BINAURAL PARA CIRROSIS EN EL HÍGADO

12.10

Ahora todos nuestros audios binaurales incluyen una frase subliminal que refuerza el efecto de las frecuencias en nuestro cuerpo. La frase es: “AL ESCUCHAR ESTE AUDIO ESTOY SANANDO MI CUERPO Y MI MENTE”

Escucha este binaural para reparar la cirrosis en el hígado de 15 a 30 minutos al día, escúchalo con auriculares y el volumen bajo.

Hay que decir que todos los binaurales o isocrónicos se pueden escuchar aunque no tengas la enfermedad para la que son destinados, porque lo que consigues al escuchar las diferentes frecuencias es poner en un perfecto estado de salud las células de todo tu cuerpo.

Este binaural está diseñado para reparar y sanar el hígado cuando está afectado por cirrosis y lleva frecuencias que hacen:

  • Un soporte hepático para llevar al hígado a su estado natural de salud.

  • Regenera células y tejido hepático.

  • Hace un Vitamag completo revitalizando el cuerpo, aportándole fuerza y energía. Esto es necesario porque cualquier tipo de trastorno en el hígado te deja sin energía y sin vitalidad.

  • Hace una regeneración y curación completa.

  • Lleva frecuencias para reparar hepatitis.

  • Y regenera el hígado con cirrosis.

La cirrosis sucede después de la etapa de la cicatrización del hígado que se conoce por fibrosis, esto es que el hígado está cicatrizado y permanentemente dañado. El tejido cicatricial reemplaza al tejido sano y evita que el hígado funcione con normalidad. A medida que la cirrosis empeora, el hígado empieza a fallar. Esto es producido por muchas formas de enfermedades hepáticas, como la hepatitis, el alcoholismo crónico o el hígado graso no alcohólico.

Cada vez que el hígado sufre una lesión, ya sea por enfermedad, por el consumo excesivo de alcohol, por comer los alimentos que crean hígado graso, por comer tarde por la noche o después de ponerse el sol, o por otras causas, el hígado intenta repararse a sí mismo. En este proceso de reparación se forma un tejido de cicatrización. A medida que la cirrosis avanza, se forman cada vez más tejidos de cicatrización, y hacen que el hígado funcione con dificultad (cirrosis descompensada). La cirrosis avanzada es potencialmente mortal.

Según la medicina oficial, el daño causado por la cirrosis no puede revertirse, pero la medicina oficial no contempla otros medios de sanación que no sean medicamentos o extirpar órganos y partes del cuerpo.

Síntomas de tener cirrosis

La cirrosis, por lo general, no da señales ni tiene síntomas hasta que las lesiones hepáticas se hacen grandes. Cuando ya hay signos y síntomas, estos pueden incluir:

  • Fatiga o cansancio.

  • Pérdida de apetito, pérdida de peso.

  • Nauseas.

  • Hinchazón de las piernas, los pies o los tobillos (edemas).

  • Picores en la piel.

  • Color amarillo en la piel y los ojos (ictericia).

  • Acumulación de líquido en el abdomen (ascitis).

  • Vasos sanguíneos en forma de arañas en la piel.

  • Enrojecimiento en las palmas de las manos.

  • En las mujeres, ausencia o perdida de periodos no relacionados con la menopausia.

  • En los hombres, perdida del deseo sexual, agrandamiento de los senos (ginecomastia) o atrofia testicular.

  • Confusión, somnolencia y dificultad en el habla (encefalopatía hepática).

Causas de la cirrosis

La medicina oficial dice que una variedad de enfermedades pueden dañar el hígado y producir cirrosis. Entre las causas se incluyen las siguientes:

  • Abuso crónico del alcohol.

  • Hepatitis viral crónica (hepatitis B, C y D).

  • Acumulación de grasa en el hígado (por enfermedad de hígado graso de causa no alcohólica) en personas que no consumen alcohol.

  • Acumulación de hierro en el cuerpo (enfermedad de Wilson).

  • Por vías biliares mal formadas (atresia biliar).

  • Déficit de alfa-1 anti-tripsina.

  • Trastornos “hereditarios” del metabolismo del azúcar (galactosemia o glucogenosis).

  • Desorden digestivo “genético” (síndrome de Alagille).

