VÉRTEBRAS DE LA COLUMNA, EL SIGNIFICADO EMOCIONAL DE CADA UNA DE ELLAS Y SU RELACIÓN CON LOS ÓRGANOS INTERNOS Y EXTERNOS

LAS VÉRTEBRAS, EL SIGNIFICADO EMOCIONAL DE CADA UNA DE ELLAS Y SU RELACIÓN CON LOS ÓRGANOS INTERNOS Y EXTERNOS: 

La espalda está formada por vertebras que están sostenidas por un sistema de músculos y ligamentos que le aportan flexibilidad y estabilidad. Nuestra columna es el eje más importante del cuerpo, es un pilar óseo y muscular que nos ofrece vida y resistencia, pero en ocasiones castigamos nuestra espalda añadiéndole un peso extra con nuestras emociones negativas.
Es muy frecuente que las preocupaciones, las tensiones, el estrés y las sobre-exigencias nos acarreen dolores o lesiones en distintas partes de la espalda. Además, como las emociones se conectan con los dolores físicos, muchas veces estos dolores están vinculados con cargas emocionales, presiones, problemas de falta de apoyo emocional o inestabilidad, sentirse inestable en cualquier área de la vida.
Para tratar los dolores de espalda es fundamental comprender la influencia emocional.
Cuando los conflictos que vivimos son de una gran carga emocional o se vuelven crónicos y prolongados, es cuando aparecen las protusiones y las hernias discales.
La influencia de nuestras emociones negativas, las tensiones en las relaciones con los demás y el estrés que se va acumulando tiene un impacto directo sobre el dolor de espalda.
Como la columna vertebral representa el apoyo, la protección y la resistencia en tu cuerpo, es normal que la columna te sostenga y te proteja en todas las situaciones de tu vida. Es tu pilar físico interior, sin ella te derrumbas.
La columna vertebral simboliza también tu energía más primordial y esencial, representa tu flexibilidad y tu resistencia frente a los diferentes acontecimientos o sucesos de tu vida.

A CONTINUACION VAMOS A ANALIZAR TODAS LAS VERTEBRAS DE LA COLUMNA EN RELACIÓN A LOS CONFLICTOS EMOCIONALES QUE SE VIVEN Y A LOS ORGANOS Y PARTES DEL CUERPO QUE AFECTAN.

Cuando aplicamos masaje o presiones en los alrededores de las vértebras de la columna estamos beneficiando a distintos órganos y partes del cuerpo. La presión en los músculos cercanos a la columna conecta con el sistema nervioso que inerva cada parte del cuerpo, como veremos a continuación. Y la tensión y el dolor en cada vertebra y en los músculos que la rodean, nos da la indicación de lo que está sucediendo en nuestra vida.

Vértebras cervicales

La parte alta de la espalda corresponde a la región del corazón y al centro energético cardíaco. Los dolores de espalda se refieren a las primeras fases de la concepción, a las necesidades de base y a la estructura más fundamental del ser. Y las 7 vértebras cervicales están particularmente referidas en este sector de necesidad más vital o esencial.
Las vértebras cervicales se refieren a la comunicación y a tu grado de apertura frente a la vida. Tu ingenuidad puede hacerme vulnerable a este nivel. Si tengo la sensación que se me quiere juzgar, criticarme o herirme, podré estar afectado en este plano y tendré tendencia a encerrarme como una ostra. Las cervicales C1, C2, y C3 están particularmente afectadas si me desvalorizo al nivel de mis capacidades intelectuales y las cervicales inferiores C5, C6 y C7 reaccionarán a la injusticia que puedo sentir, tener la sensación de vivir en mi vida injusticia o a la que veo alrededor mío y que me repugna. Además, cada vértebra me da las informaciones adicionales sobre la fuente de mi malestar.

Cervical 1 – C1
La primera vértebra cervical se llama atlas y se representa con el numero C1. Esta vertebra no se palpa al tacto, pero está justo en la base del cráneo. Estimula el sistema nervioso simpático, el cerebro y el riego sanguíneo de la cabeza, por lo que el masaje y las presiones alrededor de esta primera vértebra situada en la nuca está muy indicado para el tratamiento de la
memoria y la amnesia. Estimula la glándula pituitaria. El cuero cabelludo, los huesos de la cara y el oído interno.
Los síntomas de tener problemas en la zona de la C1 pueden ser: migrañas y otros tipos de dolores de cabeza, nerviosismo, insomnio, resfriados, tensión arterial alta, ataque nervioso, cansancio crónico, mareos.
Esta vertebra sirve de soporte a la cabeza, por lo que es un pilar que mantiene la cabeza en equilibrio Si me preocupo demasiado (= me rompo la cabeza) frente a una situación o a una persona, mi cabeza se hace más pesada hasta darme dolores de cabeza, y C1 podrá tener dificultad en soportar la carga. Si manifiesto estrechez mental, si rehúso mirar todas las facetas de una situación, si soy rígido en mi modo de pensar, C1 reaccionará dejando sus actividades, dejando de poder pivotar, no podré girar o mover la cabeza con normalidad por el dolor. Estará paralizada por mi miedo, por mi desesperación frente a la vida, por mi negatividad, por mi dificultad en expresar mis emociones. Los problemas con respecto a cómo manejo mi espiritualidad afectarán a la C1.

Un mal estado de C1 se acompaña generalmente de dolores que afectan la cabeza, el cerebro y el sistema nervioso, etc.

Debo aprender a escuchar mi interior, a guardar mi mente abierta, y a traer más calma en mi vida para disminuir mi actividad cerebral, permitiéndome así ver la realidad bajo un día nuevo, con más confianza.

Cervical 2 – C2
La segunda vértebra cervical trabaja en estrecha colaboración con C1. Se la llama Axis. Es el pivote que permite a C1 moverse. Esta sí que se palpa al tacto, se nota la apófisis espinosa como un hueso saliente al bajar la cabeza hundiendo la barbilla en el pecho, notamos atrás el hueso prominente.
C2 está conectada con los principales órganos de los sentidos, ojos, nervios ópticos, nervios auditivos, senos paranasales, huesos mastoides, lengua y frente. Se utiliza en tratamientos donde sea necesario la estimulación de los ojos, del oído interno, de los senos frontales, de la nariz, las orejas, la boca (la lengua), está indicado trabajar los alrededores de la C2 para las patologías de la voz y los vértigos. Por esto estarán afectados estos cuando la C2 tenga un malestar o tensión.
Los síntomas de tener problemas en la zona de la C2 pueden ser: problemas de sinusitis, alergias, dolor alrededor de los ojos, dolores de oído, desmayos, algunos casos de ceguera, ojos cruzados, sordera.
Si soy rígido en mi modo de percibir la vida, si evito, reniego o rechazo soltar mis viejas ideas para dejar sitio a lo nuevo, si me preocupo siempre por el día siguiente, la C2 corre el gran riesgo de volverse también rígida. Frecuentemente, mis lágrimas son secas porque reprimo mis emociones y porque mis penas, mis decepciones y mis pesares quedan hundidos dentro de mí. El “lubricante” (mis lágrimas de pena o de alegría) siendo carente y evitando llorar, C1 no se articulará sobre C2 tan fácilmente. Habrá irritación y calentamiento, igual que en mi vida cotidiana. Esto se produce particularmente en el caso de la depresión, de una emotividad excesiva (si, por ejemplo, hay un conflicto familiar) de ira, de revuelta, enojos, y todo esto siendo generalmente causado por el miedo de ir hacia delante, miedo de cambiar, de tomar mis responsabilidades; del enjuiciamiento de los demás y de sí – mismo, por la no – estima de sí que puede llevar a un deseo de auto – destrucción. Los problemas con respecto a mi sexualidad y lo que para mí representa también repercuten en la C2.
Debo aprender a tomar contacto con mis emociones y a asumirlas, a tomar mi lugar expresando lo que vivo para que el flujo de energía empiece a circular en mi cuerpo y que C2 pueda volver a funcionar en armonía con C1 y ¡que todo “esté lubricado”!

