HIPNOTERAPIA PARA LIMPIAR EL SUBCONSCIENTE DE LIMITACIONES

Pocas terapias son tan mal comprendidas o tan mal interpretadas como la hipnoterapia, pero es una técnica que se ha usado durante muchos años para mejorar la salud física y mental a todos los niveles, y para hacer realidad lo que se desea. Pacientes con enfermedades terminales pueden hallar alivio al dolor y a la ansiedad, se utiliza en pacientes con cáncer para aliviar las náuseas causadas por la quimioterapia. Algunos dentistas utilizan esta técnica para eliminar el dolor durante el tratamiento en la boca.

La hipnoterapia sitúa a la persona en un estado parecido al trance para facilitar la curación o el cambio. Puede ser utilizada en tratamiento de adicciones, fobias, traumas, estrés, enfermedades de todo tipo, para vencer complejos y aspectos de la personalidad, y para la consecución de objetivos y metas. Puedes usar esta técnica para alteraciones de tu visión, para controlar el estrés o para eliminar tus dolores.

El uso de la hipnosis se remonta a tiempos primitivos, cuando los curanderos utilizaban  trances para implantar sugestiones que podían estimular la autocura en las mentes de los enfermos.

Sin embargo, desde elevadas esferas interesó desacreditar este método de sanación y consecución de objetivos, y hacer que la gente creyera que el hipnotismo solo sirve para sorprender y divertir al público en un escenario cuando un hipnotizador hace variadas pruebas con personas existentes entre el público. La reputación de la hipnosis fue denigrada de forma negativa, pese al hecho de que la hipnosis ha sido usada con éxito durante generaciones, y hoy día es una de las terapias complementarias más científicamente válidas.

¿Qué es la hipnoterapia?

Puede describirse como una forma de psicoterapia que actúa sobre el subconsciente para cambiar los esquemas de pensamiento y comportamiento. La palabra “hipnosis” se refiere a un estado parecido al trance, en algún lugar entre la vigilia y el sueño, al que uno entra cuando esta hipnotizado, y la “hipnoterapia” es la práctica de favorecer la curación y facilitar el cambio mientras uno se halla bajo hipnosis, haciendo que el terapeuta le sugiera los cambios a la persona hipnotizada. Cuando se induce a la persona a un trance ligero, se consiguen resultados más sorprendentes que en la hipnosis profunda. Cuando te hayas en trance eres mucho más susceptible y dócil que en tu estado normal, y tú mente está más dispuesta a aceptar nueva información. Bajo la hipnosis se pueden hacer sugestiones que almacenaras en tu mente, programándote a todos los efectos para aceptar o rechazar ciertas creencias o esquemas de comportamiento.

Si tienes miedo a las arañas,  por ejemplo, puedes sugerir a tu mente que ya aceptas las arañas. Si tú estas dispuesto a superar tu fobia, tu ansiosa mente absorberá la sugerencia y reemplazará el antiguo miedo con la nueva creencia en la que ya no tienes miedo.

Lo mismo pasa con el dolor, el dolor es una sensación física, pero se registra en el cerebro. Si bajo hipnosis, tu mente acepta que no sientes el dolor, entonces no lo sentirás.

La mente es increíblemente poderosa y se halla enredada y ligada al cuerpo. Esto se demuestra durante un trance hipnótico, cuando la respiración, el ritmo cardiaco y el metabolismo en general pueden frenarse, alergias detenerse y el dolor reducirse o frenarse. Cada pensamiento o sensación experimentada por la mente se muestra como un cambio físico en el cuerpo, y cada cambio físico tendrá asociaciones mentales y emocionales. Así vemos como un problema emocional, como un pesar prolongado, puede causar una enfermedad física, al igual que una parte de tu cuerpo o un miembro dañado pueden dejarte cicatrices mentales. La mente tiene el poder de crear cualquier enfermedad y también el poder de curarla activando el mecanismo curativo y reparador que está controlado por el subconsciente.

Un hipnoterapeuta te sumirá en trance hablándote con voz tranquila y relajante y haciendo que te enfoques en el objetivo mientras respiras profundamente. Cuando estas hipnotizado, tus pautas cerebrales se parecerán a las de una persona dormida. Al entrar en trance tus ojos se cerraran y parecerá que estás dormido.

¿Cómo actúa la hipnoterapia?

