MENINGITIS

MENINGITIS

La meningitis es una inflamación del líquido y las membranas llamadas meninges que rodean el cerebro y la médula espinal. Son las membranas de tejido conectivo que cubren todo el sistema nervioso central.

La hinchazón de las meninges generalmente desencadena signos y síntomas como dolor de cabeza, fiebre y rigidez en el cuello y la nuca. En realidad los síntomas pueden ser similares a los de la gripe (influenza). Estos síntomas pueden estar presentes durante varias horas o unos días.

Los posibles síntomas de meningitis en cualquier persona mayor de 2 años pueden incluir:

  • Fiebre alta repentina.
  • Malestar y escalofríos.
  • Rigidez en el cuello y la nuca.
  • Dolor de cabeza intenso que parece diferente al habitual conocido, y que no cede.
  • Dolor de cabeza con náuseas y vómitos.
  • Confusión, desorientación o dificultad para concentrarse.
  • Somnolencia o dificultada para caminar.
  • Sensibilidad excesiva a la luz.
  • Falta de apetito o sed.
  • Erupción cutánea a veces (como en la meningitis meningocócica)

Los signos de meningitis en los recién nacidos pueden incluir:

  • Fiebre alta.
  • Llanto constante.
  • Somnolencia o irritabilidad excesivas.
  • Inactividad o pereza.
  • No despertarse para comer.
  • Alimentación deficiente.
  • Vómitos.
  • Una protuberancia o abultamiento en el punto blando llamado fontanela en la parte alta de la cabeza del bebé. La fontanela también se conoce como la mollera.

¿Con qué otras enfermedades se pueden confundir una meningitis?

Los primeros síntomas de la meningitis pueden ser poco definidos y pueden confundirse con los síntomas que tenemos al principio de una gripe, como puede ser (malestar general, fiebre, etc.) sin embargo la aparición de la cefalea intensa es distinta a la habitual. Se suelen tener vómitos muy intensos con grandes arcadas, y la rigidez de los músculos del cuello y la nuca pueden alertarnos de que puede tratarse de una meningitis.

Según dice la medicina oficial, la mayoría de los casos de meningitis son causados por una infección viral, pero las infecciones bacterianas, parasitaras y micóticas son otras posibles causas.

En algunos casos la meningitis mejora sin tratamiento en varias semanas, pero otros casos pueden poner en riesgo la vida.

Las complicaciones de la meningitis pueden ser graves y mortal en unos días, pudiendo causar: pérdida auditiva, problemas de memoria y del aprendizaje, daño cerebral  permanente, problemas de la marcha o caminar, convulsiones, insuficiencia renal o muerte.

Posibles causas de la meningitis:

Hay que saber, que a veces una punción lumbar para hacer un estudio del líquido cefalorraquídeo podría desencadenar una meningitis al contaminar el líquido cerebroespinal. También hay que tener en cuenta que ahora se están haciendo muchísimas pruebas que llegan hasta la barrera formada por las tres capas llamadas meninges, vulnerando la barrera hematoencefálica. Las meninges se hinchan para poder evitar que se extienda una infección. Y esta hinchazón puede dañar el cerebro y el sistema nervioso. La bacteria o el agente infeccioso se extienden con la sangre. Este contagio alcanza las meninges por una de las dos rutas principales: a través de la circulación sanguínea o a través del contacto directo con las meninges desde la cavidad nasal. A buen entendedor pocas palabras bastan.

La meningitis puede ser causada por una infección viral, por una infección bacteriana y en menor ocasiones, por infecciones por hongos y parásitos.

Cuando es meningitis bacteriana, las bacterias viajan hasta el cerebro y la medula espinal por la sangre o cuando las bacterias invaden directamente las meninges a través de una fractura de cráneo, por alguna intervención quirúrgica o pueden entrar las bacterias a través de una infección de oídos o de los senos paranasales a través de la nariz.

Las cepas más comunes que pueden provocar la meningitis bacteriana aguda pueden ser:

Streptococcus pneumoniae (neumococo). Esta bacteria es la causa más frecuente de meningitis bacteriana en bebes, niños pequeños y adultos. La mayoría de las veces causa neumonía, infección de oído o infección de los senos paranasales.

Neisseria meningitidis (meningococo). Esta es otra bacteria que puede provocar meningitis bacteriana. Estas bacterias normalmente causan infección de las vías respiratorias superiores, pero pueden provocar meningitis meningocócica cuando ingresan en el torrente sanguíneo. Es una infección muy contagiosa que afecta principalmente a adolescentes y adultos jóvenes.