Cervical 3 – C3
La Tercera vértebra cervical C3 no se palpa al tacto. Esta vértebra es una eterna solitaria. A causa de su posición, no puede contar con nadie ni trabajar en cooperación con otras vértebras.
C3 estimula el oído externo, las mejillas, los huesos de la cara, los dientes y el nervio trigémino, por lo que nos será muy útil en tratamientos de la dentadura y sobre todo en problemas de las encías.
Cuando hay irritación de la mucosa nasal y de los senos paranasales, esto hace que se produzca una estimulación sobre los receptores del nervio
trigémino pudiendo producir un bloqueo o dolor en las vértebras C1, C2, y C3.
El sistema nervioso que sale de la médula es una unidad que hace que todo el organismo esté en conexión. Todo es un proceso reflejo de los nervios raquídeos, en el que los focos dolorosos que tengamos son reflejos derivados del trastorno o la alteración visceral y glandular. Cualquier desorden en una parte de nuestro organismo se va a reflejar en el punto reflejo de la columna vertebral.
Los síntomas de tener problemas en la zona de la C3 pueden ser: neuralgia, neuritis, acné o espinillas, o eczema.
Si mi C3 no se encuentra bien, yo también puedo tener la sensación de que debo despabilarme solo. También puedo replegarme sobre mí mismo, vivir “en mi burbuja” y evitar toda forma de comunicación (tanto oral como sexual) con mi entorno. “¿Para qué perder mi tiempo? De todos modos, ¡nunca se me hace caso y nunca se entienden mis ideas o mis estados de ánimo!” Entonces se produce la rebelión y el desánimo, porque mi sensibilidad está afectada en lo más hondo de mí. Incluso puede apoderarse de mí la angustia. El desgaste del tiempo hace su labor y mis sueños y mis deseos más queridos se desvanecen poco a poco. Me vuelvo irritable, amargo con una persona o una situación que no consigo digerir. La soledad puede tanto ser benéfica para recuperarme, hacer balance, ver claro en mi vida, como puede ser un medio de huir mis emociones, la realidad hacía la cual vivo mucha incomprensión. Problema de desvalorización ante los demás por mi apariencia física, problema de comunicación con los demás debido a mi desconfianza en mi apariencia.
¡La elección me incumbe! Tomo nota que una dolencia en la C3 puede conllevar daños en mi rostro (en mi piel, huesos o nervios) así como en las orejas y en los dientes.

Cervical 4 – C4
La cuarta vértebra cervical tampoco se palpa al tacto. Estimula la boca, los labios, la trompa de Eustaquio, la nariz y los senos nasales, por lo que está indicada para tratamientos donde se presenten hemorragias nasales y
alteraciones en estas partes, como la sinusitis o la rinitis, o infecciones respiratorias repetitivas.
Los síntomas de tener problemas en la zona de la C4 pueden ser: Fiebre del heno, nariz que moquea, pérdida de audición, adenoides.

Cervical 5 – C5
La quinta vértebra cervical tampoco se palpa al tacto. Estimula la faringe, laringe y cuerdas vocales, las glándulas del cuello, siendo muy indicado su tratamiento en patologías de las glándulas tiroides, paratiroides y suprarrenales.
Los síntomas de tener problemas en la zona de la C5 pueden ser: laringitis, ronquera, afecciones de garganta como dolor de garganta o anginas, alteraciones de la tiroides.

Cervical 6 – C6
La cervical 6 es menos prominente que otras vértebras, pero se puede palpar al tacto, sobre todo si la persona no tiene demasiado sobrepeso. C6 estimula los hombros, el musculo esternocleidomastoideo y los músculos del cuello, la espalda, y las anginas. Se aplicarán en esta vertebra tratamientos para el estómago y pulmones y para fortalecer la cabeza y los brazos, y para problemas en los brazos.
Los síntomas de tener problemas en la zona de la C6 pueden ser: rigidez de cuello, dolor en la parte superior de los brazos, amigdalitis, tos crónica.

Las cervicales C4, C5, C6
Las vértebras C4, C5, y C6 están ubicadas al nivel de la glándula tiroides y están en estrecha relación con esta glándula, por lo que un problema en alguna de estas tres vertebras nos puede indicar algún problema en nuestra glándula tiroides. Muchas veces la parte trasera del cuello se contrae y se tensa (formando espasmos o contracturas) para dar más espacio a la parte delantera del cuello, por ejemplo, para la inflamación o alteración de la
tiroides. Esta glándula juega un papel mayor en el lenguaje, en la voz, (cuerdas vocales) y cualquier desarmonía en lo que a comunicación se refiere – tanto cuando me expreso yo, como cuando otras personas me comunican – hará que reaccionen C4, C5 y C6. Puede que me haya ofuscado con lo que haya oído, causando indignación e ira, pero sin pararte a pensar ni ver con claridad. C4, C5 y C6 reaccionan aún más fuerte si además no expreso mis opiniones, ni mis frustraciones. Los problemas de comunicación en el trabajo pueden afectarme a la cervical 4.
La vértebra cervical 5 puede afectarse por un conflicto de injusticias que me han hecho sentir desplazado.
Mi porcentaje de agresividad corre el riesgo de incrementarse, lo cual cierra los canales de comunicación al nivel de estas 3 vértebras cervicales. Trago mal lo que a mí se me presenta. Tengo tendencia a rumiar, a pensar y reflexionar demasiado ciertos acontecimientos para un largo período de tiempo.
También pueden afectarse estas vertebras por injusticia por un hijo inaccesible que me hace sentir desvalorizado.
Frecuentemente aparecen dolencias y dolores que afectan todo mi sistema de comunicación verbal: boca, lengua, cuerdas vocales, faringe, etc. y todas las partes de mi cuerpo que se sitúan entre el nivel de mi boca y de mis hombros pueden estar afectadas.
Tengo ventaja y beneficio en aceptar que cada experiencia es una oportunidad de crecer y que hay una lección por sacar de todo lo que vivimos. Debo dejar fluir en vez de obstinarme y de estar enfadado con la vida, Si no, mi cabeza se pone a “hervir” y me siento sobrecargado por todas las tareas que tengo y que me parece no poder llegar a realizar. Necesito expresarme, o bien por la palabra, por la escritura, por la música, por la pintura, o cualquier otra forma de expresión que me permitirá “volverme a conectar” con mi creatividad, con mi belleza interior. Todos mis sentidos entonces estarán estimulados, activados, lo cual activará mi tiroides y permitirá que C4, C5 y C6 funcionen normalmente. Entonces los dolores sentidos en esta región del cuello podrán así desaparecer.

Cervical 7 – C7
La C7 es la última vértebra cervical y se palpa muy bien porque al flexionar la cabeza con la barbilla hacia el pecho es la vértebra que aparece más abultada, la más prominente.
Masajear y presionar los alrededores de la C7 estimula las glándulas tiroideas y también fortalece el corazón. Tener mal esta vertebra provoca bolsas en la espalda y afecta a los codos. Siendo el tratamiento de esta vertebra muy indicado para actuar contra resfriados, gripes, fiebre y asma. Actuando sobre la vértebra C7 puede recobrar el conocimiento una persona que haya sufrido un desmayo.
Los síntomas de tener problemas en la zona de la C7 pueden ser: bursitis, resfriados, afecciones o alteraciones de tiroides.
La última vértebra cervical C7 está influenciada altamente por todo mi lado moral, por mis creencias y mi lado espiritual también. C7 va a funcionar mejor si vivo en armonía con las leyes de la naturaleza, si escucho los mensajes que mi cuerpo me manda y la vida en general. Y, al contrario, si vivo ira y enojos, si estoy cerrado a las opiniones y a los modos de ver de las personas con quienes me relaciono, si me elevo y me enfrento con otras ideologías diferentes de la mía sin una mente abierta, C7 reaccionará fuertemente y podrá afectar a mis manos, a mis codos y brazos que podrán inflamarse, entumecerse o tener dolor o dificultades para moverse. El funcionamiento de mi tiroides estará afectado también. Del mismo modo, remordimientos de consciencia con relación a una palabra dicha, un acto hecho o un pensamiento mandado hacía una persona también van a afectar a la C7. Si vivo emociones intensas en mi vida, si estoy decepcionado, si tengo miedo de estar rechazado, si me escondo debajo de mi concha para evitar estar herido/a “otra vez”, C7 podrá estará afectada y dolorida.
Conflicto de injusticia o sumisión arrastrado inconscientemente. Sentimiento de haber cedido, de haberme doblegado.
Debo aprender a discernir lo que es bueno para mí y lo que no lo es. Debo respetar los puntos de vista de cada persona incluso si son diferentes de los míos. Abriendo mis brazos a los demás es como voy a aprender mejor y podré realizar mejor las elecciones que me permitirán sentirme más libre.
Las cervicales superiores tienen conexiones con nervios simpáticos que se relacionan con la taquicardia y bradicardia.
Desde la vértebra cervical C-7 hasta la dorsal D-4 actúan en la aceleración cardíaca, en la inhibición bronquial y la vasomotricidad de la tiroides.
¿Qué conflicto emocional estoy viviendo si tengo síntomas en las vértebras cervicales?
En general, sufrir de síntomas en las vértebras cervicales, sólo significa que estoy viviendo un conflicto de “comunicación”. Quiere decir que yo me he desvalorizado o alguien me ha desvalorizado intelectualmente. Pudieron o pude haber cometido conmigo una injusticia, perdí o me quitaron la libertad, alguien me ha ofendido, me ha criticado o se ha burlado de algo que pienso, que hago o que digo, han criticado mi manera de ser o pensar. Perdí o me quitaron mi paz interna. Es un gran sentimiento de “tuve que agachar la cabeza”.

