ISOCRÓNICO COMBINADO Nº75 – REDUCIR LOS NIVELES DE CORTISOL QUE SON TOXICOS PARA LA SALUD – SOLO PARA MUJERES (femenino)

24.20

Ahora todos nuestros audios incluyen una frase subliminal que refuerza el efecto de las frecuencias en nuestro cuerpo. La frase es: “AL ESCUCHAR ESTE AUDIO ESTOY SANANDO MI CUERPO Y MI MENTE”

Escucha este isocrónico combinado Nº75 para bajar el cortisol en mujeres durante una hora al día con o sin auriculares (de las dos maneras), escúchalo con el volumen bajo si lo haces con auriculares, y el volumen moderado si lo escuchas en un reproductor con altavoces. Pero para escucharlo sin auriculares ha de ser en un reproductor o altavoces que reproduzcan estas frecuencias con calidad, los altavoces de los teléfonos no reproducen con calidad estas frecuencias sanadoras, si vas a usar el teléfono has de hacerlo con auriculares si quieres obtener buenos resultados.

Hay que decir que todos los binaurales o isocrónicos se pueden escuchar aunque no tengas la enfermedad para la que son destinados, porque lo que consigues al escuchar las diferentes frecuencias es poner en un perfecto estado de salud las células de todo tu cuerpo.

Este isocrónico está diseñado para reducir los niveles de cortisol en el cuerpo de las mujeres, y lleva frecuencias que hacen:

  • Una estimulación y balance del hipotálamo.

  • Un barrido de ondas delta en el cerebro entre 0.5 y 4.0 hercios para reducir el cortisol.

  • Estimula y balancea las glándulas suprarrenales.

  • Normaliza la presión arterial.

  • Incrementa los niveles de oxitocina, la hormona del amor y las buenas relaciones sexuales.

  • Produce en el cuerpo la hormona DHEA, rejuveneciendo.

  • Normaliza el sistema inmunitario.

  • Regula los niveles de testosterona en las mujeres.

  • Normaliza el sistema endocrino.

  • Reduce el estrés y el envejecimiento.

  • Combate la ansiedad.

  • Incrementa los niveles de melatonina para dormir bien y rejuvenecer.

  • Incrementa los niveles de endorfinas causando felicidad y eliminado dolor.

  • Disminuye los niveles de cortisol en la sangre.

En este tiempo que estamos viviendo en todo el mundo con lo que está pasando, es importante saber que los niveles continuos de cortisol que se están creando en el cuerpo por el estrés generado ante la situación mundial, pueden estar causando que la salud de las personas comience a deteriorarse en distintos niveles. La gente está generando un tremendo estrés emocional y un miedo que produce en el cuerpo cantidades brutales de cortisol, y ese cortisol más tarde se traducirá en enfermedades con serias consecuencias.

Al tener miedo y emociones negativas con lo que se vive a diario, el cuerpo para afrontar ese miedo y ese estrés crea el cortisol en mucha cantidad y de forma continua, suprimiendo o anulando el sistema inmunitario, alterando el metabolismo y causando que las personas tengan enfermedades, entre ellas la diabetes y las alteraciones de la glucemia, la fatiga crónica, el aumento de peso, ansiedad, intranquilidad, nerviosismo, taquicardias, insomnio, infertilidad, cefaleas y dolores de cabeza, hipertensión, debilidad muscular, enfermedades cardiacas, problemas digestivos, deshidratación, mareos, envejecimiento prematuro de la piel, falta de deseo sexual, menstruación irregular, y puede incrementar el crecimiento del vello corporal en mujeres, la osteoporosis, porque uno de los efectos del cortisol es que disminuye la formación ósea pudiendo crear problemas de huesos o crecimiento.

El exceso de cortisol también impide que tu cuerpo se repare, impide la respuesta inmune y causa inflamaciones.