Haemophilus influenzae (hemófilo). La bacteria Haemophilus influenzae tipo B (Hib) en algún momento fue la principal causa de meningitis bacteriana en niños.

Listeria monocytogenes (listeria). Esta bacteria se puede encontrar en quesos no pasteurizados, en los perritos calientes y carnes procesadas. Las mujeres embarazadas, los recién nacidos, los adultos mayores y las personas con sistemas inmunitarios debilitados constituyen la población más vulnerable. La listeria puede atravesar la barrera placentaria, y la infección en una etapa avanzada del embarazo puede ser mortal para el bebé.

Meningitis viral. Por lo general, la meningitis viral es leve y a menudo desaparece por sí sola. La causa de la mayoría de los casos es un grupo de virus conocidos como enterovirus, que son más frecuentes a finales del verano y principios del otoño. Virus como el virus del herpes simple, el virus de la inmunodeficiencia humana, el virus de las paperas, el virus del Nilo Occidental y otros también pueden causar meningitis viral.

Meningitis crónica. Los organismos de crecimiento lento (como los hongos y la bacteria Mycobacterium tuberculosis) que invaden las membranas y el líquido que rodea al cerebro causan meningitis crónica. La meningitis crónica se desarrolla durante dos semanas o más. Los signos y los síntomas de la meningitis crónica (dolor de cabeza, fiebre, vómitos y nubosidad mental) son similares a los de la meningitis aguda.

Meningitis fúngica. La meningitis micótica no es muy frecuente. Puede ser similar a la meningitis bacteriana aguda. A menudo se contrae al inhalar esporas de hongos que se pueden encontrar en el suelo, en la madera en descomposición y los excrementos de aves. La meningitis fúngica no se contagia de una persona a otra. La meningitis criptocócica es una forma fúngica frecuente de la enfermedad que afecta a las personas con deficiencias inmunitarias, como el SIDA, personas que reciben quimioterapia o tratamiento inmunodepresor (trasplantados, etc.) Las personas con diabetes o personas que tengan el bazo extirpado son más vulnerables a la meningitis.

Es potencialmente mortal si no se trata. Incluso con tratamiento, la meningitis fúngica puede reaparecer.

Meningitis parasitaria. Los parásitos pueden causar un tipo poco frecuente de meningitis llamada meningitis eosinofílica. La meningitis parasitaria también puede estar causada por una infección por Tenia en el cerebro (cisticercosis) o malaria cerebral. La meningitis amebiana es un tipo raro que, a veces, se contrae al nadar en agua dulce y puede poner en riesgo la vida rápidamente. Los principales parásitos que causan la meningitis suelen infectar a los animales. Generalmente, las personas se infectan cuando ingieren alimentos contaminados con estos parásitos. La meningitis parasitaria no se transmite entre personas.

Otras causas de meningitis. La meningitis también puede aparecer por causas no infecciosas, como reacciones químicas, alergias a medicamentos, algunos tipos de cáncer y enfermedades inflamatorias como la sarcoidosis.

Hay que entender que todo lo que sucede a una persona está determinado  por su actitud ante la vida y por su estado emocional. Incluso los bebés o los niños viven conflictos transmitidos por la madre desde el vientre materno y  por las emociones de la madre, del padre o de su entorno familiar.

La cabeza tiene la simbología de “padre de familia” y las meninges tienen la misión de proteger, por lo tanto, una meningitis refleja un conflicto en el que el padre de familia (el padre real o simbólico, como un jefe) es atacado física o verbalmente. Por ejemplo, el niño puede ver y sentir como su padre es atacado verbalmente por su madre, esta ofende y culpa al padre por una situación determinada.

La persona que tiene un problema en sus meninges es porque está viviendo un conflicto de desvalorización a la vez que vive un conflicto de territorio. Y la gravedad de los conflictos determina la gravedad del daño en las meninges. Se atrae un contagio, de alguna manera, que cause la meningitis cuando la persona vive estos tipos de conflictos emocionales, ya sea un bebé, un niño o un adulto.

Si un bebé o un niño se desvaloriza porque hay otro hermano que reclama más la atención de los padres, y además se siente desplazado en su propio territorio, en su casa, porque no siente un verdadero hogar donde lo acojan, ese niño terminará teniendo meningitis.