¿Cuál es la emoción biológica oculta en las cervicales?

Es una falta total de apoyo emocional. Sensación de no ser amado. No puedo manifestar mi amor. Soy una persona inflexible. Soy incapaz de ver “lo que hay detrás”.

¿Cómo libero esa emoción biológica de la zona cervical?

Debo aceptar que los demás puedan amarme diferente. Debo aceptar que muchas personas me aman. Puedo ser amoroso cómo y con quién yo quiera. Soy flexible ante toda circunstancia. Puedo ver las ventajas en toda circunstancia. Me amo tal cual soy. Me acepto y me apruebo tal como soy.

Vértebras dorsales
La parte central de la espalda representa la gran región torácica del cuerpo comprendida entre el corazón y la cintura. Es una región donde se refleja la culpabilidad emocional y afectiva. Las 12 vértebras dorsales (el modo de
identificar cada una de ellas es por la letra D que designa “dorsal” seguida del número secuencial de la vértebra.

Dorsal 1 – D1
La dorsal 1 es la primera vértebra dorsal y se palpa muy bien, es la segunda vertebra que se nota sobresalir al flexionar la cabeza hundiendo la barbilla hacia el pecho.
Esta vértebra estimula la zona de influencia de la tráquea y de los músculos del ojo, afecta al esófago y a los brazos desde los codos hacia abajo, incluyendo las manos y las muñecas.
Los síntomas de tener problemas en la zona de la D1 pueden ser: asma, tos, dificultad respiratoria, aliento corto, dolor en la parte baja de los brazos y en las manos.
La primera vértebra dorsal D1 puede reaccionar fuertemente cuando voy hasta mis límites bien sea en mi trabajo, bien sea en el deporte, en suma, en todas las situaciones en que voy hasta el final de mis fuerzas mentales, físicas o emocionales. No aprecia o no le gusta tampoco un “dopaje” ya sea bajo forma de alcohol o de droga, la que sea. Su sensibilidad en ese momento estará a flor de piel. Me construyo entonces medios de auto – protección para protegerme de mi entorno y evitar estar herido. Esto puede manifestarse sobre todo en mis gestos o en mis palabras: por ejemplo, tiendo a apartar a los demás por mi frialdad o por palabras que me hieren. Esto puede incluso manifestarse por una toma de peso importante, siendo ese sobrepeso mi protección natural y física, porque quiero inconscientemente “ocupar más sitio” y dejar menos a los demás. También esto puede esconder timidez actual y con la cual tengo dificultad para transigir o admitir. Se pondrá aún más en evidencia si temo perder el amor de la gente. Debo vigilar y evitar acurrucarme sobre mí – mismo rumiando negatividad constantemente, estando siempre fijado en las mismas ideas y frustraciones. Es posible que tenga un miedo profundo a cierto tema relacionado con mi existencia.
Un mal estado de la vértebra D1 puede traer dolencias en cualquier parte de mi cuerpo situada entre mis codos y la punta de mis dedos, así como dificultades respiratorias (tos, asma, etc.)

Dorsal 2 – D2
El estímulo producido por el masaje en la zona de influencia de la vértebra D2 a actúa sobre el corazón y las arterias coronarias, ya sea un masaje que te de otra persona como un auto-masajes o presiones que te practiques tú mismo con una pelota a los laterales de la vértebra o con cualquier otro medio de masaje, que será muy útil para estimular y beneficiar el corazón, a las válvulas cardiacas y el recubrimiento.
Los síntomas de tener problemas en la zona de la D2 pueden ser: condiciones o afecciones cardiacas en su fusión y condiciones de verificación.
La segunda vértebra dorsal D2 reaccionará fácilmente cuando mi emotividad esté afectada. Si cumulo y ahogo mis emociones, entonces D2 me mandará un mensaje y aparecerá el “dolor de espalda” en esta zona. Si tengo la sensación de que no tengo mi lugar en la vida y en la sociedad, que la vida es “injusta” y que me siento víctima de los acontecimientos, D2 estará afectada. Puedo ser particularmente sensible a todo lo que toca a mi familia, y vivo situaciones de conflicto o desarmonía de un modo intenso. Puedo haber almacenado viejos rencores. También puedo remover constantemente experiencias pasadas o recuerdos, queriendo fijar mi realidad en acontecimientos pasados en vez de mirar el porvenir con confianza y viviendo intensamente el momento presente. Puedo contemplar una nueva situación que me trae un miedo a lo desconocido. Por ejemplo: ¿Voy a tener demasiadas responsabilidades? ¿Voy a estar sostenido o deberé despabilarme solo? ¿Cómo van a reaccionar la gente alrededor mío? Si dudo de mí, de mis capacidades, podré reaccionar jugando el papel de los “duros de roer” volviéndome muy autoritario; tendré así la sensación de controlar la situación, sabiendo muy bien que tiemblo de miedo, yendo incluso hasta tener angustia. También puedo volverme irritable frente a una persona o un suceso y reacciono por saltos o cambios de humor. Una D2 en mal estado suele estar acompañada de malestar y dolores en el corazón y los órganos que se vinculan a ellos, así como a los pulmones. Lo mejor sería: Aprendo a pedir y a tener confianza en mi capacidad de aceptar nuevos retos. Suelto mi pasado y me giro hacia el futuro sabiendo que ahora soy capaz de tomar mi lugar en armonía con mi entorno.
Puedes también leer la sección referente al corazón y problemas para tener otras pistas. https://autogestionatusalud.com/diccionariobioemocional/corazon-problemas-cardiacos/

Dorsal 3 – D3
La vertebra D3 actúa su estimulo sobre los pulmones, los bronquios (tubos bronquiales), pleura, pecho, senos y busto (parte superior del cuerpo), por lo que es de notar el efecto que esta vertebra tiene sobre el plexo, sobre el estómago y los pulmones, dilatando el cardias y contrayendo el píloro. Debemos extremar nuestras precauciones en determinadas patologías del pulmón.
Los síntomas de tener problemas en la zona de la D3 pueden ser: bronquitis, pleuritis, congestión y gripes influenza.
La tercera vértebra dorsal D3 está esencialmente relacionada con los pulmones y el pecho. Puedo ir a consultar lo referente a estos dos temas para ver cuáles son las causas que pueden afectarles y tendré una pista para saber por qué D3 me manda también mensajes. Además, todo lo que puedo percibir por mis sentidos y que no me conviene del todo hará reaccionar D3. Ya que soy muy sensible a mi entorno, me he confeccionado un sistema con el cual sé lo que está bien y lo que está mal, lo que es aceptable o no. Puedo estar fijado y rígido en mi modo de pensar o de ver las cosas. Tengo tendencia a juzgar a cualquier persona o situación que no entre en mi definición de “correcto”. Puedo reaccionar fuertemente frente a lo que considero que es una “injusticia”. Incluso puedo volverme colérico, enojado, o violento mientras no esté de acuerdo con lo que veo, con lo que percibo u oigo. También puedo construirme un “escenario” en mi cabeza, disfrazando la realidad, frecuentemente a causa de mi miedo a ver la realidad de frente y también porque la realidad que me rodea me deprime. Entonces, tengo menos gusto de vivir, ya no tengo el sentimiento de estar en seguridad. Puede invadirme la tristeza. Ya no tengo el gusto de luchar. La depresión se va apoderando de mí progresivamente, y querré cortarme de este mundo que sólo me trae pena, frustración, ansiedad. Puedo tener problemas con mi madre, ya sea por su falta de afecto o por su carácter.
Debo aprender a ver la vida bajo un nuevo día. Aceptar que no pueda vivir en un mundo perfecto pero que cualquier situación es perfecta porque cada situación me permite sacar una lección, y así mi dorsal 3 estará mejor.

