ISOCRÓNICO PARA REPARAR EL DESPRENDIMIENTO DE RETINA

12.10

Ahora todos nuestros audios incluyen una frase subliminal que refuerza el efecto de las frecuencias en nuestro cuerpo. La frase es: “AL ESCUCHAR ESTE AUDIO ESTOY SANANDO MI CUERPO Y MI MENTE”

Escucha este isocrónico para el desprendimiento de retina de 15 a 30 minutos al día, escúchalo con o sin auriculares (de las dos maneras), escúchalo con el volumen bajo si lo haces con auriculares, y el volumen moderado si lo escuchas en un reproductor con altavoces. Pero para escucharlo sin auriculares ha de ser en un reproductor o altavoces que reproduzcan estas frecuencias con calidad, los altavoces de los teléfonos no reproducen con calidad estas frecuencias sanadoras, si vas a usar el teléfono has de hacerlo con auriculares si quieres obtener buenos resultados.

Hay que decir que todos los binaurales o isocrónicos se pueden escuchar aunque no tengas la enfermedad para la que son destinados, porque lo que consigues al escuchar las diferentes frecuencias es poner en un perfecto estado de salud las células de todo tu cuerpo.

Este isocrónico está diseñado para reparar el desprendimiento de retina y lleva frecuencias que:

  • Reparan el desprendimiento de retina en los ojos.

  • Regenerar células y tejidos de los ojos.

  • Te conecta con la sanación del universo (nivel curativo universal).

  • Restaura a su posición normal el tejido de la retina.

El desprendimiento de retina puede ser una situación de emergencia en la que la fina capa de tejido (la retina) en la parte posterior del ojo se desprende de su posición normal.

El desprendimiento de retina separa las células de la retina de la capa de vasos sanguíneos que proveen oxígeno y nutrición. Esta situación puede conducir a un riesgo de pérdida completa y permanente de la visión en el ojo afectado.

El desprendimiento de retina no causa dolor, sin embargo puede presentar uno o varios de los siguientes signos de advertencia antes de desarrollarse o avanzar:

  • Aparición repentina de varios objetos flotantes (partículas pequeñas que parecen flotar a través del campo visual).

  • Destellos de luz en uno o ambos ojos (fotopsia).

  • Visión borrosa.

  • Reducción gradual de la visión lateral (periférica).

  • Sombra similar a una cortina que se ubica sobre el campo visual.

Los síntomas más comunes de desprendimiento de retina comienzan cuando el paciente ve manchas, destellos de luz o cuerpos flotantes y por momentos su visión puede ser más borrosa.

Existen tres tipos distintos de desprendimiento de retina, vamos a ver las causas “según la medicina oficial”:

-Regmatógeno. Estos tipos de desprendimientos de retina son los más frecuentes, y suceden por un orificio o un desgarro en la retina que permite que se filtre líquido y se acumule debajo de la retina, esto separa la retina de los tejidos subyacentes tirando de ella y desprendiéndola. Las zonas donde se desprende la retina pierden el suministro de sangre y dejan de funcionar; esto causa la pérdida de visión. La medicina oficial dice que este tipo de desprendimiento de retina es causado por la edad, “pero esto no es cierto”.

-Traccional. Este tipo de desprendimiento puede suceder cuando crece tejido cicatrizal en la superficie de la retina, lo que hace que la retina se aleje de la parte posterior del ojo. El desprendimiento traccional se suele observar en personas que tienen diabetes u otras enfermedades.

Exudativo. En este tipo de desprendimiento, el líquido se acumula dentro de la retina, pero no hay orificios ni desgarros en ella. La causa del desprendimiento exudativo puede ser una degeneración macular asociada a la edad, una lesión en el ojo, tumores o trastornos inflamatorios.

La medicina oficial dice que: el desprendimiento de retina es más frecuente en personas mayores de 50 años. Que se puede producir también por tener miopía extrema, por haberte hecho cirugía ocular previa como la extracción de las cataratas, por hacerte una lesión ocular grave, o por otros trastornos oculares previos, incluidos retinosquisis, uveítis o afinamiento de la retina periférica (degeneración reticular). También dicen que los antecedentes familiares te predisponen.