En los casos de meningitis también hay que buscar en la familia o antepasados familiares que hayan tenido “locura” o internados en centros psiquiátricos. Son personas que tienen miedo por su cabeza, inflaman las meninges para proteger el interior de su cabeza, su capacidad intelectual. Quizás tienen miedo por sus profundos deseos, que vayan en contra de su ética o creencias.

La meningitis se manifiesta en alguien que vive de pronto algo muy difícil de aceptar y le causa mucha ira y un choque emotivo.

Son niños o personas que suelen tener rabia contra la vida, pensamientos inflamados, pensamientos de ira, ira y rabia reprimida. Alguien que vive de pronto algo difícil de aceptar, por lo que siente mucha ira. Para esa persona ese acontecimiento inesperado y violento es una gran desgracia y le produce un choque emotivo. También hace demasiados esfuerzos intelectuales para comprender lo que está pasando.

Es posible que los niños que enferman con meningitis tengan culpabilidad de vivir cuando su nacimiento ha hecho sufrir o enfermar a su madre, sienten culpabilidad y reproche por no haber podido hacer nada para salvar a otra persona, o sentir que hubiera sido mejor morir en lugar de otra persona, el  niño tiene culpabilidad de vivir con respecto a su nacimiento, sobre todo si ve a la madre sufrir. Un bebé capta todas estas emociones y sufrimiento en la madre, la  madre transmite todo su estado emocional al bebé, siguen estando conectados.

La meningitis cuando la tiene un niño de menos de 12 o 13 años, hay que investigar a los padres, porque el conflicto es de los padres, y el niño lo ha absorbido. El niño debilita su sistema inmunitario creando una incapacidad para protegerse porque tiene que aguantar presiones exteriores muy fuertes, se siente culpable de las actuaciones de los demás. Se siente contrariado y el miedo de apodera de él. La  meningitis implica una profunda debilidad interior en personas o niños muy sensibles, una debilidad que le afecta a lo más hondo de su Ser.

Tanto si es un niño como un adulto, siente un enojo y sentimiento de culpa en su interior que le impide vivir con alegría.

¿Cómo liberar la emoción que causa meningitis?

En los casos de meningitis en un bebé o un niño, si no ha nacido con fórceps, debemos analizar a los padres, los sentimientos de los padres o los antepasados, no hay más, eso es todo lo que causa la meningitis a los bebes o niños.

Si es un adulto o un niño mayor de 14 años, entonces debe comprender y sacar el resentimiento con respecto a sus miedos, sus enojos y preocupaciones que están poniéndole en riesgo de muerte. Debes saber que nada es tan importante como para que tú pierdas tu vida. Deja marchar todos los reproches. Si vives en conflicto emocional, al estar mal, atraes contagios o accidentes para crearte una meningitis.

Deja de sentirte culpable de las actuaciones de los demás, deja de responsabilizarte.

Debes permitirte vivir porque reencarnaste en este planeta con una meta precisa, y mientras no la consigas, te faltará algo para conocer la verdadera felicidad. Todo el que viene a este planeta tiene derecho a vivir.

Debes vivir con felicidad y aceptar que estas bien y seguirás bien, sé agradecido y da gracias por tu vida y valora la vida que tienes. Acepta la tranquilidad y la alegría de la vida, empezando a vivir plenamente. Asumirte y aceptarte conservando la cabeza alta y hacer brotar tu fuerza interior.

Si es un niño el que tiene meningitis, los cambios internos los deben dar los padres.

En Autogestiona tu salud tenemos creado un binaural para combatir y evitar la meningitis, y lleva diferentes frecuencias para:

  • Combatir la meningitis primaria y meningitis en general.
  • Regenerar, tejidos y nervios.
  • Combatir la meningitis secundaria.
  • Combatir la meningitis terciaria y todo tipo de meningitis.
  • Hace una regeneración celular completa.
  • Genera beta-endorfinas.

También está en versión isocrónico que es igual de efectivo que el binaural y puedes usar cualquiera de  los dos:

BINAURAL:

https://autogestionatusalud.com/producto/binaural-para-combatir-evitar-meningitis

ISOCRÓNICO:

https://autogestionatusalud.com/producto/isocronico-para-combatir-evitar-meningitis/

Hay que decir que todos los binaurales o isocrónicos se pueden escuchar aunque no tengas la enfermedad para la que son destinados, porque lo que consigues al escuchar las diferentes frecuencias es poner en un perfecto estado de salud las células de todo tu cuerpo.

 

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