Dorsal 4 – D4
La aplicación de masaje en la zona de la vértebra D4 estimula la vesícula biliar y el conducto biliar común (colédoco), así como el bazo y el sistema nervioso central fortaleciendo el miocardio.
Los síntomas de tener problemas en la zona de la D4 pueden ser: afecciones de la vesícula, ictericia y herpes.
La cuarta vértebra dorsal D4 se refiere a los placeres, a los deseos, a las tentaciones frecuentemente insatisfechas. A veces mis esperas son desmesuradas, carecen incluso de realismo y me vuelvo irritable y colérico porque “mis deseos” no están realizados. Estoy enfadado con la vida, con mi entorno. En el fondo de mí, siento un vacío tan grande, generalmente afectivo, que tengo tendencias depresivas y el único modo que conozco de equilibrar este estado de ser es traer algo “picante” a mi vida, que será crear un estado de excitación, bien sea naturalmente o artificialmente. Puedo practicar deportes de emociones fuertes (paracaidismo, alpinismo, etc.) o puedo tomar drogas o alcohol para ponerme en un estado de éxtasis y de bienestar temporal. Me refugio así en un mundo imaginario, protegido de todos. Sin embargo, no estoy al albergue de las emociones que he inhibido y de las cuales he intentado escapar. En apariencia puedo ser muy libre, pero en realidad, estoy encarcelado en mi ira, encarcelado en mis penas, en mis frustraciones, y por mi miedo a estar asfixiado por el amor de los demás, porque nunca supe reconocerlo y aceptarlo. Entonces, tengo tendencia a rechazar a los demás. Me opongo, me mantengo distante y alimento esta cuneta con mi mal humor y mi actitud depresiva. Siento rencor hacia…
Es importante que reconozca y que acepte mis emociones para poder integrarlas y permitirme vivir plenamente mi vida. Cuando D4 está afectada, también puede seguir una dificultad con la vesícula biliar.

Dorsal 5 – D5
La zona vertebral de la D5 estimula el hígado y el plexo solar, y por consiguiente a todos los órganos inervados por el mismo, al estimular el hígado y el páncreas, favorece la digestión, al mismo tiempo también el movimiento peristáltico por dilatación del píloro. La vertebra D5 también incide en la circulación en general.
Los síntomas de tener problemas en la zona de la D5 pueden ser: afecciones y alteraciones del hígado, fiebres, problemas de tensión arterial, mala circulación, artritis.
La quinta vértebra dorsal D5 está dolorida o afectada cuando me vuelvo a encontrar en una situación en que tengo la sensación de perder el control. Me siento entonces desestabilizado. Incluso puedo hallarme en un estado de pánico. Esto se produce en particular en el plano afectivo con relación a mi cónyuge, a un miembro de mi familia, a un amigo cercano, etc. Este control se esconde a veces bajo una apariencia de “querer ayudar a alguien”, “guiarlo”, “ayudarle en sus dificultades”, pero en el fondo de mí, ejerzo un control para con esta persona, estando en posición de “fuerza” incluso inconscientemente. Si las cosas no suceden como lo deseo, puedo volverme frustrado, crítico, impaciente e incluso colérico, y D5 reaccionará violentamente. Quiero darme una imagen de “duro de roer” que tiene la “espalda ancha” y que “es capaz de cargar”. Pero, en el fondo, sé que me cargo demasiado los hombros, lo cual me lleva a estar inseguro, angustiado, en rebelión contra mi entorno al que hago responsable de mi malestar. Tengo grandes ambiciones, lo cual me hace a veces apartarme de mis valores profundos y actuar en contradicción con éstos. Entonces, me envuelvo en relaciones artificiales con la gente, viviendo decepción tras decepción, porque el amor verdadero y sencillo, no está bastante presente. Problemas por no poder digerir que no soy parte de mi familia.
Es importante que esté a la escucha de mi interior, que tome contacto con mi esencia, con mis verdaderos valores para que vuelva la calma en mi vida y que vea claro en los acontecimientos, desarrollándome y siendo capaz de vivir el amor verdadero. Se debe observar que el mal estado y la tensión de la vértebra D5 frecuentemente está acompañado de diversos malestares afectando mi hígado y mi circulación sanguínea.

Dorsal 6 – D6
El masaje sobre la zona de alrededor de esta vertebra D6 estimula el estómago favoreciendo la digestión.
Los síntomas de tener problemas en la zona de la D6 pueden ser: alteraciones o enfermedades de estómago incluyendo nervios en el estómago, indigestión, acidez y dispepsia.
La sexta vértebra dorsal D6, va a reaccionar cuando me crítico a mí mismo y cuando me juzgo severamente. Puedo haber estado educado en un entorno muy estricto en el cual los valores y las líneas de conducta debían seguirse al pie de la letra. Habiendo crecido en este clima autoritario y no permisivo, ahora puedo tener “casos de consciencia” en los cuales quisiera darme gusto, coger tiempo para mí, pero juzgo que esto no es “correcto” y “que no me lo merezco”. Me creo preocupaciones inútilmente porque no dejo de analizar cada uno de mis gestos, cada una de mis palabras y cada uno de mis pensamientos para estar seguro de que “estoy correcto”. Me corroe la culpabilidad por dentro. La angustia está muy presente y me auto – castigo cortándome del mundo. Tengo dificultad en aceptarme. Me siento víctima de la vida, impotente frente a los acontecimientos. Juzgo severamente éstos sin querer aceptar que están aquí para hacerme crecer, los veo preferentemente como castigos o como injusticias. Vivo entonces en la frustración y la incomprensión, en el resentimiento envidioso y celoso de los demás. Conflicto reciente en mi territorio y me he sentido desvalorizado.
Por esto una D6 en mal estado se suele acompañar de malestar al nivel del estómago. Tengo necesidad de estar más flexible y permisivo conmigo y aprender a ver positivo en cada acontecimiento, sabiendo que cada experiencia me lleva a conocerme más y a volverme mejor.

Dorsal 7 – D7
Las vértebras dorsales 7 y 8 están a ras del omóplato. La dorsal 7 estimula el páncreas y el duodeno, como consecuencia de la inervación de los nervios esplénicos. La zona de D7 también dilata los pulmones.
Los síntomas de tener problemas en la zona de la D7 pueden ser: úlceras y gastritis.
La séptima vértebra dorsal D7 es una trabajadora de trabajos forzados. Si en mi vida me empujo al límite en las cosas que debo hacer, sin escuchar mi cuerpo cuando necesita descansar o relajarse, D7 va a echar un grito de socorro. Es posible que así quiera olvidar o huir a alguien o una situación cualquiera. He sufrido una infamia, alguien me ha deshonrado.
Puede que quiera olvidar mis problemas financieros, afectivos, etc. Parándome, es muy posible que afloren el desánimo y la insatisfacción frente a mi vida, cosa que no quiero. Acumulo mucha ira y agresividad: todo ruge adentro mío porque “la vida no tiene nada bueno para ofrecerme”. Me obstino, incluso me bloqueo sobre ciertas ideas que me obsesionan.
Debo aprender a apreciar lo que tengo y lo que soy y ver toda la abundancia que está presente en mi vida. Tengo el derecho de tomar tiempo para mí, tengo el derecho de vivir emociones en vez de dejarlas hervir adentro de mí. Me concedo el derecho de vivir mi pena, mi decepción y mis miedos porque es así como podré aceptarlos y cambiarlos en positivo. Puedo hacer mi limpieza interior a medida y dejar que mi vértebra D7 funcione normalmente. Es así como los males que acompañan frecuentemente a una D7 en mal estado y que tocan frecuentemente el páncreas y el duodeno podrán también irse.

Dorsal 8 – D8
Manipular, presionar o masajear la zona de influencia de la vértebra D8 estimula el bazo por inervación de los nervios esplénicos, así mismo actúa muy favorablemente sobre los riñones.
Los síntomas de tener problemas en la zona de la D8 pueden ser: resistencia reducida, tener menos resistencia en general.

