar tan repentina y fuerte que no llegas al baño a tiempo, como les ocurre a otras personas.

Muchas personas mayores tienen perdida de orina menores y solo de forma ocasional, pero otras personas pierden cantidades pequeñas o moderadas de orina con mayor frecuencia.

Los tipos de incontinencia urinaria en mayores son:

  • Incontinencia por sobreesfuerzo. En estos casos la orina se escapa cuando ejerces presión en la vejiga al toser, estornudar, al reír, al hacer ejercicio o al levantar algo pesado.
  • Incontinencia por urgencia. Personas que tienen una necesidad intensa y repentina de orinar, y en seguida pierden orina de forma involuntaria. Es posible que tengas ganar de orinar con frecuencia, incluso durante toda la noche. La incontinencia urinaria por urgencia puede deberse a una infección o a un trastorno más grave, como la diabetes o un trastorno neurológico.
  • Incontinencia por rebosamiento. En este caso se tiene un goteo de orina frecuente o constante debido a que la vejiga no se vacía por completo.
  • Incontinencia funcional. Esta es una discapacidad física o mental que impide llegar al baño a tiempo. Esto sucede por tener alguna incapacidad en la que no puedas ir con la rapidez que tu vejiga necesita.
  • Incontinencia urinaria mixta. En este tipo se juntan dos o más tipos de incontinencia urinaria, por ejemplo, la combinación de incontinencia por esfuerzo o incontinencia por urgencia.
  • Enuresis o Incontinencia urinaria en niños y adolescentes. este tipo de incontinencia urinaria afecta a niños en edad escolar y adolescentes. muchos de estos niños no tienen control de la vejiga por las noches y se orinan en la cama. Esto les hace tener menor espacio en la vejiga por la noche, su riñón produce más orina por la noche, y su cerebro tiene una incapacidad para despertarse mientras está dormido.

En las personas mayores puede existir una incontinencia urinaria temporal y pasajera producida sobre todo por su tipo de vida, ya que ciertas bebidas, alimentos y medicamentos pueden actuar como diuréticos y estimular la vejiga incrementando el volumen  de orina, sobre todo si se consume alcohol, cafeína, bebidas con gas, carbonatadas o agua gasificada, los edulcorantes también te crean incontinencia urinaria, el chocolate, los ajíes picantes, los alimentos con muchas especias, el azúcar o los ácidos, los cítricos también te hacen efecto diurético. Si tomas altas dosis de vitamina C acumularás más orina. Los medicamentos para la presión arterial y para el corazón, también los sedantes y relajantes musculares te pueden llevar a tener incontinencia urinaria temporal.

La infección de las vías urinarias puede irritar la vejiga y producirte una fuerte necesidad de orinar y, a veces, incontinencia.

El estreñimiento también puede causar incontinencia urinaria ya que el recto está situado muy cerca de la vejiga y comparten muchos nervios. Las heces duras y compactadas en el recto hacen que estos nervios se mantengan activos en exceso y aumenten las ganas de orinar.

Otras personas tienen incontinencia urinaria persistente y constante que dura en el tiempo.

Embarazo. Esta incontinencia puede ser causada por cambios recientes como en el caso del embarazo, debido a cambios hormonales y el peso del feto.

El parto también puede debilitar los músculos que controlan la vejiga, el parto puede dañar esos nervios y el tejido de sostén, lo que hace que el suelo pélvico descienda, que sufra un prolapso. Muchas mujeres jóvenes sufren pérdidas de orina después del parto, yo he podido ver esto mucho en consulta y en mis alumnas de yoga, en su mayoría tenían descolgada la vejiga, el útero, el recto y a veces el intestino delgado también. Esto se nota porque asoman por la vagina protuberancias que son las que causan la incontinencia urinaria, y en cuanto tosen o estornudan o hacen esfuerzos enseguida se les escapa la orina.

Otras personas tienen incontinencia por la edad a causa del envejecimiento del músculo de la vejiga que disminuye la capacidad para almacenar orina. Algunas mujeres ante la falta de orgasmos hacen que los músculos del suelo pélvico no se fortalezcan, y se debilitan, las contracciones que produce el orgasmo fortalece el suelo pélvico.

