Vesícula biliar

Vesícula biliar (enfermedades, cólico y cálculos biliares, conductos biliares…): El hígado segrega bilis que pasa a través de los conductos hepáticos hasta el conducto hepático común (vía biliar común) y éste se extiende unos 4 centímetros antes de unirse al conducto quístico que lo conecta con la vesícula. La bilis hepática sigue su camino hasta el tracto intestinal a través del conducto biliar común, pero gran parte de la bilis debe pasar primero por la vesícula. Una vesícula normal suele retener unos 56 gramos de bilis, pero la bilis de la vesícula tiene una consistencia diferente a la bilis del hígado. La vesícula añade mucosidad a la bilis, lo que la convierte en una sustancia espesa. Es muy concentrada siendo un flujo digestivo muy potente. Cuando el duodeno recibe alimentos ácidos o alimentos grasos, las paredes musculares de la vesícula se comprimen y liberan bilis, y el organismo utiliza las sales biliares de la bilis para envolver las grasas y facilitar la digestión. Y una vez que las sales biliares han hecho su trabajo dejando las grasas listas para la absorción intestinal, continúan su trayecto a través del intestino. La mayoría de estas sales biliares de la bilis se reabsorben en el tramo final del intestino delgado (íleo) y retornan al hígado. La disminución de las sales biliares provoca cálculos y deja grandes cantidades de grasas sin digerir, lo que provoca un riesgo para el tracto intestinal.

Los cálculos biliares suelen estar formados por colesterol, calcio, sales biliares, agua, mucosidad y pigmentos como la bilirrubina, además suelen llevar toxinas, bacterias y algunas veces, restos de parásitos.

Por lo general las piedras en la vesícula pueden seguir aumentando de tamaño durante 8 años, aproximadamente, sin que aparezcan síntomas. Los cálculos mayores normalmente se calcifican y se pueden detectar con facilidad a través de análisis radiológicos o técnicas de ultrasonidos. El 85% de los cálculos biliares de la vesícula miden aproximadamente 2 centímetros de diámetro, aunque algunos pueden llegar a medir hasta 6 centímetros de diámetro. Estas piedras o cálculos biliares se forman por razones que ahora comentaré, haciendo que la bilis se sature demasiado y sus componentes no absorbidos comienzan a endurecerse.

Cuando un cálculo biliar sale de la vesícula y se aloja en el conducto quístico o en el conducto biliar común, se produce un fuerte espasmo en la pared del conducto, y esta contracción permite que la piedra siga avanzando, y al mismo tiempo se produce un dolor intenso conocido como cólico biliar, que provoca, a su vez, una distensión considerable de la vesícula. Y si la vesícula contiene muchos cálculos biliares, las contracciones musculares espasmódicas pueden resultar muy dolorosas.

Los cálculos biliares pueden causar irritación e inflamación en el recubrimiento interno de la vesícula, y también en el conducto quístico y en los conductos biliares comunes. A esta dolencia se la denomina colecistitis. También puede producirse una infección microbiana, incluso es frecuente encontrar ulceraciones en los tejidos que hay entre la vesícula y el duodeno o el colon, con formación de fístulas y adhesiones o adherencias fibrosas.

Las enfermedades de la vesícula generalmente tienen su origen en el hígado, ya que cuando los lóbulos hepáticos se distorsionan debido a la acumulación de cálculos biliares, la presión sanguínea comienza a aumentar por la vena porta. Esto a su vez, incrementa la presión sanguínea en la vena que drena la sangre venosa de la vesícula hacia la vena porta. La incompleta eliminación de desechos del conducto quístico causa una acumulación de residuos ácidos en los tejidos vesiculares, lo cual reduce la fuerza de funcionamiento de la vesícula, y como consecuencia se produce la formación de cálculos biliares.

Cuando se producen problemas en la vesícula biliar te indica que tienes tendencia a sufrir ira, enojos y emociones negativas al sentir que invaden tu espacio, tu territorio o tu libertad. Pero al mismo tiempo reprimes y contienes esas emociones llegando a convertirse en cálculos biliares o piedras que te hacen “gritar de dolor” la ira que has reprimido. Tal vez sea un conflicto en tu casa con tu familia, en tu trabajo, con tu coche, tu apartamento, etc., todo eso que es tuyo y que tú aprecias de verdad.

La vesícula biliar representa el coraje, el atrevimiento y nuestra relación con los sentimientos de poder o de impotencia.

La vesícula biliar es la que te da la fuerza para tomar decisiones, los problemas en la vesícula suelen manifestar: sentirse sin coraje para afrontar una situación. Hay que ser atrevidos para comprometerse con tu visión con tu objetivo.