Dorsal 9 – D9
Las vértebras D9, D10, D11 y D12 son las que forman toda la curvatura de la cintura. La vertebra D9 estimula las glándulas suprarrenales, así mismo se obtienen buenos resultados en patologías del sistema nervioso cuando trabajamos los alrededores de esta vertebra.
Los síntomas de tener problemas en la zona de la D9 pueden ser: alergias y urticarias.
La octava y novena vértebras dorsal D8 y D9 que hallo a la altura del diafragma y que están estrechamente vinculadas, se parecen en todo. Por esto, se tratan juntas. Se afectan principalmente cuando vivo inseguridad debido a un miedo que tengo de perder el control en una situación o con una persona. Me siento más seguro de mí cuando dirijo perfectamente todos los aspectos de mi vida, cuando orquesto perfectamente cualquier situación para saber exactamente qué debo esperar. Me escondo en mi burbuja de cristal, sin hacerme preguntas ni hacer esfuerzos para cambiar lo que sea en mi vida. Vivo todas mis emociones “para dentro”. Pero este “supuesto equilibrio” está trastornado mis vertebras D8 y D9, que asustadas reaccionan fuertemente, acurrucándose de miedo. La desesperación puede tener lugar y tengo el mal de vivir. Me he equivocado de dirección, he perdido el rumbo, me he equivocado. Problemas de comunicación en mi familia.
Tengo dificultad en ver la luz al final del túnel. Puedo sentir desprecio por la vida y me dirijo hacía un abismo que sólo puedo vencer haciendo confianza en la vida y dejando ir el control que ejerzo. Porque es soltando cuando gano el dominio de mi vida.
Tomo nota que una vértebra D8 lastimada puede acompañarse de dolores del diafragma y el bazo (incluyendo los trastornos de la sangre), mientras que D9 en mal estado estará acompañada de alergia o de un mal funcionamiento de las glándulas suprarrenales o de urticaria.
Desde la vértebra dorsal D-4 hasta la dorsal D-9 hay relaciones nerviosas que se producen la inhibición gástrica, la contracción del esfínter gástrico, vasoconstricción de las vísceras abdominales, glándulas suprarrenales y liberación de adrenalina.
Y desde la dorsal 9 D-9 hasta la dorsal 12 D-12 que corresponden a las vértebras que forman la curva de la cintura, estas se relacionan con la inhibición del intestino grueso y el intestino delgado, contracción del esfínter ileocecal, vasoconstricción de la corteza suprarrenal, liberación de cortisona, vasoconstricción y vasodilatación de los riñones, vasoconstricción del útero y la vagina, contracción del esfínter de la vesícula, contracción del esfínter anal, contracción de los responsables de la erección y de la eyaculación.

Dorsal 10 – D10
Masajear, presionar o tratamiento sobre la vértebra dorsal 10 estimula los riñones y la digestión en los intestinos, combatiendo el estreñimiento. Tiene cierta acción vasodilatadora y estimula la formación de hematíes en la sangre. Convine al practicar masaje o presión en esta zona vertebral, extremar la precaución en ciertas patologías del corazón, como, por ejemplo, en las dilataciones de las paredes arteriales.
Los síntomas de tener problemas en la zona de la D10 pueden ser: problemas renales, endurecimiento de las arterias, cansancio crónico, nefritis y pileítis.
Cuando la décima vértebra dorsal D10 está afectada, esto suele reflejar una profunda inseguridad frente a la cual me siento sin armas, sin recursos. Mi confianza está en su nivel más bajo y necesito “un pequeño tónico” para ayudarme a darme más valor y a olvidar mis preocupaciones. Frecuentemente, esto puede ser un consumo más grande de alcohol o de droga que de costumbre que me dará “un pequeño estímulo”. Sin embargo, cuando vuelvo a mi estado normal, las inseguridades aún están presentes y mi vida se oscurece porque sólo veo el lado negativo de las cosas. Lo veo todo en negro, rechazando la vida, compadeciéndome de mi – mismo. Estoy preocupado por pequeñeces y me enfado sin ser capaz de manifestarlo, lo cual afecta mi sensibilidad que se vuelve a flor de piel y que hace que me
irrite por futilidades y pequeñeces. Me siento derrumbado, tal circunstancia me ha derrumbado.
Una D10 en mal estado se acompaña frecuentemente de dolores en los riñones, los riñones son reconocidos como la sede del miedo.
Aprendo a hacerme confianza y aprendo a ver la belleza alrededor mío y la que existe dentro de mí. Tengo el valor de pedir ayuda.

Dorsal 11 – D11
La manipulación sobre la zona de esta vertebra estimula los uréteres, y tiene cierta acción vasodilatadora. Esta vertebra también afecta al útero.
Los síntomas de tener problemas en la zona de la D11 pueden ser: problemas de la piel como acné, espinillas, eczema, ardor, alteraciones y dolores renales, etc…
Las anomalías en la vértebra dorsal D11 se hallan también cuando mi sistema nervioso tiene dificultad en funcionar. Mi gran sensibilidad a todos los niveles hace que D11 se deforme porque también deformo la realidad para sufrir menos. La cambio a voluntad para que sea como quiero. Me “corto” voluntariamente de mi entorno. Pero esto sólo puede durar cierto tiempo y debo pronto o tarde enfrentar la realidad. En ese momento, una tensión interior se habrá instalado, y tendré dificultad en transigir con ella. Esto puede volverse tan insoportable que incluso puedo tener ideas de suicidio ya que vivo en la incomprensión y tengo miedo del porvenir porque me siento impotente en cambiar las cosas en mi vida. Me considero “víctima”, herido en mis sentimientos. Rumio y me revuelco en lo negativo y hago pocos esfuerzos para sacarme de esta situación. Debo aprender a moverme e ir hacia delante en vez de estancarme en un estado de ser comatoso o aletargado y complacerme en la pasividad. Vivo conflictos en mi entorno que me desvalorizan.
Las dolencias en la D11 se acompañan frecuentemente de dolores en los riñones, así como de enfermedades de piel (eczema, acné, etc.)
Debo empezar a creer que es posible cambiar las cosas en mi vida pero que debo estar listo para invertir esfuerzos y pedir ayuda.

Dorsal 12 – D12
Tiene efectos muy beneficiosos la manipulación de masaje y presiones en esta zona de la vértebra D12, ya que estimula el intestino delgado y todos los órganos que se encuentran en la cavidad pelviana (vejiga, uretra, útero, vagina, vesículas seminales, recto, conducto anal y aparato esfinteriano. Así mismo tiene unos efectos muy positivos sobre la circulación linfática y sobre la próstata.
Los síntomas de tener problemas en la zona de la D12 pueden ser: reumatismo, dolores articulares, dolores por gases, y varios tipos de esterilidad o problemas reproductivos.
La dorsalgia es el nombre que se le da a los dolores en la zona dorsal de la espalda, todas las vértebras que van desde los hombros, omoplatos y la zona que forma el tórax. Las personas con dorsalgias o dolores en la zona dorsal, estos dolores pueden estar producidos por crisis cardiacas, o por problemas en la vesícula biliar o congestión hepática, por aerofagias o gases, por colitis, o incluso tumores de metástasis en las zonas relacionadas.
La vértebra dorsal D12 está afectada sobre todo cuando vivo en un lugar cerrado. Cuando tengo tendencia a criticar, a juzgar, y a saltar fácilmente a conclusiones, no porque haya comprobado sino solamente porque mis observaciones pueden darme falsas impresiones, ya que las interpreto a mi modo. Esto me lleva a vivir mucha ira que me “roe interiormente”. Mi mental es muy activo. Mi sensibilidad está “a flor de piel”. Me construyo castillos de arena. Me invento todo tipo de escenarios. Ya que tengo dificultad en transigir con mi entorno, vivo mucha inseguridad. Puedo entretener ideas mórbidas, ya incapaz de absorber lo que sea de lo que veo, siento o percibo y envidiando lo que tienen los demás. Sensación de llevar una pesada carga.
Una afección en el nivel de la D12 se acompaña frecuentemente de males intestinales, dolores en las articulaciones, una circulación linfática deficiente y a veces afecciones en las trompas de Falopio.
Debo aprender a comunicar, a ir a comprobar con las personas relacionadas para eliminar la duda y la inseguridad que me habitan. Así veo más claro en mi vida y se establece en mí la calma. Tanto es así que los dolores en medio de la espalda son la señal clara de una relación difícil con la vida y con las situaciones de mi existencia. Esta región de la espalda corresponde también al movimiento de exteriorización de la energía de vivir que fluye por mí. Esto significa que en período de madurez interior (cuando adquiero experiencia), varias cualidades divinas tales como la confianza, el amor, el desapego (es decir el libre albedrío) sobre todo en el plano afectivo están puestas a prueba. Mis dolores de espalda e incluso la espalda curvada pueden significar diversas cosas: culpabilidad en unas situaciones en que no me he de sentir culpable, amargura o una débil confianza en mí vinculada a una vida que siento muy pesada por llevar. Puedo tener la sensación de que “están siempre pegados a mi espalda”. Si tengo dolor de espalda, esto denota un gran sentimiento de impotencia frente a una situación presente difícil de tratar y en la cual necesitaría ayuda. La desesperación puede aparecer porque no me siento bastante apoyado en el plano afectivo y padezco también inseguridad. Tengo tendencia a retener mis emociones y vivo mucho en el pasado. Me quedo vinculado a dicho pasado. Me siento inestable y ansioso.
El objetivo por alcanzar reside en una expresión más activa de la energía divina. Necesito ser transparente en todo, conmigo mismo y con los demás, dejando de transportar sentimientos de un pasado desagradable, para dar paso a un aquí y ahora tranquilo y sereno. Necesito ayuda y ánimo, conectarme con mi ser interior que vela sin cesar sobre mí. Mi cuerpo me da señales importantes. No hay vergüenza ninguna en pedir ayuda, al contrario, es un signo de inteligencia ya que esta ayuda me permite ir hacia delante. Veo importancia en mi propia identidad y soy prudente con mi ego y mis miedos. Aprendo a comunicar con mí ser interior por la meditación y la contemplación; con él hallaré muchas soluciones y respuestas. Estar conectado con mí ser interior es elegir vivir mejor las situaciones de la vida.
Si tengo problemas o dolores en la zona de las vértebras dorsales ¿qué conflicto estoy viviendo?
Si yo presento cualquier problema en mis vértebras dorsales, significa que tengo un conflicto en relación con mi familia. Soy una persona que siempre me sobrecargo de trabajo y responsabilidades. Tengo inconscientemente el sentimiento de ser reconocido por resolver la vida de todos y todo. Quizá por un complejo de inferioridad, siento el deber de llevar la pesada carga, de estar para todo y para todos como si fuera un mulo de carga que yo mismo me impongo, estoy detrás de todos sirviéndolos y atendiéndolos.