Menopausia. Después de la menopausia, las mujeres producen menos estrógeno, una hormona que ayuda a conservar sana la membrana que recubre la vejiga y la uretra. El deterioro de estos tejidos puede agravar la incontinencia, sobre todo en mujeres que han tenido una alimentación contraria a la saludable. Hay que saber que se ha estado manipulando el uso alimentario y las personas han creído durante años en los alimentos equivocados, los alimentos saludables han sido derrotados y tachados de malos, pero afortunadamente poco a poco toda la verdad sale a la luz.

Agrandamiento de la próstata. Sobre todo en los hombres mayores, porque muchas veces la incontinencia se crea por el agrandamiento de la próstata, esto es conocido como “hiperplasia prostática”.

Cáncer de próstata. Otras veces la incontinencia de esfuerzo o la incontinencia urinaria por urgencia pueden ser causa de cáncer de próstata sin tratar. Pero más a menudo, la incontinencia es un efecto secundario causado por los tratamientos para el cáncer de próstata.

Obstrucción. Un tumor en cualquier parte de las vías urinarias puede obstruir el flujo de orina y ocasionar incontinencia por rebosamiento. Los cálculos renales o piedras que se forman en las vías o en la vejiga, a veces también pueden causar perdida de orina.

Tratarnos neurológicos como la esclerosis múltiple, el Parkinson, los accidentes cerebro-vasculares, un tumor cerebral o una lesión en la medula pueden interferir en las señales nerviosas que controlan la vejiga urinaria y pueden causar incontinencia urinaria.

Otras causas de la enuresis o incontinencia pueden ser: retrasos en el desarrollo, desordenes del sueño o la epilepsia.

Las mujeres suelen tener más incontinencia urinaria de esfuerzo que los hombres, sobre todo por los partos y la anatomía femenina, la edad influye para que los músculos de la vejiga pierdan fuerza, sobre todo en personas con falta de ejercicio físico. El sobrepeso también influye porque aumenta la presión sobre la vejiga.

La incontinencia urinaria crónica puede crear otras complicaciones como: problemas de la piel de la zona, pueden aparecer erupciones, infecciones de la piel o llagas por la humedad. También puede crear infecciones recurrentes en las vías urinarias. Y sobre todo la incontinencia puede repercutir en tu vida personal, en tu vida laboral y en tus relaciones sociales.

La orina se retiene en la vejiga gracias a dos esfínteres: el esfínter interno, que es involuntario y permanece cerrado hasta que la vejiga se llena, momento en el que éste se dilata para permitir la evacuación; y el externo, que se abre y cierra voluntariamente, por la contracción de los músculos abdominales ante el deseo de orinar. Para el control de los esfínteres es imprescindible la maduración de los centros neurológicos cerebrales correspondientes, además del aprendizaje necesario para el control del esfínter externo.

Desde un punto de vista biológico, todas las enfermedades o anomalías vinculadas con la orina guardan relación con los conflictos de territorio, ya sea querer marcarlo, pérdida de territorio u organización territorial. El sentido biológico de la orina, basta observar el comportamiento de cualquier perro cuando merodea por espacios abiertos, es dejar huella, dejar la marca sobre algo que deseamos que los demás sepan que nos pertenece. Es un recurso biológico. En el fondo, seguimos siendo organismos biológicos, portadores de memorias, de recursos  y de instintos milenarios.

La enuresis siempre implica la coexistencia de dos conflictos emocionales activos. Se trata de un conflicto con significado de miedo o seguridad en el territorio y otro de marcaje o delimitación territorial.

La incontinencia en niños puede estar causada por varios motivos: puede ser que los niños vivan una separación inesperada, sobre todo por separaciones o divorcios. Los niños afectados pueden sentir una la separación de forma angustiosa al dejar de ver a uno de los padres cuando éste abandona el hogar, normalmente el padre.

En el caso de separación de la pareja, los niños pueden sentir que el padre ya no se ocupa de ellos como antes  o que no pueden contar con él porque ya no tienen con el contacto ni el afecto al que estaban acostumbrados. Esa separación y angustia la manifiestan a través de la enuresis. Sentirse separado del padre.