La mente tiene dos partes: la parte consciente y la subconsciente. La mente consciente es la que nos permite y usamos para tomar decisiones cotidianas. Pero la mente consciente está gobernada por los deseos del mundo mayor subconsciente, como son todas las funciones mentales y físicas desde regular la presión sanguínea hasta almacenar los recuerdos. Un deseo subconsciente es tan fuerte que siempre triunfará sobre un deseo consciente. Por ejemplo, tú puedes tomar una decisión consciente de dejar de fumar, pero si tu subconsciente no lo desea, entonces no lo harás, no dejaras de fumar.

La mente subconsciente es la fuente de la energía y el poder humanos y el hogar del auténtico Yo. Si no aprendes a comprender tu subconsciente nunca te comprenderás a ti mismo. Y si no aprendes a usar tu subconsciente nunca te darás cuenta de su atentico potencial. Además tu subconsciente creerá cualquier cosa que tú le digas. El hipnotismo explota tu sumisión mental poniendo a dormir temporalmente tu mente consciente para alcanzar el subconsciente, donde tú puedes reemplazar las creencias negativas por otras positivas e introducir emociones constructivas en lugar de las destructivas. Esta reprogramación se efectúa por sugestión o visualización que el terapeuta te sugiere de objetivos o creencias dirigidos a contrarrestar tu problema. Por ejemplo, si tu deseas dejar de fumar. Se incorpora la creencia en el subconsciente de nunca fumar, si esta creencia se incorpora en el subconsciente y es reforzada regularmente por repetición, será al fin aceptada. Y cada vez que tú desees un cigarrillo, tu subconsciente te recordara que debes actuar de acuerdo a tu nueva creencia.

Los hipnoterapeutas alcanzan el subconsciente induciendo un trance en la persona. El trance puede ser ligero, medio o profundo, según tus necesidades. Los trances profundos raras veces son inducidos, en parte, porque la mayoría de las personas son susceptibles a ellos, y en parte porque casi siempre son innecesarios.

Los terapeutas empiezan la hipnosis animándote a relajarte. Hay varias formas de lograr esto, la más común es a través del uso de su imaginación. Los métodos alternativos incluyen los brazos pesados y el método del semáforo.

Lo normal es que el terapeuta te hable de una forma relajante y controlada, haciendo que te concentres en su voz. Te pide que te enfoques en un punto como una mancha real o imaginaria en el techo o un objeto frente a ti, esto sirve para retener tu concentración visual. Puede que te pida que inspires profundamente varias veces, sugiriendo que cada vez que exhales el aire te sentirás más relajado y soñoliento. Y en la última exhalación te pedirá que cierres lo ojos.

Luego te pedirá que imagines una escena en particular, como por ejemplo un hermoso jardín bañado por la luz del sol, y te hablara de tal modo que lo veas y te sientas en ese jardín, alentándote a usar todos tus sentidos para asegurarse de que oyes los pájaros, hueles las flores y ves los hermosos colores a tu alrededor.

Puede que te haga descender algunos escalones contándolos al revés de diez a uno. En este punto puede que sondee la profundidad de tu trance dándote instrucciones de que realices alguna acción sencilla como levantar tu brazo derecho. Durante todo este tiempo el terapeuta te alentará a que abandones el mundo consciente empujándote hacia el mundo imaginario. En las personas que no están acostumbradas puede llevar hasta 20 minutos, a veces más, donde tú te halles abierto a las sugestiones. Tras varias sesiones puede inducirte un trance en segundos, a menudo con solo un gesto de la mano del terapeuta.

Brazos pesados. Mientras permaneces sentado en una silla, te pedirá que relajes los brazos y los dejes colgar sueltos. Te pedirá que te concentres en tus manos y observes como se vuelven más y más pesadas hasta que el terapeuta sugiera que son tan pesadas  que no puedes levantarlas. Si eres incapaz de alzarlas, esto indica que tu subconsciente está abierto a las sugestiones. El terapeuta puede pedirte entonces que levantes los brazos y te relajes antes de continuar con una técnica de profundización.