¿Cuál es la emoción biológica oculta en las dorsales?

Atascamiento en el pasado, miedo a soltarlo para vivir mi presente. Sensación de carga familiar y laboral. Incapacidad para soltar todo aquello que no me corresponde.

¿Cómo libero esa emoción biológica?:
Debo dejar de sentirme responsable de todos y de todo. Debo vivir mi vida con alegría. Debo disfrutar mi presente. Debo soltar toda carga ajena. Debo aceptarme como soy y ser libre. Debo amarme, tener amor propio.

Vértebras lumbares
La zona lumbar frecuentemente es confundida con los riñones y se suele asociar al dolor de riñones, este área se sitúa entre la cintura y el coxis. Es una parte del sistema de sostenimiento. Dolores en esta región manifiestan la presencia de inseguridades materiales (trabajo, dinero, bienes), y también inseguridades afectivas. “¡Tengo miedo del carecer de…!” “¡Nunca lo conseguiré!”, “¡Nunca conseguiré realizar esto!” estas afirmaciones expresan bien los sentimientos interiores vividos. Estoy tan preocupado por todo lo material que siento tristeza porque hay un vacío y este vacío me duele.
Incluso puedo fundar mi valor personal en el número de bienes materiales que poseo. Vivo una gran dualidad, porque deseo tener tanto la “calidad” como la “cantidad”, tanto en lo que a relaciones interpersonales se refiere como a lo que poseo. También indica mi relación con el dinero, como afronto los pagos que tengo cada mes, y si me los tomo como perdida de dinero, afectaré a mis lumbares. Tengo tendencia a tomar demasiadas cosas sobre mis hombros y tengo tendencia a dispersar mis energías. Intento hacerlo todo para ser amado y me entretengo con la opinión que tienen de mí los demás.
También puede tratarse de una inquietud frente a una u otras personas. Estoy preocupado por ellas y quizás tengo tendencia en “coger los problemas de los demás sobre la espalda” y querer salvarlos. Mi impotencia frente a ciertas situaciones de mi vida me vuelve amargo y rehúso someterme, pero tengo miedo. Este sentimiento de impotencia que puede llevarme hasta la rebelión, podrá conducirme a un “lumbago” o un “dolor de cintura”. No me siento sostenido en mis necesidades de base y mis necesidades afectivas. Tengo dificultad en hacer frente a los cambios y a la novedad que se presentan a mí porque me gusta sentirme en seguridad en mi rutina y en mis viejas costumbres. Esto revela frecuentemente que soy inflexible y rígido y que quisiera ser sostenido a mi modo.
Pero si acepto que los demás puedan ayudarme a su modo, voy a descubrir y a tomar consciencia de que tengo el apoyo que necesito. Así me vuelvo más autónomo y responsable.
Si se trata de un pinzamiento de los discos lumbares, pongo probablemente demasiada presión sobre mí – mismo en hacer cosas para que me amen. Ya que se revela necesario un período de reposo, aprovecho para mirar lo que está sucediendo en mi vida y volver a definir mis prioridades. Al no sentirme sostenido, me vuelvo rígido (tieso) hacía los demás. ¿Tiendo a culpar a los demás de mis dificultades? ¿Me tomo el tiempo de expresar mis necesidades?
Acepto que mi único sostén viene de mí – mismo. Volviendo a tomar contacto con mí ser interior, establezco un equilibrio en mis necesidades y reúno todas las fuerzas del universo que están en mí. Estas fuerzas me dan confianza en mí y en la vida porque sé que me traen todo lo que necesito: físico, emotivo y espiritual. ¡Estoy sostenido en todo momento! Las 5 vértebras lumbares se sitúan en esta área.

Lumbar 1 – L1
Esta vertebra estimula el funcionamiento del intestino grueso y obliga a todas las vísceras de la cavidad abdominal a trabajar. También afecta a los anillos inguinales.
Los síntomas de tener problemas en la zona de la L1 pueden ser: estreñimiento, colitis, disentería, diarrea y rupturas de hernias.
La primera vértebra lumbar L1 está afectada cuando vivo un sentimiento de impotencia frente a alguien o a algo que no me conviene y que tengo la sensación de no poder cambiar, que he de soportar. Entonces, me vuelvo inerte, sin vida, gasto mucha energía con cosas frecuentemente menores pero las aumento tanto que toman entonces proporciones catastróficas, lo cual puede incluso hacer aparecer un sentimiento de desesperación. Puedo vivir inseguridad frente a aspectos de mi vida, pero no tiene realmente razón de ser. Quiero controlarlo todo, pero esto no es humanamente posible. Puedo también vivir conflictos interiores entre lo que quiero hacer y que no me permito. Esto hace subir en mí la frustración, la agresividad y la ira. Estos sentimientos endurecen mi corazón si no me libero y amargan mi vida. Algo no está circulando, algo no estoy intercambiando.
Una vértebra L1 en mal estado puede traer enfermedades relacionadas con las funciones de digestión (intestino y colón) o eliminación (estreñimiento, disentería, etc.). ¡Tomo consciencia del poder que tengo para cambiar el curso de mi vida, y sólo la mía! Vuelvo a establecer mis prioridades para canalizar bien mis energías.

Lumbar 2 – L2
Esta vertebra L2 estimula el apéndice y el intestino ciego. La aplicación de masaje y presiones en la zona de esta vertebra es uno de los más beneficiosos. L2, afecta a todo el abdomen y a los muslos.
Los síntomas de tener problemas en la zona de la L2 pueden ser: obstrucciones, dificultad para respirar, venas varicosas.
El estado de la segunda vértebra lumbar L2 depende mucho de mi flexibilidad frente a mí – mismo y a los demás. La soledad y la amargura generalmente causadas por una timidez pronunciada son también factores importantes que pueden afectar a L2. Soy preso de mis emociones: al no saber cómo vivirlas y expresarlas, y al ser éstas a veces vivas y explosivas, pongo máscaras para protegerme y evitar que se pueda ver lo que sucede en mi interior. Mi malestar puede hacerse tan grande que quiero “adormecer” mi mal con bebida, con drogas, con el trabajo, etc. Y L2 hará entonces una llamada de socorro. Tengo tendencia a ver las cosas en negativo y a vivir en un estado depresivo que veo muy poco porque estoy en un papel de víctima que no me obliga a pasar a la acción o a cambiar cosas en mi vida. Igual que L1, un sentimiento de impotencia y también mucha tristeza afectarán a L2. Soy bastante amargo frente a la vida porque estaría supuestamente disfrutando de los placeres de la vida, pero, frecuentemente, no me autorizo a ello a causa de mis obligaciones o por deber, para mostrar el buen ejemplo. Debo aprender que no he de ser perfecto. A veces puedo sentirme incapaz o impotente frente a una situación. Siento mucho tener que dejar esto…
No he de culparme por ello o estar enfadado; solo he de ser auténtico conmigo mismo y los demás y expresar simplemente mis penas, mis alegrías, mis dudas, mis incomprensiones, mis frustraciones para estar más abierto frente a los demás y para que L2 recupere vida también. Se debe recalcar que una vértebra L2 en malas condiciones puede conllevar enfermedades del abdomen, del apéndice o las piernas, en donde podrías ver aparecer varices.

