Uñas

Las uñas salen de la epidermis y están compuestas mayormente por queratina. En muchos animales las uñas son un medio de defensa y un modo de rascarse. En las personas también cumplen esa función y también protegen los extremos de los dedos para conservar nuestra destreza. Los animales utilizan las uñas para alimentarse y para defenderse. A las personas las uñas nos sirven como protección de los dedos, para rascarnos, arañar, y para tareas como escribir, coser, pintar y tener mayor precisión para agarrar objetos. Pero sobre todo las uñas representan nuestra capacidad para defendernos.

Cualquier tipo de problema en las uñas te indica que no te sientes protegido en algún aspecto o área de tu vida y que te preocupas mucho por detalles pequeños.

Si están afectadas las uñas de las manos se refiere al presente. Y si están afectadas las uñas de los pies se refiere al futuro, pueden estar afectadas ambas. Y el lado afectado izquierdo o derecho también te aclara en qué área de tu vida debes buscar el conflicto o mensaje.

Si sientes rencor hacia tus padres porque no han sabido darte el afecto o la protección que necesitabas, puedes tener alteraciones en las uñas.

Si no confías en la vida y te preocupas mucho, se afectan tus uñas. Si sientes que no te puedes defender de las agresiones de los demás. Si sientes temores por las situaciones de vida, también se afectan las uñas.

  • Morderse las uñas: te reprochas o te preocupan los pequeños detalles de ciertas situaciones de tu vida. O tal vez tus padres no te protegen lo suficiente, y eso te ha hecho mantenerte alerta para evitar ataques de otros, eso hace que te pongas nervioso al recordar las situaciones y te muerdas las uñas porque te sientes incapaz de defenderte, de ponerte en tu lugar.
  • Uñas que se rompen fácilmente en los dedos de las manos indican que te sientes culpable por los detalles de tu vida actual, te sientes indefenso o frágil en tu manera de defenderte contra los ataques que vives actualmente, son preocupaciones presentes.
  • Uñas que se rompen fácilmente en los dedos de los pies indican que te sientes culpable por detalles relacionados al futuro, por tu futuro, preocupaciones por el futuro.
  • Si tus uñas se ven feas es porque te preocupas demasiado por tu imagen, por la imagen que das a los demás, te preocupa lo que otros puedan pensar de ti si te pones en el lugar que te corresponde, si te defiendes como mereces o necesitas. Si quieres que tus uñas estén estéticamente bien, debes mostrarte tal y como eres con tu temores o tu valentía y debes defenderte cuando sea necesario.
  • Si tus uñas están blandas es porque no sabes defenderte, te sientes indefenso cuando te atacan, cuando te ofenden o te avasallan de alguna manera, y no te atreves a defenderte.
  • Si tus uñas están frágiles y quebradizas es porque tienes la sensación de ser una criada o una sirvienta cuando haces los trabajos de la casa.
  • Si tus cutículas están deformadas o en mal estado es porque te auto criticas mucho por todo lo que haces.
  • Uñas encarnadas significa que vives culpabilizándote o arrepintiéndote del camino que has tomado o elegido en la vida, te lamentas. Si son las de los dedos gordos de los pies las que se clavan, es porque no terminas de decidirte sobre qué dirección tomar en tu futuro.

Yo viví un problema con mis uñas cuando mi ex suegra vino a vivir con nosotros y me atacaba continuamente para hacer ver a su hijo (mi esposo) que ella y su forma de hacer las cosas eran mejor que las mías, además me decía a solas cosas muy duras que luego desmentía en presencia de su hijo, y por aquella época yo empecé a temer la ruptura de mi relación y temía aborrecer a mi esposo que siempre defendía la postura de su madre, ya que yo notaba que me estaba enfriando en mis sentimientos hacia mi esposo, me sentía sola y desplazada, indefensa; mis uñas empezaron a levantarse, bajándose cada vez más el nacimiento, casi perdí las uñas y me dolían enormemente. Después seguí con el conflicto y cada año en las mismas fechas de aquello, mis uñas se debilitaban, se levantaban bajándose el nacimiento y me quedaba casi sin uñas. Yo solo reprimía mi rabia interna para no crear una disputa con mi suegra que me atacaba continuamente, incluso mi suegra me decía palabras como: ¡estás seca, canija y fea! (ella estaba muy gorda y obesa), me decía: ¡no sé cómo a mi hijo le gustas tan escuchimizada (tan demacrada y fea)!.

Por la misma época sufrí en el trabajo un ataque de alguna compañera o compañero, pusieron lejía (cloro) en un botijo de agua para beber, yo bebí y tuve irritación grande de esófago, garganta y estómago, me tuvieron que ingresar y hacerme un lavado de estómago. Después de eso, mi jefe me prohibió hablar del asunto, no lo pude denunciar a la policía porque mi esposo de entonces (que también trabajaba en la misma empresa) me dijo que si lo denunciaba nos echarían del trabajo a los dos, y tuve que aguantarme hasta que me cumplió el contrato de trabajo para irme. Pero cada día iba a trabajar con miedo y rabia por no poder defenderme. Esta situación unida a la de mi suegra en casa, hicieron que yo creara un gran conflicto y mis uñas se deterioraran enormemente.

Solución emocional: aprende a confiar con fe en la vida, saca tu valor para defenderte de las agresiones de los demás, pide ayuda a otras personas cuando lo necesites.

Busca las creencias o limitaciones (muchas veces inconscientes) que te impiden confiar en tu capacidad para defenderte o protegerte cuando lo necesites. Te puede ayudar recordar el momento en el que apareció el síntoma en tus uñas y analiza en qué situaciones te sentías indefenso y creías que no tenías protección de nadie antes de que empezaran a estropearse tus uñas. Qué temías que sucediera si te defendías ante los insultos o agresiones de otros.

Saca tu valentía para defenderte y busca ayuda para que te protejan, muestra tu autoridad y tu independencia. Defiéndete cuando alguien te ataque, no permitas que invadan tu persona.

No te pongas nervioso si las cosas no salen tan perfectas como a ti te gustan.

No te avergüences de que te vean defendiendo lo tuyo, tu territorio o tus derechos, pelea por lo tuyo, por lo que te pertenece o por ti mismo/a.

No tengas miedo de poder defenderte en el futuro si te atacan ciertas personas, confía y expresa tus miedos y tus preocupaciones a las personas que pueden ayudarte.

Todos somos perfectamente capaces de defendernos ante cualquier situación, no dejes que el miedo te paralice.

Pon tus propios límites ante los demás con amor, confianza y firmeza, como se suele decir: “más vale ponerse una vez colorado que cien amarillo” que quiere decir que le digas o le pongas las cosas claras a alguien una vez, en lugar de estar amarillo (generando rabia, ira y bilis) cien veces dándole vueltas a la cabeza con la crítica, y juzgando lo que te están haciendo; ponte firme y en tu sitio para que los demás paren su agresión y respeten tus límites, diciendo a esa persona lo que no estás dispuesto a tolerar, y verás que además de perder tus miedos conseguirás el respeto que necesitas. Y tus uñas mejorarán.

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