El cortisol impide la correcta llegada de sangre al cuero cabelludo, ya que ralentiza la circulación, esto causa una insuficiencia nutricional en el cabello, afectando directamente a la caída del cabello, volviéndolo cada vez más quebradizo y frágil, hasta el punto de impedir su crecimiento normal. Enfrentarse a una situación de estrés o angustia prolongada es una de las principales causas de la perdida de pelo, ya que el estrés altera nuestra química y afecta al cuero cabelludo. Hay que tener en cuenta que este tipo de caída del cabello es más fácil de prevenir, ya que no depende de la genética sino de nuestras circunstancias de estrés, por lo tanto una vez que controlemos el estrés es más probable que se recupere nuestro cuero cabelludo.

El estado de ánimo tiene mucha repercusión en el cuerpo, por eso las situaciones de tensión emocional pueden crear la pérdida de cabello, porque el estrés crea mayor cantidad de la hormona cortisol que hace que se te caiga el cabello, a esto se le llama alopecia nerviosa, afectando directamente a la calidad del pelo. Lo importante es saber que el pelo que se pierde por el estrés después vuelve a crecer cuando te relajas y eliminas la tensión. Al relajarte dejas de producir demasiado cortisol y el pelo volverá a recibir sangre cargada de nutrientes para alimentar al folículo de nuevo. Entonces al reducir el cortisol el pelo volverá a crecer con normalidad, ya que el folículo sigue vivo y sano, porque se trata de una alopecia reversible.

Cuando nuestro cuerpo detecta una situación de estrés, la glándula suprarrenal reacciona liberando una hormona esteroidea llamada cortisol. Gracias a eso, aumenta el nivel de glucosa en sangre y el organismo se prepara para afrontar esa situación de alarma, para poder luchar o para poder huir. El cortisol también es necesario para controlar la presión arterial, el sistema nervioso y el sistema inmunitario y metabolizar grasas, proteínas y carbohidratos, siempre que se produzca en su justa medida.

Es bueno que el cortisol se eleve en determinados momentos en los que pasamos un susto o un miedo repentino ante un acontecimiento concreto, porque nos da la energía para reaccionar ante una situación de alarma, sin embargo cuando vivimos continuamente en situación de alerta o alarma como nos han ido conduciendo con este ritmo de vida y con la situación mundial, entonces el cortisol se convierte en un enemigo peligroso dentro de nuestro cuerpo y nos envenena, nos enferma y nos envejece rápidamente.

Las causas del exceso de cortisol suelen ser por tener depresión y ansiedad, por tener un estrés físico cuando la persona corre mucho para hacer muchas cosas en el día, personas muy ocupadas con muchas tareas y con una adicción a estar siempre ocupados haciendo cosas. También nos sube el cortisol por estrés emocional.

Hay otras causas por las que puede subir el nivel de cortisol, y es por: alcoholismo, por problemas suprarrenales, por tomar medicamentos esteroides de manera prolongada, medicamentos para la artritis, para el asma y otras enfermedades, por tener un adenoma o tumor benigno en la hipófisis, por tumores en otras partes del cuerpo, como el páncreas, la glándula tiroides o los pulmones.

Las personas que no duermen suficientes horas o les cuesta conciliar el sueño también elevan el cortisol en su cuerpo, las bebidas con cafeína elevan el cortisol, el consumo de azúcar y alimentos procesados cargados de conservantes y aditivos también elevan el nivel de cortisol.

En cambio, hacer un poco de ejercicio de forma moderada, estiramientos, yoga y técnicas de relajación, te ayudarán a reducir el estrés y bajar los niveles de cortisol.

El estrés es un estado emocional que nos tensa los músculos del cuerpo, y esta tensión puede ocurrir en cualquier momento, frente a cualquier situación o pensamiento que nos provoque impotencia, que nos provoque frustración, ira, furia o nerviosismo. El estrés en pequeñas dosis es positivo, por ejemplo para prevenir un peligro. Sin embargo, cuando las emociones de impotencia, de miedo y rabia reprimida ante una amenaza se vuelven una reacción recurrente, como está pasando a la mayoría de las personas en todo el mundo, entonces es perjudicial para la salud.

Nosotros podemos influir en el nivel del cortisol que se libera a través de nuestros pensamientos, de nuestras creencias y de los sentimientos. Cuando modificamos nuestra forma de pensar, también modificamos la actividad bioquímica de las células del cerebro y de nuestras glándulas suprarrenales.