Lumbar 3 – L3
La vértebra lumbar 3 se corresponde con el ombligo, está a la misma altura del ombligo. La manifestación de esta zona vertebral estimula los órganos sexuales y la vejiga, en la que, contrayendo el esfínter, resuelve los problemas de incontinencia, así como otras patologías de la vejiga. Con el tratamiento en esta vertebra se evitan las hemorragias uterinas. Poniendo calor con moxa en L3 se activa el deseo sexual y la fertilidad. Esta vertebra L3 también repercute en las rodillas, en el estado de las rodillas.
Los síntomas de tener problemas en la zona de la L3 pueden ser: problemas de vejiga, problemas menstruales como menstruación dolorosa o irregular, abortos espontáneos, impotencia, mojar la cama, problemas en las rodillas.
La tercera vértebra lumbar L3 se ve sobre todo afectada cuando vivo situaciones familiares tensas o tormentosas. Me impido decir o hacer cosas para no herir y no molestar a los demás. Pero al hacer esto, me hago daño a mí mismo. Juego el papel de “buen chico” o “buena chica” manifestando una gran flexibilidad. Pero me vuelvo “bonachón” lo cual me causa frustración, sobre todo si debo poner mis deseos de lado. Y quizás, también, me ponga de lado, particularmente a causa de mi gran sensibilidad, sin saber mucho como dichas emociones estarán recibidas. Me vuelvo “paralizado”, incluso impotente, en mis emociones, en mi cuerpo, en mis pensamientos, lo cual impide que se manifieste mi creatividad y todo lo vinculado a ella, en particular la comunicación y la sexualidad que se quedan “rígidas” y “frígidas”. Algo no está bien con mis órganos sexuales, con mi sexualidad, con mi vida sexual.
Para superar el desánimo, debo tender los brazos hacía los demás y atreverme a expresar mis emociones para que mi pleno potencial creativo se despierte y se manifieste. La mala condición de L3 puede conllevar dolencias en los órganos genitales, en el útero (en la mujer), en la vejiga, o en las rodillas, tales como la artritis, la inflamación o dolores.

Lumbar 4 – L4
Esta vertebra controla la próstata y el nervio ciático y todos los músculos de la parte baja de la espalda, por lo que el masaje en esta zona estimula la próstata y el buen funcionamiento del ciático.
Los síntomas de tener problemas en la zona de la L4 pueden ser: ciática, lumbago, micción dolorosa o demasiado frecuente, vejiga hiperactiva, dolores de espalda.
Cuando la cuarta vértebra lumbar L4 se rebela, es frecuentemente porque tengo dificultad en transigir con la realidad de todos los días, admito o acepto a una persona, o la opinión o las ideas de otra persona en contra de las mías propias. Puedo complacerme en un mundo imaginario y esto puede llevarme a vivir en la pasividad, estando un poco cansado de ver lo que ocurre alrededor mío. Se instala cierta dejadez. “¿Por qué preocuparse de todos modos?” Sufro los acontecimientos y no los creo, lo cual me puede dejar un sabor amargo. Igual como L4, necesito protegerme cerrándome porque puedo fácilmente dejarme distraer o influenciar por lo que me rodea, sobre todo por lo que la gente pueda decir de mí, y mi sensibilidad puede estar altamente afectada, se hiere mi sensibilidad con lo que me dicen. También me rompo la cabeza exageradamente y mi discernimiento está a veces erróneo o carente porque mi mental es muy rígido, lo cual me impide tener una visión global de una situación y en consecuencia soluciones o posibles vías frente a ella. Entonces quiero controlar en vez de escuchar mi voz interior. No pienso como los demás, no soy como los demás.
Debo aprender a escuchar ésta para recuperar el dominio de mi vida. ¡Recupero mi poder de crear mi vida como quiero y recupero el gusto de realizar grandes cosas! Se debe observar que una vértebra L4 en mal estado puede conllevar dolores en la región de mi nervio ciático y en el hombre también problemas en la próstata.

Lumbar L5 – L5
Esta vertebra estimula las piernas y el riego sanguíneo de piernas, tobillos y pies. El nervio ciático sale de la medula entre la vértebra L4 y L5, y el ciático controla la movilidad de piernas y pies.
Los síntomas de tener problemas en la zona de la L5 pueden ser: mala circulación de piernas, tobillos hinchados, tobillos arqueados o débiles, pies fríos, debilidad en las piernas y calambres en las piernas.
Puedo preguntarme lo que sucede en mi vida cuando la quinta vértebra lumbar L5 está afectada. ¿Tendría por casualidad una actitud de desprecio o de pereza frente a una persona o una situación? Puedo vivir un poco de celos, disgusto, frustración, pero sin embargo ya tengo mucho, la vida me ha mimado y tengo dificultad en reconocerlo. Mi vida está teñida de lujuria (en todos los niveles) y debo aprender a apreciar lo que tengo, y a cultivar mis relaciones interpersonales: tengo dificultad sobre todo en el plano afectivo a ser auténtico y a sentirme bien porque en el fondo de mí, vivo una gran
inseguridad y tengo dificultad en expresar lo que vivo. Por lo tanto, tendré tendencia a ser algo depresivo ya que pasaré frecuentemente de un cónyuge a otro sin saber demasiado porqué sucede esto, sintiéndome “correcto” dentro de lo que estoy viviendo. Inventaré toda clase de guiones y mi atención siempre estará centrada en los pequeños detalles anodinos o sin importancia, lo cual me impedirá adelantar y pasar a otra cosa. Cierta amargura puede ensombrecer mi vida e impedirme disfrutar de ésta.
Debería aprender a saborear cada instante que pasa y a apreciar toda la abundancia que forma parte de mi vida. Un mal estado de L5 puede ocasionarme dolores en las piernas, desde las rodillas hasta los dedos de los pies.
La parte inferior de la espalda también forma parte del sistema del centro del movimiento. Si tengo dificultad en transigir con la sociedad, en admitir o aceptar, tanto desde el punto de vista de las orientaciones por tomar como del sostén que espero de ella, puedo vivir frustración o resentimiento. No quiero enfrentarme con ciertas personas o ciertas situaciones. Mis relaciones personales con mi entorno padecen de ello. También puedo tener dificultad en aceptar que voy sumando años. “Me hago viejo” y debo amansar lentamente la noción de mortalidad. Finalmente, la parte inferior de la espalda está muy estrechamente vinculada a los dos centros de energía inferiores, el coxis y el segundo centro de energía que está vinculado más específicamente a la sexualidad. Si vivo conflictos interiores o exteriores, si he reprimido mi energía sexual, puede manifestarse un dolor de espalda.
Si tengo mal las lumbares es posible que haya vivido algo sucio con colaterales (hermanos, pareja, amante, compañero de trabajo, amigos).
Las cuatro vértebras sagradas (del sacro) y las cinco vértebras del coxis están relacionadas con esta región lumbar. Cuando las vértebras sagradas están afectadas, puedo tener la sensación de que no tengo columna y que necesito a otra persona para sostenerme. Estoy constantemente “probado” por la vida para ver cuál es mi nivel de integridad y de honradez. Tengo un enorme potencial, pero ¿estoy listo para realizar los esfuerzos necesarios para cumplir mis objetivos?

Las vértebras inferiores son las siguientes:

Sacro 1 – S1, Sacro 2 – S2, Sacro 3 – S3
La manipulación y las presiones en las vértebras del sacro estimulan todo el Sistema de los huesos de las caderas y tratan los problemas del talón y de la planta de los pies. Masajear y presionar el sacro también está ligado al cuello, solucionando dolores y problemas de cuello.
Los síntomas de tener problemas en la zona del sacro pueden ser: afecciones sacroilíacas, curvaturas de la columna.
Ya que las 3 primeras vértebras sagradas están soldadas juntas, se tratarán juntas. Constituyen un todo. Reaccionan con la rigidez que manifiesto, con mi estrechez mental en relación a ciertas situaciones o ciertas personas, a mi mente cerrada que rehúsa oír lo que los demás han de decir. Quiero tener el control para sentirme fuerte y en seguridad y, si lo pierdo, voy a estar enfadado, furioso y puedo tener ganas de “pegar una paliza” a alguien por estar tan frustrado y lleno de amargura. Todos estos sentimientos generalmente tienen su origen en mis relaciones afectivas que no siempre van como lo deseo. La comunicación tanto verbal como sexual, es deficiente, por no decir inexistente, y estoy constantemente volviendo a plantear este tema. Tengo la sensación de tener que nadar a contra corriente y me siento en un callejón sin salida. Tengo interés en parar un momento y ver claro en mi vida, reflexionar sobre lo que quiero y edificar una base sólida.