En otras ocasiones sucede a niños que tienen un hermanito pequeño, la llegada de un segundo hijo hace que el mayor se sienta apartado y pierde el protagonismo absoluto que antes tenía ante sus padres. Vive la llegada del recién nacido como un intruso, como una amenaza de perdida de territorio, y se desata un deseo inconsciente de marcar o delimitar el que considera su espacio o su territorio, este niño se orina porque siente soledad y miedo, miedo al futuro.

Otros niños que tienen varios hermanos menores, al ser el mayor, los padres ya no le prestan tanta atención, los niños mayores que han perdido su territorio, pueden sufrir durante años de incontinencia por la necesidad inconsciente de captar la atención de los padres que vuelcan su atención en los más pequeños.

La enuresis siempre pone en evidencia que el niño que la sufre reprime sus emociones, no encuentra la vía de salida para expresar sus angustias y sus miedos.

Algunos niños se sienten en la angustia y el temor de cumplir las expectativas de los padres puestas en ellos.  Los padres demasiado exigentes pueden causar temor y la enuresis en el niño, en este caso se trata de un atentado contra el territorio psicológico del niño.

El miedo a no ir bien en la escuela puede causar un temor en el niño o niña que al llegar a casa se encuentran a diario con un segundo profesor (su madre) que el exige mucho. Las tensiones y la incomodidad en el niño pueden causarle enuresis.

En otros casos sucede a niños que están atemorizados en el colegio, necesidad de marcar el territorio en un ambiente de mucho miedo (un territorio que no puede controlar ni organizar y en el que sienten desamparados). Sentimiento de culpabilidad y aislamiento de un niño que no se atreve a vivir su vida.

En otras ocasiones el niño que se orina expresa la necesidad de mantenerse alejado de alguien, sobre todo pasa a niños o niñas que han sido abusados o maltratados por alguna persona, normalmente en el núcleo familiar. La enuresis, con la suciedad y el mal olor que la acompaña, representa en estos casos una barrera inconsciente para ahuyentar al abusador o maltratador.

Esto puede provocar un conflicto de líquidos si se le castiga por orinarse o si se le hace quedar en ridículo,  que puede que afecte más tarde al riñón.

Los niños que sienten que han perdido su territorio, que puede ser su cama o su peluche, se orinarán de manera involuntaria la incontinencia. Muchas madres tiran el viejo peluche con el que el niño duerme.

Otros niños mojan la cama porque comparten habitación con otro hermano, y si el otro hermano es excesivamente ordenado o, al contrario, es muy desordenado, en ambos casos el niño sentirá invadido su territorio. Es una manera de manifestar inconscientemente que necesita su espacio. Si a ese niño se le cambia a una habitación sala para él, deja de mojar la cama.

Y en personas mayores pasa igual, las personas que emiten orina de forma involuntaria o sufren un prolapso de vejiga es porque se sienten invadidas en su territorio, no se sienten en su propia casa porque no tienen espacio, tal vez sea porque su marido se ha jubilado y la tiene muy controlada, o porque uno de sus hijos ha vuelto a casa y le ha roba su espacio, o tiene discusiones con el hijo porque después de años vivir su independencia, ahora ha vuelto a tu casa y te descontrola toda tu vida, te descontrola tu territorio, y más si encima lo tienes que mantener porque ha perdido el trabajo.

Algunas personas tienen que soportar a los hijos mayores en casa y algunos hasta se te instalan a vivir son su pareja.

Otras personas padecen de su vejiga por soportar a la suegra, al suegro o algún familiar que se instala a vivir, hay muchos casos de cáncer de vejiga por aguantar que alguien te ocupe tu territorio.

Muchas mujeres antes de casarse y  de tener hijos tenían una vida con su pareja de salir y divertirse, después se casa y deja de salir, llega un hijo y otro y la mujer cada vez pierde más su territorio, deja de hacer lo que antes hacía, y ahí empiezan los problemas de incontinencia. Los niños han invadido la casa, hay juguetes por todas partes, y cuando una mujer ya no tiene tiempo libre ni espacio para ella, es cuando se siente que ha perdido su territorio. Por eso es tan frecuente en las mujeres que tienen hijos, tener incontinencia urinaria. Después del embarazo no has logrado dar el paso para estar de nuevo sola y tranquila, no has encontrado soporte en el nuevo papel de madre. Te has quedado con el rol de madre matriz, de madre para todo.