  • Enfermedad del hígado causada por el sistema inmune (hepatitis autoinmunitaria).

  • Destrucción de las vías biliares (cirrosis biliar primaria).

  • Endurecimiento y cicatrización de las vías biliares (colangitis esclerosante primaria).

  • Infección, como sífilis o brucelosis.

  • Por tomar medicamentos, incluidos el metotrexato o la isoniacida, tomados para el cáncer y para la psoriasis, para artritis juvenil, dermatomiositis, vasculitis sistémicas, lupus eritematoso, sarcoidosis, esclerodermia, esclerosis sistémica y uveítis. También fármacos para la tuberculosis y la fibrosis pulmonar.

Tener cirrosis puede traer otras complicaciones que pueden incluir:

Presión alta en las venas que alimentan el hígado (hipertensión portal), hinchazón de las piernas y abdomen, agrandamiento e inflamación del bazo (esplenomegalia), sangrado con sangre que se direcciona a venas más pequeñas que pueden explotar, infecciones serias como peritonitis bacteriana, desnutrición porque el cuerpo no puede procesar los nutrientes, acumulación de toxinas en el cerebro (encefalopatía hepática) al no poder el hígado eliminar las toxinas de la sangre, enfermedad y debilidad ósea al perder fuerza los huesos, aumento del riesgo de cáncer de hígado o insuficiencia multiorgánica.

A nivel emocional también se puede afectar el hígado causando una cirrosis a personas que de alguna manera se sienten obligadas o empujadas por la vida, por ciertos acontecimientos o situaciones que le obligan a avanzar en contra de su voluntad. Son personas que están ahí resistiendo agarradas a sus opiniones, viviendo en rencor y agresividad. La cirrosis refleja la ira reprimida de la persona, puede ser un resentimiento frente a la vida y a lo que le sucede, que hace que almacene mucha agresividad interior. La persona vive culpándose continuamente porque tiene la sensación de haber “equivocado” su vida, de haber ido en la dirección equivocada. La persona se culpa continuamente y también critica a los demás. Son personas que se endurecen tanto que no ven salida al final del túnel. Se endurece y se desgasta ante la vida, se enfría y se retrae frente a la vida, tiene una necesidad de salida pero no la encuentra.

El hígado se afecta si algo que te hacen te cae mal, algo que te hacen tragar sí o sí. Es una intoxicación real o simbólica (te engañan o te mienten), aunque también puede deberse a cosas que necesitas limpiar en relación a la familia que te ahoga.

Se ha comido “algo toxico”, una experiencia toxica, y se ha retraído por miedo. Esto le hace no adaptarse ni renovarse ante las circunstancias porque ha quedado atada demasiado a las cosas del pasado. Persona que se niega a tomar decisiones esquivando la resolución de sus problemas.

La cirrosis aparece en fase de reparación o de aceptación de un conflicto de pérdida o carencia sufrido mucho tiempo atrás, por ejemplo: me quitaron algo injustamente, algo que era mío y la vida, Dios, u otra persona me lo quitó, puede ser que te hayan quitado injustamente a tu madre, tu casa, tu dinero, tu esposa, tu hijo, tu novia, etc.

Muchas personas toman alcohol de forma excesiva después de haberse divorciado o de haber enviudado, o después de ser abandonado por su pareja o por otra persona que quería, etc. pero el verdadero conflicto que daña al hígado es el de “me quitaron” algo o me quitaron a alguien.

La cirrosis también puede estar relacionada con el odio o rencor que se siente contra una madre considerada como toxica, madre que causa muchos problemas. Y la persona prefiere ahogarse en el alcohol antes que enfrentarse a su madre. Es rencor con miedo, con desvalorización, desprotección o separación.

Incluso puede provenir una cirrosis de vivir sin saber de dónde provienes, de hacer un conflicto por falta de información sobre tus orígenes. O bien porque has sido adoptado, o tal vez, porque tu madre murió siendo muy pequeño, o porque nadie te ha hablado de tu nacimiento ni de tus raíces.

La persona enferma de cirrosis suele estar muy atada al pasado y tiene un profundo miedo a cambiar, está demasiado apegada a sus cosas, al dinero, a objetos, etc., y le cuesta mucho cambiar y adaptarse a ambientes nuevos y a responsabilidades nuevas.