Tener poco sentido del humor, estar irritados todo el tiempo o sentir ira con mucha frecuencia son factores que indican que tenemos una cantidad demasiado elevada de cortisol. La sensación de cansancio de forma permanente sin justificación, la falta de apetito, o por lo contrario, tener mucho apetito, mucha gula, también son indicadores de tener una dosis demasiado elevada de cortisol. 

Por lo tanto, según nuestro carácter o cómo reaccionemos a lo que nos pasa en nuestra vida diaria, generaremos cortisol o serotonina. 

El cortisol es una hormona que cuando tenemos un nivel medio y equilibrado nos ayuda a mantenernos despiertos y activos durante el día, y por la noche se reducen los niveles de cortisol en la sangre para que podamos conciliar el sueño. Pero esto sucede cuando una persona está feliz, cuando se siente segura en la vida, cuando tiene su vida asegurada en todos los sentidos, y eso le aporta paz y calma interior.

Además, tener unos niveles moderados contribuye en nuestro bienestar, por lo tanto, no nos interesa eliminar por completo esta hormona de nuestro organismo. Lo ideal es tener un nivel medio para que nos ayude en el día a día. 

Hay que tener en cuenta que los niveles de cortisol también varían a lo largo del día. Por lo general se va reduciendo según pasan las horas para tener los niveles mínimos por la noche, pero algunas personas son más activas por la tarde, después de comer. Por lo tanto, por la noche no tendrán los niveles mínimos, y cuando no somos capaces de reducir los niveles de cortisol por la noche porque el estrés nos mantiene activos, seguramente nos cueste dormir y tendremos más tensión y dolor muscular. 

Tener unos niveles elevados o demasiado bajos de forma constante puede ser perjudicial para nuestra salud. Por ejemplo, tener muy poco cortisol puede hacernos sentir confundidos, apáticos y cansados. 

Aunque el cortisol se produce y se almacena en la corteza suprarrenal, la liberación al torrente sanguíneo es controlada por el hipotálamo desde el cerebro en respuesta al estrés. La vida media del cortisol es de 60 a 90 minutos, aunque tiende a aumentar con la administración de hidrocortisona, con el hipertiroidismo, con insuficiencia hepática o en situaciones de estrés como he explicado. Y si el estrés, el agobio, la impotencia y el miedo son continuos, entonces el cuerpo estará continuamente inundado de cortisol, como pasa a la mayoría de las personas.

Los niveles más altos de cortisol los tenemos por la mañana, y los niveles más bajos se dan entre las 3 a 5 horas después de habernos dormido por la noche, porque la información sobre el ciclo de luz-oscuridad se transmite desde la retina hasta el hipotálamo. Pero todo depende también de la cantidad de melatonina que generemos por nuestro estilo de vida, como tengo explicado en este artículo del binaural para la melatonina.

La secreción prolongada de cortisol puede ser debida al estrés crónico o a una secreción excesiva observada en el síndrome de Cushing. El síndrome de Cushing aparece cuando el cuerpo tiene demasiada hormona cortisol a lo largo del tiempo. Puede ser el resultado de tomar Corticosteroides por vía oral o de que el cuerpo produzca demasiado cortisol.

La pedida de colágeno inducida por tener demasiado cortisol en la piel es diez veces mayor que en cualquier otro tejido.

El cortisol también estimula la secreción ácida gástrica, también debilita la actividad del sistema inmune, reduce la absorción del calcio en el intestino. El exceso de cortisol desconecta el sistema reproductivo, aumentando los abortos o causando infertilidad temporal, a menos que la persona tenga estrés permanente con altos niveles de cortisol, y eso le causa una esterilidad prolongada.

Las personas que toman suplementos de magnesio en forma de cloruro o sulfato o carbonato de magnesio reducen los niveles de cortisol después de hacer ejercicio aeróbico, pero no en entrenamiento de resistencia, solo en el aeróbico. Los alientos con omega 3 ayudan a reducir el cortisol, el masaje terapéutico también lo reduce, también lo reducen: la terapia musical, la meditación Mindfulness, las relaciones sexuales, la risa y el humor, reírse con situaciones de humor, la vitamina C también bloquea solo un poco la liberación de cortisol en respuesta a un estresante mental. El té negro puede reducir un poquito el nivel alto de cortisol.