Si tienes problemas en la vesícula puedes estar viviendo situaciones de ira, de rabia, de rencor y de injusticia con muchos enojos. Tal vez ya no te toman en cuenta, no te hacen caso, ya no vale tu opinión dentro de tu territorio, etc. siempre en relación a cómo te comunicas con los demás o ellos contigo, sientes que estás viviendo una gran injusticia de la cual no puedes defenderte. Puedes tener la sensación de no debo golpear a… jefe, pareja, padre, madre, hermano, etc. y como no puedes defenderte como desearías te guardas ese rencor y te lo aguantas en tu interior reprimiendo ese rencor. Los problemas en la vesícula siempre indican rencor bloqueado.

La vesícula biliar trabaja con el hígado, por lo que los problemas en la vesícula se relacionan tanto a la ira como a las emociones negativas de celos, envidia, etc. La vesícula se relaciona con el territorio, por lo tanto, cuando te sientes invadido en tu territorio y sientes temor a que te quiten algo que te pertenece y sentirte limitado para actuar, sentir que no eres libre para actuar y luchar por eso que te pertenece.

La vesícula biliar enferma por tener agresión reprimida, amargura cuajada, por recibir un engaño.

Cálculos biliares (piedras en la vesícula) o litiasis vesicular se forman cuando contienes tus emociones, cuando no expresas lo que sientes por miedo a las consecuencias, y si no te permites expresar lo que sientes, lo que te molesta, crearás cálculos biliares.

Las piedras o cálculos en la vesícula se forman por vivir un conflicto de cólera-rabia + un conflicto de carencia que te obliga a sentir odio por alguien, no perdonas al que te robó tu casa, tu puesto en la empresa, a tu pareja, o no perdonas al socio que te robó tu parte de la empresa, etc. y también por no soportar que el otro tenga rabia hacia ti.

Generas energía coagulada, agresión petrificada sobre todo en las obligaciones familiares, por eso sucede con mucha frecuencia en mujeres casadas y con hijos. Esta agresión retenida provoca una retención de energía que crea malhumor provocando un veneno que se vuelve sólido (cálculos biliares). Cuando se tienen pensamientos duros hacia uno mismo, hacia el entorno o respecto a la vida podemos sentirnos encolerizados, alimentar un sentimiento de rencor o tener miedo de que los demás te juzguen porque nosotros mismos nos juzgamos.

Cuando se grita y se hacen movimientos violentos se alivia la creación de cálculos biliares.

La Ictericia (bilirrubina alta), con frecuencia se produce por una destrucción excesiva de glóbulos rojos posiblemente relacionada con el rechazo hacia uno mismo o hacia la propia vida. La ictericia también puede producirse por acumulación de ira ante una situación inaceptable para nosotros, algo que nos ha dolido mucho y nos cuesta aceptar. Y se congestiona la energía porque se interrumpe el flujo de energía biliar, y la bilis y el malhumor se acumulan. El amarillo es el color de la envidia en el rostro. Te pones amarillo porque no te atreves a participar en las disputas agresivas, hay un refrán que dice. “más vale una vez colorado que ciento amarillo”. Que quiere decir que más vale que te pongas una vez rojo y te desahogues y le digas en la cara a alguien lo que sientes y lo que piensas, a que te reprimas y lo juzgues y lo critiques una y otra vez, sin atreverte a hablarle claro, porque cada vez que lo criticas y te quejas de esa persona te estás poniendo amarillo (estas creando bilis e ictericia).

La persona con ictericia tiene dificultar para eliminar sus emociones negativas, posiblemente siente emociones amargas muy intensas de envida, disgusto, frustración, y vive con mucho rencor. Se ha vuelto tan cortante y excesivo en sus ideas y opiniones que se agarra a ellas, creando un desequilibrio en su interior. Y debe aprender a abrirse a la gente que le rodea porque tiene mucho que aprender de ellos.

La ictericia puede indicar que hay ciertos trastornos hepáticos.

Cuando un recién nacido se pone amarillo es por un rencor vivido por la madre embarazada. Ha tenido prejuicios internos y en su entorno, y su forma de pensar y la razón han estado desequilibradas. Todo lo de la madre le repercute al niño y la madre debe ser más tolerante y compresiva, amarse a sí misma y amar más a los demás, debe guardar menos rencores.