No debemos olvidar que en la Medicina Tradicional China cada órgano se relaciona con una o más emociones. Lo mismo que el pulmón está relacionado con la tristeza y el riñón con el miedo. En el caso del hígado, las emociones que más lo enferman son la ira, el rencor, la frustración, el enfado, la amargura, y también los disgustos y el estrés diario. Estas son emociones que es importante aprender a canalizar y equilibrar. Porque todas ellas resultan perjudiciales y provocan un bloqueo del hígado, esto genera irritabilidad y molestias en el cuerpo, como tensiones musculares en cuello, en los hombros o dolores articulares, dolor de cabeza, problemas digestivos, y perdida de vista, entre otros síntomas.

Es importante tener en cuenta que la incapacidad para verbalizar las emociones hace que tengamos síntomas en el cuerpo. Es importante que trabajes las emociones no expresadas, tienes que ser consciente de ellas y hablar de lo que sientes y de lo que te hace daño, esto es importante para aprender a gestionar tus emociones.

Si no ayudas a tu hígado, corres el riesgo de que tu sistema inmune llegue a confundirse y empiece a atacar a tus propias células antígenas, harás que identifique tus antígenos como enemigos, dando origen a enfermedades autoinmunes como la hepatitis autoinmune.

Deberías analizar a nivel global, teniendo en cuenta tanto lo que pasa en tu cuerpo como lo que pasa en tu mente, y buscando siempre la raíz del problema. Es muy importante que la persona afectada con cirrosis libere las emociones de ira y rencor que tiene reprimidas.

«El ayuno sería una buena medida de curación, para recuperar la medida y la dimisión correcta».

El cerebro necesita de 6 a 7 minutos para sintonizarse con la onda que le estamos metiendo a través de los auriculares.

Algunas veces es suficiente escuchar un sonido binaural solo durante 10 minutos para que sea efectivo, hay personas que aguantan perfectamente los binaurales escuchándolos más rato, pero otras personas sienten molestias si los escuchan más de 15 minutos.

Lo ideal es escuchar los binaurales con auriculares, con audífonos para que el batido sea más efectivo en el cerebro, pero las personas que tengan mucho estrés y tensión, o electricidad estática acumulada en su cuerpo pueden sentir molestias al escuchar los binaurales.

También si tus nervios auditivos están en mal estado en uno de los dos oídos pueden causarte alguna molestia, y en estos casos se pueden escuchar con unos altavoces estéreo y sin auriculares, el efecto es menor pero también se obtiene beneficio de esta manera.

No es aconsejable escuchar frecuencias BINAURALES o ISOCRÓNICAS en personas que sufran convulsiones o epilepsia, que tengan puestos aparatos marca-pasos, tampoco en personas con trastornos severos de la personalidad. Las mujeres embarazadas los podrán escuchar solo por consejo de su médico.

Puedes escuchar este sonido en cualquier momento del día, pero es muy recomendable escuchar estos sonidos tumbado y con los ojos cerrados, ya que algunas personas tienen hiperactividad, estrés y están demasiado apresuradas por sus quehaceres diarios y en ese estado existe un choque interno entre la energía mental de la persona y la energía que nos aporta la frecuencia binaural intentando bajar la frecuencia de las ondas cerebrales. Por un lado nuestro cerebro pretende ser resolutivo con la tarea que estamos realizando y con las tareas que tenemos en mente para después (con mucha actividad cerebral) y el binaural pretende lo contrario, bajar la frecuencia para dejarnos en una determinada vibración que no se corresponde con toda la cantidad de cosas que tenemos en la mente. Y aunque el binaural siempre hace efecto a nivel físico y emocional, pero en el proceso de encaje tiene que luchar con nuestra contradicción mental que vivimos al estar tan activos. Por eso las personas que sientan algún tipo de molestia como tensión en la nuca, en el cuello, jaqueca, nerviosismo, angustia, ansiedad o cualquier síntoma al escuchar un binaural es conveniente que deje todo lo que está haciendo y se tumbe a escuchar tranquilamente el binaural con los ojos cerrados para no sentir ningún tipo de molestia. Y estas personas que ya están de por si demasiado tensas es conveniente que descarguen sus pies a tierra.

Escucha esta frecuencia con los auriculares con el volumen más bien bajo, para no generar molestias en tus oídos.

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