Para reducir el cortisol hay que hacer diversas técnicas de relajación que te hagan disminuir el estrés y destensar los músculos que tienes tensos y contraídos.

Y los factores que aumentan los niveles de cortisol son: la cafeína, la falta de sueño. El ejercicio físico intenso o prolongado que te cansa hace que generes más cortisol para mantener la glucosa en sangre, por eso no hay que abusar de exceso de ejercicio ni hacerlo hasta el agotamiento.

El estrés como hemos comentado también lo sube, los eventos o situaciones traumáticas elevan el cortisol, el tejido adiposo subcutáneo genera cortisol, la anorexia nerviosa, etc.

El cerebro necesita de 6 a 7 minutos para sintonizarse con la onda que le estamos metiendo a través de los auriculares.

Algunas veces es suficiente escuchar un sonido binaural solo durante 10 minutos para que sea efectivo, hay personas que aguantan perfectamente los binaurales escuchándolos más rato, pero otras personas sienten molestias si los escuchan más de 15 minutos.

Lo ideal es escuchar los binaurales con auriculares, con audífonos para que el batido sea más efectivo en el cerebro, pero las personas que tengan mucho estrés y tensión, o electricidad estática acumulada en su cuerpo pueden sentir molestias al escuchar los binaurales.

También si tus nervios auditivos están en mal estado en uno de los dos oídos pueden causarte alguna molestia, y en estos casos se pueden escuchar con unos altavoces estéreo y sin auriculares, el efecto es menor pero también se obtiene beneficio de esta manera.

No es aconsejable escuchar frecuencias BINAURALES o ISOCRÓNICAS en personas que sufran convulsiones o epilepsia, que tengan puestos aparatos marca-pasos, tampoco en personas con trastornos severos de la personalidad. Las mujeres embarazadas los podrán escuchar solo por consejo de su médico.

Puedes escuchar este sonido en cualquier momento del día, pero es muy recomendable escuchar estos sonidos tumbado y con los ojos cerrados, ya que algunas personas tienen hiperactividad, estrés y están demasiado apresuradas por sus quehaceres diarios y en ese estado existe un choque interno entre la energía mental de la persona y la energía que nos aporta la frecuencia binaural intentando bajar la frecuencia de las ondas cerebrales. Por un lado nuestro cerebro pretende ser resolutivo con la tarea que estamos realizando y con las tareas que tenemos en mente para después (con mucha actividad cerebral) y el binaural pretende lo contrario, bajar la frecuencia para dejarnos en una determinada vibración que no se corresponde con toda la cantidad de cosas que tenemos en la mente. Y aunque el binaural siempre hace efecto a nivel físico y emocional, pero en el proceso de encaje tiene que luchar con nuestra contradicción mental que vivimos al estar tan activos. Por eso las personas que sientan algún tipo de molestia como tensión en la nuca, en el cuello, jaqueca, nerviosismo, angustia, ansiedad o cualquier síntoma al escuchar un binaural es conveniente que deje todo lo que está haciendo y se tumbe a escuchar tranquilamente el binaural con los ojos cerrados para no sentir ningún tipo de molestia. Y estas personas que ya están de por si demasiado tensas es conveniente que descarguen sus pies a tierra.

Escucha esta frecuencia con los auriculares con el volumen más bien bajo, para no generar molestias en tus oídos.

AVISOS GENERALES, LIMITACIÓN DE RESPONSABILIDAD

No se asume ninguna responsabilidad de los usos y aplicaciones de los audios, ni por el comportamiento derivado del uso que se haga de la información contenida en este artículo.

La información proporcionada y la aplicación de las técnicas descritas en este artículo tienen únicamente carácter informativo y no está pensada para reemplazar ningún tipo de tratamiento médico, psicológico o de cualquier otro tipo. Bajo ningún concepto se aconseja abandonar un tratamiento prescrito por profesionales de la medicina. No es, pues, un acto médico. Para cualquier duda consultar a su médico especializado.

 

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