La Colecistitis (inflamación de la vesícula biliar) se produce por un conflicto de rencor, injustica, cólera y amargura por algo que te resulta imposible de digerir, imposible de aceptar. La inflación de la vesícula te indica que estás luchando contra algo.  La vesícula biliar almacena la bilis (que simboliza las armas) armas para luchar contra algo, contra una situación difícil de digerir, difícil de aceptar. Y tienes que resolver esa situación antes de que se dirija contra ti mismo porque si dejas durante tiempo esa agresión dentro sin expresarla se vuelve venenosa por el tiempo que pasa reprimida.

La Colangitis, colangitis aguda o sepsis biliar es la inflamación o infección del conducto de la vesícula biliar que trasporta la bilis desde el hígado hasta los intestinos. Esta infección también está relacionada con la agresión, con el veneno y la bilis, se crea por la acumulación de agresiones que no se es capaz de soltar porque la persona ha renunciado y ha preferido callarse. Y hay que soltar toda esa ira acumulada.

Las Vías Biliares o conductos biliares son los que forman, concentran y favorecen la evacuación de bilis desde el hígado hasta el duodeno. Cuando se tienen problemas en los conductos biliares se relacionan con las preocupaciones cuando decimos: “me hierve la sangre”, “esta persona me quema la sangre”, “me angustia”, tragar bilis, o con la ira mezclada con el rencor hacia alguien. Es curioso observar que las sustancias que estimulan la evacuación de la bilis reciben el nombre de “coleréticas”.

Tienes problemas en las vías biliares cuando te preocupas en exceso por alguna situación que esperas, como respuestas que esperas de alguien, exámenes, oposiciones… y también cuando has vivido situaciones que eres incapaz de perdonar.

Solución emocional a todos los problemas de la vesícula biliar y las vías biliares: debes recordar cuando aparecieron los síntomas que tienes, y analizar qué situación viviste poco tiempo antes que te produjo ira, rencor y otras emociones negativas, y no fuiste capaz de expresarlas, te las callaste. Debes buscar una situación en la que invadieron tu territorio, tu espacio, algo de tu propiedad, algo que tú quieres y que te pertenece. Y ver qué emociones negativas estás reprimiendo.

  • Tal vez te reprimes a expresar tu rabia o el rencor que sientes hacia una persona que te está haciendo daño, pero te callas porque la quieres y temes perderla.
  • Tal vez tienes discusiones frecuentes con tu pareja y no la soportas y estás intentando que tu pareja cambie para que no te cause enojos a ti.
  • Tal vez te avasallan con frecuencia, pero crees que no debes defenderte por prudencia o por quedar bien, pero te provoca mucha ira la actitud de ciertas personas hacia ti.
  • Tal vez tengas la creencia de que no debes sentir ni expresar tus emociones negativas porque crees que debes hacer un esfuerzo en ser positivo, y lo que estás consiguiendo es reprimir tus sentimientos negativos.
  • Tal vez te hayan educado en lo estricto para no enfadarte ni expresar tu ira para dar buena imagen de persona perfecta y amorosa.
  • Tal vez no quieras expresar lo que cae mal y te disgusta para no hacer daño a las personas a las que quieres, y estás aguantándote en silencio todo lo negativo que sientes.
  • Tal vez te están robando algo que es tuyo de forma descarada y no puedes hacer nada para evitarlo porque no dispones de medios económicos.
  • Tal vez estás sufriendo las continuas ofensas de un socio de tu empresa, pero no puedes echarlo porque sería muy costoso.

Para mantener bien tu vesícula biliar, tus vías biliares y no obstruirlas con algún cálculo atrapado:

  • Tienes que decidirte a expresar lo que te molesta y las emociones negativas que sientes.
  • Tienes que no sentirte culpable y aceptarte tal y como eres.
  • Tienes que defenderte y defender lo que te pertenece, debes aprender a defender tus límites con firmeza, con determinación, recuerda: “más vale una vez colorado que ciento amarillo”. Haz respetar tu espacio y tus necesidades.
  • No dudes en defenderte cuando alguien te ataque, muchas personas hacen ataques verbales o insultos, defiende tu libertad y no consientas que te traten sin respeto.
  • Tienes que ser más tolerante contigo y con los demás y expresar lo que te molesta de forma educada y respetuosa.
  • Nada sucede por casualidad y debes encontrar los aprendizajes positivos en todo lo que te sucede, aunque sean experiencias que te disgustan.
  • Debes confiar más en la vida y en ti, porque cuando pierdes algo es porque no es realmente importante, aunque ahora así te lo parezca, pero te darás cuenta con el tiempo que no era tan importante esa cosa o esa persona.
  • Repite a diario TODO ESTÁ BIEN Y TODO VA A SALIR BIEN EN MI VIDA.

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