FRECUENCIA BINAURAL PARA HEMORROIDES

12.10

Ahora todos nuestros audios binaurales incluyen una frase subliminal que refuerza el efecto de las frecuencias en nuestro cuerpo. La frase es: “AL ESCUCHAR ESTE AUDIO ESTOY SANANDO MI CUERPO Y MI MENTE”

Frecuencia binaural con frecuencias específicas para sanar las hemorroides y poder restablecer toda la zona anal y del recto.

Las hemorroides llamadas también almorranas son venas hinchadas y dilatadas en el ano y en la parte inferior del recto, las hemorroides son varices o dilataciones de las venas del ano y del recto. Y pueden desarrollarse tanto dentro del recto (lo que llamamos hemorroides internas) o en la piel de alrededor del ano (lo que conocemos por hemorroides externas.

Tres de cada cuatro personas adultas tienen hemorroides de vez en cuando. Muchas personas no saben siquiera que las tienen porque pueden estar internas, pero con frecuencia los picores en la zona anal y la irritación en los alrededores del ano son un signo claro de que hay hemorroides un poquito hacia dentro en el recto. Muchas personas tienen muy sensible la zona anal con irritaciones frecuentes y con la piel muy sensible que se agrieta con facilidad, y eso es porque al tener algunas hemorroides internas el riego sanguíneo de la zona anal se impide en gran parte, y al haber menos riego sanguíneo se deteriora la piel de todos los alrededores del ano y el periné.

Las hemorroides salen cuando una persona vive mucha presión emocional relacionada con varios conflictos:

Casi el 80% de las personas adultas están afectados por hemorroides y tienen debilidad en el tejido conjuntivo de la zona perianal, y la causa más frecuente son las cargas en el sentido de la presión inconsciente no resuelta, por ejemplo: en el embarazo, ya que algunas embarazadas tienen pensamientos inconscientes de dudar de su sitio, ¿Cuál va a ser mi sitio ahora que viene el niño? ¿Cómo me las voy a apañar con todo ahora que tengo que ocuparme del bebé?

Otras personas sufren hemorroides y estreñimiento porque permanecen mucho tiempo sentados o tienen la sensación de no avanzar, llevan una sobre carga, sobrepeso emocional que les hace tener estreñimiento crónico. La energía vital que es la sangre en el ano circula en sentido contrario, la fuerza vital se atasca en la salida posterior y puede causar irritación y prurito.

Cuando la fuerza vital se atasca y se convierte en un obstáculo, se cierra la salida posterior por tener energía oprimida. Muchas veces es un conflicto sangrante relacionado a la capacidad de dar que hace que se cierren los mecanismos de salida posterior. Como se suele decir “los tiros salen por la culata”, no poder imponerse, conflictos de autoridad sobre los propios derechos de vida.

En las hemorroides sangrantes se suda sangre y agua, se pierde el jugo de la vida, la energía va hacia atrás en lugar de ir hacia delante.

Las hemorroides suelen salir por el hecho de forzarse a seguir en una situación en la que tenemos la impresión de estar en punto muerto, por ejemplo: forzarse a estar en un trabajo que no nos gusta porque no sabemos qué otra cosa podríamos hacer o en qué otra cosa podríamos trabajar.

También salen hemorroides por forzarse a vivir con un hombre o con una mujer a quien no amamos realmente. Forzarse a vivir con la pareja solo por el bien de los hijos hace que te salgan hemorroides. Por ejemplo forzarse a vivir una vida en apariencia de hombre casado y buen padre de familia cuando en realidad se es homosexual y solo se piensa en el amante. Sufre de hemorroides la persona que tienen una doble relación amorosa y la tiene encubierta para no estropear su pareja o su matrimonio.

También puede sufrir hemorroides la persona que esta incapacitada o limitada en su movilidad y tiene que soportar la presión de no poder valerse por sí misma como desea.

Cuando las hemorroides sangran revelan la pérdida de alegría que tiene la persona por la presión a la que se somete.