Lo que hay que saber es que hoy día el exceso de mirar pantallas como el teléfono móvil, el computador, la Tablet, etc., producen diversas enfermedades en los ojos. Pasar más de 2 horas diarias frente a pantallas deteriora y enferma nuestros ojos, y no solo enferman por el efecto de las pantallas, también por la radiación recibida por diferentes vías: Routers, antenas, contaminación del aire por los avioncitos…

Por otro lado la alimentación incorrecta que nos han hecho creer a los seres humanos durante muchísimos años que había que comer, calcifica y enferma diferentes partes del cuerpo, como el nervio óptico que se calcifica y se deteriora por comer calcio procedente de otros animales que no descompone el cuerpo humano, como pasa al consumir la leche, el queso, el yogur, helados y todos los derivados lácteos.

El sorbitol es un polialcohol o azúcar alcohol polihídrico procedente del azúcar. Es un aditivo estabilizante y humectante también conocido como E-420 (i) o E-420 (ii) si se presenta en forma de jarabe. El sorbitol se utiliza como edulcorante alimenticio y lo recomiendan para alimentos en personas con diabetes o para deportistas, o bebidas o alimentos bajos en calorías, son utilizados para edulcorar bebidas, dulces, pasteles, helados y las chuches de los niños. Se utiliza en la industria alimentaria para mantener la humedad apropiada en los productos. Estos productos te los venden con este edulcorante para reducir el contenido de calorías de los alimentos sin sacrificar el sabor dulce.

El consumo de sorbitol debido a su fermentación puede producir dolor abdominal leve o puede producir diarrea, gases, nauseas, calambres leves en el estómago o irritación en el recto, también puede producir la pérdida de electrolitos, edemas en el cuerpo, sequedad de boca o sed, o incluso según las dosis, podría producir deshidratación. Pero aquí no queda todo porque, el retinol también puede producir retinopatía y la neuropatía diabética, que pueden estar relacionadas con la presencia excesiva de sorbitol en las células de los ojos y en los nervios ópticos. Incluso aunque se vende para reducir las calorías en deportistas y la glucosa en diabéticos, los efectos son todo lo contrario porque, puede elevar los niveles de glucosa sanguínea. Y en los niños menores de 1 año puede producir diarreas severas.

Y en este caso nos interesa hablar del daño que puede producir este edulcorante en los ojos con la retinopatía diabética, porque se debilitan los vasos sanguíneos de la retina derramando sangre y liquido en la retina, dejando obstruidos los vasos sanguíneos, y las cicatrices del desprendimiento de los nuevos vasos sanguíneos pueden causar que la retina se desprenda. Además puede producirse acumulación de presión en el globo ocular y dañar el nervio óptico, producir glaucoma y conducir a la ceguera.

Hay otro motivo para que suba el sorbitol en el organismo, cuando nos angustiamos o nos preocupamos demasiado, sube el sorbitol y la salud se resiente. La agitación mental produce inflamación por todo el cuerpo, darle muchas vueltas a las cosas nos inflama y nos hace retener líquidos. La paz y la tranquilidad mental nos mantiene sanos y con los líquidos fluyendo con normalidad, sin retenerse.

No hay que olvidar que “siempre” los conflictos de tipo emocional afectan a todas las partes de nuestro cuerpo enfermándolo, incluidos los ojos. Y cuando una persona ha vivido un conflicto de miedo por la espalda, en cuanto se cura a nivel emocional de ese conflicto, cuando ya está solucionado ese miedo por la espalda es cuando se despende la retina.

El desprendimiento de retina es un efecto “no deseado” de la fase de curación de un conflicto de peligro (miedo) por la espalda. La retina se desprende al reconstruirse el tejido que se ha ulcerado mientras se estaba en situación de peligro. En condiciones normales todo vuelve a su lugar al final de la fase de reparación emocional aunque reduzca bastante la capacidad visual, ya que es un fenómeno pasajero que cesará por sí mismo, pero alarma mucho porque reduce de forma drástica la capacidad visual.

Si ves algo, una imagen que te produce mucho estrés, creas un conflicto emocional que afecta a tus ojos, una situación que viste que te sucedía a ti y te provocó un estrés inmenso. Tener el sentimiento de haber visto algo espantoso que nos viene por detrás, por la espalda, algo que no controlamos y nos asalta el miedo, miedo por la nuca. Cuando tienes la noción de peligro que tú no controlas o la necesidad de escapar de algo que has visto que te resulta un horror insoportable, eso hace que no puedas despegarte de la imagen horrible intensa que se ha quedado impresa en tu retina. Puede ser algo, una imagen o un acontecimiento que te parece horrible y que se quedará en tu memoria para toda la vida. Puede ser, por ejemplo, ver a un niño que es atropellado por un coche ante tus ojos, o ver estrellarse un avión. La persona ante tal imagen de horror, se protege la vista y no quiere imprimir lo que ha visto, pero imprime la imagen en su retina y, posteriormente, con todo su estrés concentrado en la visión, sufrirá un desprendimiento de retina.