Sacro 4 – S4, Sacro 5- S5
Todos los deseos tienen su origen en las vértebras sagradas cuarta y quinta del sacro. Si soy capaz de administrarlas bien, si tomo el tiempo de descansar y hacer las cosas que me gustan, S4 y S5 funcionarán bien. Sin embargo, si vivo culpabilidad, tratándome de perezoso y confrontándome a mis deberes y mi moralidad, juzgando mi conducta “no correcta”, S4 y S5 pueden reaccionar fuertemente. Tengo el derecho de hacer cosas para mí y a veces evadirme, pero debo evitar que esto se vuelva un medio de huida, evitando que me enfrente con mis responsabilidades. En ese momento, la pereza puede no ser benéfica: me mantiene en un estado pasivo de cansancio que me impide ir hacia delante. Por eso, en casos extremos, también estarán afectados mis pies. El único modo de curar el sacro quebrado o roto, es la inmovilidad física y el tiempo.
El sacro está vinculado al segundo centro energético que se sitúa al nivel de la primera vértebra lumbar. Un desequilibrio de este centro energético puede aparecer en las dolencias físicas siguientes: referente a los órganos genitales, puede haber infertilidad, frigidez o herpes; en cuanto a los riñones: cistitis, cálculos, incontinencia; en lo referente a la digestión y la eliminación: diarrea, estreñimiento, colitis, etc. Las desviaciones de la columna vertebral (escoliosis) nacen generalmente a este nivel y conllevan con ellas dolores de espalda. El segundo chakra o centro energético, influencia mis relaciones con mi entorno y un malfuncionamiento de éste, que afecta mi sacro, será el signo de mi estrés, de mis angustias, mis miedos y mi tendencia depresiva que debo aprender a administrar.

Cóccix
La manipulación de masaje sobre esta zona del cóccix estimula las funciones del recto y del ano, porque el cóccix controla el recto y el ano.
Los síntomas de tener problemas en la zona del cóccix pueden ser: hemorroides, prurito, comezón y erupción en la zona anal y perianal, irritaciones anales, grietas anales y dolor al final de la columna al sentarse.
En cuanto al coxis, está vinculado al primer chakra, o centro de energía, sede de la supervivencia. Representa el fundamento de mi sexualidad, la realización adecuada de mis necesidades de base (sexualidad, alimento, protección, techo, amor) el amor aquí referido es como el amor de una madre para su hijo. Cuando está afectado mi coxis, puede que viva el miedo a perder o no tener como mínimo un amor similar al que un hijo está en derecho a esperar de su madre. Se trata aquí de este tipo de amor y no de una relación amorosa entre adultos). El coxis está formado de cinco vértebras que están soldadas, están juntas. Representa mi dependencia frente a la vida o mi dependencia a alguien más. Hay muchas probabilidades de que mi cuerpo me diga que tengo que pararme cuando me duele el coxis. Es mi inseguridad la que se manifiesta en relación con mis necesidades de base, de supervivencia, en particular el hecho de tener un techo, alimento, vestidos, etc. El alimento aquí se refiere a las necesidades físicas y también a las necesidades emocionales y sexuales. Cualquier persona necesita amor en su vida. También necesita comunicación mediante relaciones sexuales con uno o con su pareja. Estas necesidades generalmente se niegan y se reprimen, sobre todo a causa de mis principios morales y religiosos, lo cual me lleva a estar insatisfecho. Puedo sentirme entonces impotente en todos los sentidos del término y hay una ira incubando dentro de mí. Quiero huir cualquier situación que hace daño a mi sensibilidad y frente a la cual puedo vivir culpabilidad.
Debo poner mi orgullo de lado, es decir mis miedos. Debo confiar en la vida y sobre todo hacer confianza en mi capacidad por expresarme y asumirme. Cuando siento dificultades vinculadas con este aspecto de mí – mismo, compruebo interiormente hasta qué punto estoy (quiero ser) dependiente de una persona que, conscientemente o no, satisface ciertas necesidades de mi vida. Soy capaz de cumplir mis propias acciones, de ser autónomo. Es posible que las personas con las cuales me vinculo sean mucho más dependientes afectivamente que yo y que tengan necesidad de este tipo de relación.
Acepto ver hasta qué punto hago muestra de independencia y vigor en mi vida. Debo soltar cualquier sentimiento de inquietud frente a mis necesidades de base y tomar consciencia ahora de las fuerzas que me habitan y afirmar que soy la persona mejor colocada para garantizar mi propia supervivencia.
Al estar vinculado el coxis con el primer chakra, un desequilibrio al nivel de este centro de energía puede conllevar desordenes físicos, los más corrientes tocando el ano o el recto (hemorroides, irritaciones anales), en la vejiga (trastornos urinarios, incontinencia), y la próstata. También se puede encontrar dolores en la base de la columna vertebral, una toma o pérdida de peso considerable (obesidad, o por el contrario, anorexia) y una mala circulación sanguínea al nivel de las piernas (flebitis), manos y pies. Estos males me dan una indicación de que tengo necesidad de volver a equilibrar este centro de energía.

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo si tengo dolor o problemas en las vértebras lumbares?
Si yo presento cualquier molestia en mis vértebras lumbares, significa que estoy viviendo un conflicto en mi relación con los demás. Son las vértebras que representan mis cimientos, aquello que me mantiene derecho, son el pilar de mi personalidad. Por lo tanto, estoy viviendo una desvalorización de mi personalidad, ya sea por asuntos de trabajo o familiares. Hay mucha relación con la fluidez de dinero en mi vida, con problemas económicos o en cómo me relaciono o me tomo los gastos que tengo que afrontar.
Resentir de las lumbares es: “Yo no estoy bien al lado de mi pareja”. “Yo no estoy bien trabajando con esta persona”. “No puedo asumir ninguna responsabilidad más”. “Estoy a contracorriente de todo”. “Mi madre no quiere que tenga pareja”.

Sacro: Mi hueso sacro representa todo lo que es sagrado para mí, la fidelidad de mi pareja, el amor de mi padre, el amor de mi madre, el amor de mis hermanos. Si yo tengo un dolor en el hueso sacro, estoy viviendo un conflicto simbólico de incesto. En general, todos los dolores o molestias en la parte baja de la espalda, representan problemas económicos, si bien puedo no tener dichos problemas, pero puedo estar viviendo con miedo a tenerlos. Puedo haber gastado mucho dinero, estar gastando mucho dinero, y eso me provoca pensar que puedo perderlo todo. Todos los días pienso en dinero, en la falta de dinero, en lo insuficiente que es el dinero que gano o que tengo, etc. en general sientes una falta de apoyo económico.
¿Cuál es la emoción biológica oculta del sacro y en general todas las lumbares y parte baja de la columna?:

Miedo a la falta de dinero. Temor por gastar demasiado. Miedo a terminarme mi dinero. Falta de apoyo económico.

¿Cómo libero esa emoción biológica de la parte baja de la espalda/columna?:
Debo confiar en mí y en mi habilidad para manejar el dinero. Debo aprender a administrar mi dinero. Debo gastar sólo la mitad de lo que gano y lo demás ahorrarlo. Debo confiar en que a diario llegará más dinero. Debo confiar en que el Universo proveerá sí, pero con mi esfuerzo y mi actuación. Debo sentirme a salvo.
En Autogestiona tu salud hemos diseñado una secuencia de frecuencias armónicas combinadas que hacen un barrido por toda la columna vertebral, son las frecuencias de toda la columna que fluyen hacia arriba por esta y luego hacia abajo, tonificando tanto los centros energéticos como los centros físicos. Son un conjunto de frecuencias que estimulan cada chakra y cada una de las vértebras de la columna. También expande Kundalini, la energía que se encuentra adormecida en la base de nuestra columna vertebral.
Este combinado se llama: COMBINADO-EXPANSIÓN-KUNDALINI-SANACIÓN MÉDULA-COLUMNA-CUERPO-CHAKRAS:

FRECUENCIAS ARMONIZADAS PARA LA EXPANSIÓN DE KUNDALINI – SANACIÓN – COLUMNA – MÉDULA – CUERPO – CHAKRAS

 

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