Las hemorroides son varices en el ano que salen porque hay una necesidad de mejorar el riego sanguíneo ahí donde reposa tu parte sensible al sentarte, esa parte es tu identidad, tu lugar. Representan desvalorización en la familia, suciedad familiar que hay que limpiar, avergonzarse de algo que se esconde. 

Cuando la fase del conflicto está activa se ulceran las venas para aumentar el cauce venoso y llevar  la sangre a ser limpiada, y en fase de reparación del conflicto se retuercen las venas y aparecen  las varices o hemorroides.

El territorio se marca con el ano, la persona no sabe dónde poner el culo, donde sentarse, donde pararse, donde es su sitio, qué hacer con su vida, hacia donde encaminarla, no sabe cuál es su sitio.

Cuando la persona acumula rabia por el pasado y con mucho temor a soltarse por miedo a las consecuencias, eso hace que se acumulen muchas cargas de territorio sucio y familiar. Como esa frase que dice: “me dan por el culo y puede que me sigan fastidiando si no estoy alerta”.

Y cuando se entra en la fase curativa del conflicto emocional de territorio, aparecen las hemorroides, o sea, aparecen cuando se encuentra el sitio o cuando te tranquilizas y parece que ya todo se está resolviendo en tu vida.

Si visitar o tener que ir a vivir a tu casa familiar te produce malestar y presión, te saldrán hemorroides cuando lo soluciones.

Si te han hecho una traición o una guarrada muy grande y no puedes soltarlo ni desahogarte, y sientes todavía esa guarrada que te hicieron, te saldrán hemorroides internas. Pero siempre están relacionadas a una pérdida de alegría.

Si tienes hemorroides es porque vives una tensión interna y un deseo interior de forzar la eliminación, la solución, es como si intentases que algo salga a la luz pero a la vez lo retienes, y el conflicto entre empujar y retener crea una presión en la zona y la desequilibra. Las venas anales se ven sometidas a una situación conflictiva entre la acción de rechazar y la acción de retener y bloquear la emoción en tu interior. Esta emoción puede aflorar en niños que se sienten abusados por sus padres, o niños rechazados por sus padres, pero a la vez quieren que se queden con ellos reteniéndoles a su lado.

También sufren de hemorroides las personas que se sienten culpables por alguna antigua tensión que se expresó de mala manera o que no se expresó por miedo a las consecuencias en la familia o en la pareja. Salen hemorroides cuando guardas para ti algo de lo que te sientes culpable y vives frente a una persona o una situación aparentando otra cosa.

Las hemorroides te avisan de que algo en tu vida debe estar aclarado porque vives una situación que te causa estrés y sobrecarga de presión porque te sientes culpable.

Un exceso de responsabilidades y obligaciones que cumplir y los egos de no pedir ayuda te hará estar con un gran peso y presión.

También te pueden salir hemorroides si te sientes sumiso e impotente en tu relación con una persona o una situación en la que te sientes disminuido o reprimido. No puedes hacerte valer ni ser reconocido, sobre todo en relación a la familia, al trabajo o a la sociedad.

Las personas con hemorroides guardan dudas sobre su identidad y sobre el reconocimiento de esa identidad por los demás, además guardan rabia por el pasado, por algo que vivió y sintió que todavía sigue vivo en su mente, guarda en su interior algo que no expresa, vive esa incertidumbre en silencio, sin contarla.

Solución emocional:

Cuando tomas conciencia de lo que te produce las hemorroides y aceptas que todo se vive por algún motivo necesario para tu vida, y tus sentimientos son de amor, entonces todo se armoniza dentro de ti y las hemorroides desaparecen solas. Pero debes tomar conciencia de que tus hemorroides expresan una presión que se ha generado por tus emociones y por temores producidos por cosas que ocultas, temes hablar y ocultas cosas. Tal vez hay una inseguridad material y una dificultad para tomar decisiones. Las personas más inseguras tienen más tendencia a presentar hemorroides. Pero si aprendes a soltarte y a tener más confianza en ti mismo, y a no retener las palabras expresando lo que sientes, entonces se sanarán tus hemorroides. No pasa nada por tener miedos y dudas, permítetelo sin sentirte culpable.