El método del semáforo. Funciona con el terapeuta pidiéndote que cierres los ojos y visualices que tienes un globo atado a tu muñeca derecha, tirando de ti hacia arriba, mientras tu brazo izquierdo está siendo arrastrado hacia abajo por un enorme peso. El terapeuta te guiará de un lado para el otro entre los dos brazos, uno flotando hacia arriba y el otro arrastrado hacia abajo antes de pedirte que abras los ojos y te relajes. Si tu brazo derecho está ligeramente más alto que el izquierdo te hallaras en un estado sugestionable. Cuando estés relajado, el terapeuta puede utilizar cualquier número de técnicas terapéuticas, como las siguientes:

Terapia de sugestión autodirecta. Cuando te hayas en trance el terapeuta te proporciona sugestiones directas, que son siempre específicas, positivas y en tiempo presente. Tu mente acepta estas sugerencias porque el estado de trance hace que el factor crítico de tu mente se cierre. Estar en trance hace que te sientas ansioso por seguir adelante con las sugestiones del terapeuta, siempre que no entren en conflicto con tus propios principios. Esta terapia es excelente para calmar los nervios ante un examen y para detener hábitos nerviosos como el morderse las uñas. Puede ayudarte  a dejar de fumar, puesto que creerás fácilmente al terapeuta que te diga que nunca desearás fumarte otro cigarrillo.

La primera sesión es la más difícil. Algunos terapeutas graban la sesión y luego te dan la grabación para que la pongas en casa para reforzar el tratamiento. Puede que se necesiten varias sesiones de autogestión, durante las cuales  el terapeuta cambiara las sugestiones a medida que los cambios empiezan a hacer efecto en ti.

Regresión. El terapeuta utiliza esta técnica para llevarte hacia atrás en el tiempo con el fin de descubrir como tus actuales problemas pueden ser el resultado de incidentes pasados. Esto te permite ver acontecimientos de tu infancia desde una perspectiva de adulto. Te ayuda a situar el acontecimiento en su entorno y permite al terapeuta ver como se fijaron algunas ideas en tu mente. En muchos casos el acontecimiento en sí carece de significado, pero como niño puede que le adjudicaras tú algún significado. La interpretación que le das a los acontecimientos es lo que mantiene una presa tan aferrada sobre tu mente y ejerce control sobre tu comportamiento. Mucha gente teme esa regresión; un buen terapeuta te explicará que volver a revivir una situación dolorosa no significa pasar otra vez por ella.

Terapia por partes. Esta terapia se enfoca en global. Muchos de nuestros problemas son causados por factores que no son inmediatamente obvios, y esos problemas que a primera vista parecen estar desconectados pueden brotar realmente de la misma fuente, por ejemplo, tener exceso de peso, ser agresivo y poco amigable puede proceder todo ello de la necesidad de protegerse para no ser lastimado. A través de la regresión, el terapeuta busca descubrir la relación entre todas las partes afectadas con el fin de intentar unirlas y enfrentarse a la auténtica raíz del problema.

Hipnocuracion. Esta forma se orienta a curar una enfermedad patológica. El terapeuta te ayuda a descubrir la causa de tu enfermedad, y a través de la visualización te alienta a liberarla. La terapia se basa en la creencia de que cada pensamiento tiene una respuesta física en el cuerpo y que nada es más positivo que el pensamiento. El terapeuta te muestra como pensar, imaginar y sentir, que enfermedades como el asma, la angina de pecho, el cáncer, los cálculos renales, etc., son erradicadas de tu cuerpo. Te alienta a ver tus células sanas como la fuerza más poderosa de tu cuerpo, regenerándose y creciendo en fuerza para derrotar a las células enfermas y despejar el camino para las nuevas células sanas.

Normalmente durante una sesión de hipnoterapia, el terapeuta hará que te tiendas y luego te relajes antes de inducirte un estado parecido al trance.

¿Qué ocurre en una consulta? La consulta inicial puede durar entre 60-90 minutos, aunque las siguientes sesiones lo normal es que no duren más de una hora. La primera sesión es sobre todo una sesión de evaluación y una gran parte del tiempo se pasará en conversación con el terapeuta. Este te preguntará el motivo de acudir a una sesión de hipnosis y te explicará cómo funciona y lo que puedes esperar del tratamiento. Te animará a expresar en voz alta los miedos que puedas tener con el fin de ganarse tu confianza.

La confianza es importante en cualquier terapia, y sobre todo en la hipnosis, ya que tu cooperación es necesaria si se quiere que funcione. Los terapeutas pueden usar diferentes técnicas y es necesario saber qué es lo que va a pasar desde el principio. Si hay tiempo el terapeuta puede inducir hipnosis en la primera sesión.