La vejiga urinaria se afecta por vivir un conflicto entre mantener y soltar la presión, no puedes aguantar más presión y tu vejiga se vacía de forma espontánea. La orina (aguas residuales del Alma) se desborda y la debilidad de los músculos del esfínter no puede retenerla, la marea psíquica que tienes se hace corporal, se expresa en tu cuerpo, tienes conflicto psíquico emocional retenido sin expresar y se desborda. Es como una regresión a lo infantil, es como volver a los pañales como regreso a la época de aprendizaje del control.

En  la menopausia tienes problemas de incontinencia porque no encuentras el regreso en la vida, la nueva posición vital no te proporciona ningún apoyo.

En la incontinencia nocturna, sobre todo en niños se libera por la noche la presión cuando cede el control consciente, cuando cede el mecanismo de control de la cabeza que está sobrecargada durante el día y falla por la noche. Por la noche se devuelve la presión que se ha tenido por el día. Son como lágrimas inferiores, es llorar por la vejiga, sobre todo por problemas con la madre o con el educador. El niño tiene una presión cotidiana muy grande, hay un miedo detrás de esa presión.

Tanto en niños como en mayores, la uretra se inflama si estamos sintiéndonos indignados porque los demás nos han invadido, han hecho algo en nuestro territorio que no nos gusta, y en lugar de decirlo, nos callamos y culpamos.

Y para que el niño a deje de mojar la cama hay que motivarlo, que el niño vea esas exigencias y presión como un reto, crear durante el día unos espacios de relajación. Emplear juegos que permitan soltar la presión de manera placentera. Crear válvulas para las lágrimas naturales, fomentar las lágrimas de alegría o de tristeza en lugar de reprimirlas. Si un niño o una persona reprime lágrimas, las expulsará por otro lado, o por la orina o por goteo de nariz o congestión de nariz.

Es bueno llorar para dejar ir las emociones reprimidas, llorar es una vía de escape emocional.

Hay que darle al niño la oportunidad de ir a su aire. Si el niño se puede defender cara a cara durante el día y trata sus propias emociones, no tendrá que orinarse durante la noche. Tienes que decirle a tu hijo que es bueno en lo que hace, tienes que valorar sus talentos y repetirle que aunque se equivoque, sus padres lo vais a querer igual. Esto le ayudará a relajarse.

Si el miedo lo tiene frente a alguna autoridad en la escuela, entonces hay que darle una solución a la situación que vive allí.

Las personas mayores que tienen incontinencia y no pueden retener la orina tienen un deseo de querer controlarlo todo en la vida. Son personas poco flexibles y retienen un exceso de emociones que esconden desde hace tiempo, ese exceso se desborda dando lugar a la incontinencia. No expresas tus sentimientos negativos, tal vez tengas odio, rencor, inconformidad, insatisfacción y te sientes irritado en tus relaciones con los demás.

Si quieres resolver tu incontinencia tienes que resolver los viejos conflictos que has llevado durante tanto tiempo, libérate de manera consciente, resuelve todo lo que tengas pendiente. Saca todos esos sentimientos a la luz, actúa para dar soluciones a tu vida, y afronta tus miedos.

Es imposible controlar todo lo que sucede en tu vida, es bueno que aprendas a tener confianza  y a amar lo nuevo y lo inesperado. Libérate de las viejas creencias y deja sitio para lo nuevo en tu vida.

En Autogestiona tu salud hemos diseñado un audio con frecuencias para combatir la incontinencia urinaria o enuresis en personas adultos y en niños, y lleva frecuencias que hacen:

  • Una estimulación y normalización de la vejiga urinaria tanto en niños como en personas mayores.
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  • Combate la incontinencia urinaria en mayores y en niños.
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  • Vuelve saludables las células de la vejiga.

Hay que decir que todos los binaurales o isocrónicos se pueden escuchar aunque no tengas la enfermedad para la que son destinados, porque lo que consigues al escuchar las diferentes frecuencias es poner en un perfecto estado de salud las células de todo tu cuerpo.

Este audio está hecho en versión binaural y en isocrónico, y ambos son igual de efectivos, puedes usar cualquiera de los dos para combatir la incontinencia tanto en adultos y en niños, estos son los link:

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