Toma conciencia de qué es lo que te está congestionando tu energía vital, tu alegría, analizando la situación sobre la que estás sentado y la presión a la que estás expuesto, confiésate a ti mismo tu propia vitalidad, y conserva para ti mismo tu propia energía, utilízala para ti y menos para los demás, porque tienes un conflicto con la conservación de tu propia energía. Dedícate a tus propios asuntos, y elimina la presión que tienes. Intenta retener la vitalidad necesaria para ti, y deja que esa vitalidad fluya libremente.

Y sobre todo no te esfuerces en hacer algo, ni te esfuerces en llevar una vida que no te gusta, porque estás impidiendo finalizar algo que sabes que ya has terminado. Repito esta frase porque es muy clave e importante, si tienes hemorroides: “si tienes hemorroides estas impidiendo finalizar algo que sabes que ya ha terminado”, y te presionas para mantenerlo tal vez por miedo. Y la situación te hace perder la alegría de vivir porque crees que no puedes sostenerte sin eso que temes perder.

Una simple relajación en tu vida te puede proporcionar la curación rápida y completa de las hemorroides.

El cerebro necesita de 6 a 7 minutos para sintonizarse con la onda que le estamos metiendo a través de los auriculares.

Algunas veces es suficiente escuchar un sonido binaural solo de 7 a 10 minutos para que sea efectivo, hay personas que aguantan perfectamente los binaurales escuchándolos más rato, pero otras personas sienten molestias si los escuchan más de 15 minutos, sobre todo sienten molestias las personas que los escuchan con el sonido con volumen alto. Es imprescindible escuchar los binaurales con el sonido al mínimo si quieres conseguir los resultamos óptimos sin sobrecarga.

Lo ideal es escuchar los binaurales con auriculares, con audífonos para que el batido sea más efectivo en el cerebro, pero las personas que tengan mucho estrés y tensión, o electricidad estática acumulada en su cuerpo pueden sentir molestias al escuchar los binaurales y en estos casos se pueden escuchar con unos altavoces estéreo y sin auriculares, el efecto es menor pero también se obtiene beneficio de esta manera, pero recuerda siempre con el volumen muy bajo para no sobrecargarte.

No es aconsejable escuchar frecuencias RIFE, BINAURALES y TONOS ISOCRÓNICOS en personas que sufran convulsiones o epilepsia, que tengan puestos aparatos marca-pasos, tampoco en personas con trastornos severos de la personalidad. Las mujeres embarazadas los podrán escuchar solo por consejo de su médico.

Puedes escuchar este sonido en cualquier momento del día, pero es muy recomendable escuchar estos sonidos tumbado y con los ojos cerrados, ya que algunas personas tienen hiperactividad, estrés y están demasiado apresuradas por sus quehaceres diarios y en ese estado existe un choque interno entre la energía mental de la persona y la energía que nos aporta la frecuencia binaural intentando bajar la frecuencia de las ondas cerebrales. Por un lado nuestro cerebro pretende ser resolutivo con la tarea que estamos realizando y con las tareas que tenemos en mente para después (con mucha actividad cerebral) y el binaural pretende lo contrario, bajar la frecuencia para dejarnos en una determinada vibración que no se corresponde con toda la cantidad de cosas que tenemos en la mente. Y aunque el binaural siempre hace efecto a nivel físico y emocional, pero en el proceso de encaje tiene que luchar con nuestra contradicción mental que vivimos al estar tan activos. Por eso las personas que sientan algún tipo de molestia como tensión en la nuca, en el cuello, jaqueca, nerviosismo, angustia, ansiedad o cualquier síntoma al escuchar un binaural es conveniente que deje todo lo que están haciendo y se tumben a escuchar tranquilamente el binaural con los ojos cerrados para no sentir ningún tipo de molestia. Y estas personas que ya están de por si demasiado tensas es conveniente que descarguen sus pies a tierra.

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