El tratamiento es menos espectacular de lo que mucha gente espera o se imagina. Te tiendes en un sillón confortable mientras el terapeuta te induce un estado parecido al trance. Esto puede hacerse de muchas formas, según la que el terapeuta prefiera usar o crea que es mejor para ti. Usará sugestiones para profundizar la relajación hasta convertirla en un trance, que puede parecer como si estuvieras dormido, pero la sensación no será la misma. La mayoría de la gente se siente relajada, otros dicen sentirse soñolientos, o como si estuvieran flotando o contemplándose ellos mismos dormir. De todos modos tú serás consciente de lo que está ocurriendo.

Es importante que sepas que mientras te hayas en trance estarás completamente controlado, y que el terapeuta no puede obligarte a hacer o decir algo que tú no desees o que vaya en contra de tus principios. Si hay alguna parte del tratamiento con la que te sientes incomodo, siempre puedes levantarte y marcharte. Mientras estas en trance, el terapeuta enfocará el problema para el cual lo has consultado, de alguna de las formas mencionadas anteriormente.

Al final de la sesión te animará a regresar a la conciencia. Te hablará suavemente durante todo el proceso, diciéndote qué es lo que va a hacer y cómo te sentirás tú después. Por ejemplo, puede decir: “despertarás a la cuenta de tres y cuando lo hagas te sentirás relajado y fresco…”

Es posible que el terapeuta te anime a que aprendas a hacer autohipnosis, que podrás usar  en tu casa para apoyar el tratamiento que has hecho con el terapeuta y para que tengas conocimiento y puedas equiparte para superar cualquier problema futuro.

¿Cuántas sesiones necesito?

Es difícil decirlo porque depende de cada persona, del problema y del método de tratamiento. Para un problema directo como es dejar de fumar o perder peso, puede que necesites un total de 4 o 5 sesiones semanales, a veces algo menos. Para problemas crónicos de salud o problemas profundos mentales o emocionales, es posible que debas tomar unas 12 o 15 sesiones semanales. A algunas personas se les puede enseñar a hacerse a sí mismas autohipnosis.

¿En qué problemas puede ayudar la hipnosis?

La hipnosis puede ayudar en muchos problemas que tengas en tu cuerpo, psicosomáticos y mentales. Tiene mucho éxito en problemas de hábitos y adicciones, en personas que comen demasiado, en problemas originados por traumas pasados, fobias, problemas relacionados con el estrés como la gastritis, eczema, ansiedad e insomnio.

¿Es seguro someterse a hipnosis?

Hay una comprensible preocupación sobre la seguridad de la hipnoterapia porque abundan las historias de horror acerca de personas a las que se las ha hipnotizado mal y mujeres de las que se ha aprovechado en estado de hipnosis. Pero estarás seguro en manos de un especialista cualificado. De modo que debes telefonear y comprobar sus calificaciones y busca los informes de la asociación o centro de la que afirma ser miembro. Acude a alguien que sea de tu agrado. Los hipnoterapeutas sostienen que no existe la posibilidad de hipnotizar mal, o eres hipnotizado o no lo eres. Los niños de menos de cuatro años no pueden ser hipnotizados porque son demasiado pequeños para cooperar con el terapeuta.

Estudios clínicos

Se ha verificado en varios estudios que la hipnoterapia es beneficiosa en el tratamiento de diferentes tipos de dolencias y adicciones. Se han hecho estudios con pacientes con quemaduras en gran parte de su cuerpo y disminuyeron bastante el dolor los pacientes sometidos a la hipnosis. Incluso personas con tinnitus en los oídos han recibido mejorías o desaparición de los zumbidos.

En el caso del tabaco se ha comprobado como algunas personas han dejado de fumar inmediatamente después de la hipnosis. Se han hecho pruebas en pacientes con cefaleas y tensión en el cuello con resultados positivos en la mejoría con la hipnosis, pero hay que tener en cuenta que si las personas están expuestas a una fuente que les causa la tensión en el cuello y cabeza, un tiempo después volverán a sufrir dolores.

También se han eliminado verrugas con la hipnosis. Pero en general se puede usar la hipnosis y la autohipnosis para cambiar cualquier problema o limitación que tenas en tu subconsciente.

Te deseo que hagas caso de lo que hablo en este artículo para empezar a ver los resultados de la hipnosis o autohipnosis de inmediato, tanto en tu salud como en la consecución de tus objetivos.

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