Cuando tienes miedo de que algo se te venga encima, y tienes noción de peligro, hay riesgo de desprendimiento de retina.

Has hecho un conflicto a causa de ver o de vivir algo muy fuerte en tu vida o que no querías haber visto. Te niegas a aceptar esa situación en particular y otras situaciones que se puedan presentar en tu vida.

También puede presentarse el desprendimiento de retina porque haga mucho tiempo que no ves a tu familia y hayas creado conflicto con ello. Conflicto de separación visual o conflicto de mancha por un muerto en la familia. Dejar de ver a una persona o una cosa de forma irreversible y definitiva, como es ver morir a un familiar.

También por el miedo a recibir la mirada del otro porque te causa temor y gran inseguridad o por miedo a los juicios de los demás.

Ver a tu madre con otro hombre, o ver a tu padre con otra mujer puede resultarte un impacto horrible.

Para evitar el desprendimiento de retina y otros problemas en los ojos, es importante que hagas frente a esta imagen en vez de querer esconderla o negarla. Solo debes averiguar por qué viste ese suceso tan perturbador y debes identificar la lección de vida que debes sacar de eso. Cuando aceptes la situación como parte de tu crecimiento sin que te afecte, podrás evitarte situaciones que te hagan desarrollar otro desprendimiento de la retina.

Debes mantener la calma cada vez que vivas experiencias fuertes para ti. Utiliza esa situación que viste o que tuviste que vivir para ser una mejor persona y para evitar que se vuelvan a presentar situaciones similares, aprende la lección y evoluciona.

La solución está en ti. Y tú puedes generar lo necesario para activar de nuevo tu vista y VER de nuevo con toda claridad. Las grandes curaciones y los milagros ocurren cuando la mente se abre y se expande en comprensión y conocimiento. Así que, ¿por qué no tomar nuevos caminos? Y si alguien te dice que no puedes curarte, nunca le creas, porque cada mente es única y lo que puedes hacer con ella es algo extraordinario, que solo se da a personas que desafían las posibilidades conocidas. Solo consiguen milagros las personas que se atreven a cambiar las creencias limitantes, creencias de enfermedad y envejecimiento que nos han ido metiendo en nuestro subconsciente.

La espiritualidad no es otra cosa que conocernos a nosotros mismos y entender la vida en función del poder que llevamos dentro, y que muchas veces no reconocemos, o que olvidamos o dejamos a un lado a cambio de vivir de formas más superficiales, ausentes del contacto a nosotros mismos.

La vista es un órgano muy sensible a los impactos de la tensión y del dolor emocional. Cuando tenemos problemas “para ver”, es porque el cuerpo ha estado enviando una química de tensión a los ojos, los cuales al recibir el impacto, empiezan un deterioro y se vuelven muy sensibles a recibir impactos emocionales fuertes.

Para curar los ojos y poder recuperar su fortaleza y la visión, es necesario que el cuerpo envíe la información o la química necesaria que nutra y reactive nuestros ojos.

Para curar de raíz la ceguera o la mala visión, la persona tiene que entrar en sí misma y ver todas esas cosas que no ha querido ver “de otro modo” a lo largo de su vida. En el caso de la conmoción de la retina, esto sucede cuando la persona tiene una experiencia violenta donde el ojo no aguantó la tensión.

El ojo cuando está débil no aguanta la tensión de las experiencias, si no está entrenado para ver ciertas cosas, enfermará. Dentro del ojo hay muchas terminaciones nerviosas que, cuando están tensas, se crea tirantez y si hay más presión de la normal, se funden. Así que, no es solo la experiencia la que ha detonado el desprendimiento de la retina, sino que, el ojo estaba débil y no aguantó la experiencia. Esto sucede porque la persona tiene parámetros para ver la vida de formas muy estrictas o superficiales, poco profundas, y el ojo no “puede ver” aquello a lo que la persona no se siente capacitada para ver. Así que es mejor no ver, y es entonces cuando enferma el ojo.

Para que la vista vuelva o se frene un deterioro de la visión, es muy importante que la persona acepte que necesita aprender a ver de una forma más profunda la vida, sin juicio y deteniendo lo más posible el parloteo de la mente, porque cuando el intelecto razona demasiado, no nos permite dejarnos tocar por la vida y conmovernos ante las cosas que vemos, por miedo a verlas. El intelecto puede razonar muy bien las cosas, pero el cuerpo no aprende así. El cuerpo necesita conmoverse, desahogar, reconocer. Y luego hay que ver la experiencia sin juicio, para poder aprender de ello. A veces, lo que más se critica o se juzga, es lo que más tememos en nosotros mismos.

No huyas del dolor o de las cosas “feas”, o de aquello que te puede repugnar, confundir o poner en tela de juicio, porque esto te puede hacer que prefieras mejor “cerrar los ojos”, y no ver. La oscuridad nos empuja a buscar nuevas formas de ver, de vernos y entender. Perder el miedo a la oscuridad es perder el miedo a verse en los demás.

Para sanar tus ojos necesitas verte a ti. Necesitas ver lo que te repugna o te parece injusto y repulsivo de una forma nueva, es decir, necesitas verlo con más comprensión y entendimiento. La persona que deteriora su visión suele sentir estas emociones: “Tengo miedo a no ver…tal cosa”, “Tengo miedo a perder…tal cosa” “Tengo miedo a no poder ser, tener, lograr, etc…”. Estos son quizá pensamientos que te han rondado o rondan y no están resueltos. Y la pregunta es ahora: ¿Por qué tienes miedo? ¿Cómo te ves a ti? ¿Te ves cómo alguien sin poder? ¿Es qué no eres un ser lleno de poder y fuerza y grandiosas virtudes creativas? … ¿Nadie te enseñó lo que había dentro de ti?

Pues es momento de aprenderlo. Recuerda que tú eres quien se está poniendo la venda para no ver. Si te quitas la venda de tu mente, la quitas de tus ojos. Y quitarla de tu mente es empezar a ver lo que no has querido ver.

Se pueden hacer meditaciones breves y hay terapias curativas y frecuencias para vencer el miedo y para estimular y regenerar las células para recuperar la salud de tus ojos.

El cerebro necesita de 6 a 7 minutos para sintonizarse con la onda que le estamos metiendo a través de los oídos.

Algunas veces es suficiente escuchar una frecuencia isocrónica solo durante 10 minutos para que sea efectivo, hay personas que aguantan perfectamente estos sonidos escuchándolos más rato, pero otras personas sienten molestias si los escuchan más de 15 minutos.

Las frecuencias isocrónicas se escuchan con o sin auriculares (de las dos maneras), escúchalo con el volumen bajo si lo haces con auriculares, y el volumen moderado si lo escuchas en un reproductor con altavoces. Pero para escucharlo sin auriculares ha de ser en un reproductor o altavoces que reproduzcan estas frecuencias con calidad, los altavoces de los teléfonos no reproducen con calidad estas frecuencias sanadoras, si vas a usar el teléfono has de hacerlo con auriculares si quieres obtener buenos resultados.

Las personas que tengan mucho estrés y tensión, o electricidad estática acumulada en su cuerpo pueden sentir molestias al escuchar las frecuencias isocrónicas.

También si tus nervios auditivos están en mal estado en uno de los dos oídos pueden causarte alguna molestia, y en estos casos se pueden escuchar con unos altavoces estéreo y sin auriculares, el efecto es el mismo.

No es aconsejable escuchar frecuencias BINAURALES o ISOCRÓNICAS en personas que sufran convulsiones o epilepsia, que tengan puestos aparatos marca-pasos, tampoco en personas con trastornos severos de la personalidad. Las mujeres embarazadas los podrán escuchar solo por consejo de su médico.

Puedes escuchar este sonido en cualquier momento del día, pero es muy recomendable escuchar estos sonidos tumbado y con los ojos cerrados, ya que algunas personas tienen hiperactividad, estrés y están demasiado apresuradas por sus quehaceres diarios y en ese estado existe un choque interno entre la energía mental de la persona y la energía que nos aporta la frecuencia isocrónica intentando bajar la frecuencia de las ondas cerebrales. Por un lado nuestro cerebro pretende ser resolutivo con la tarea que estamos realizando y con las tareas que tenemos en mente para después (con mucha actividad cerebral) y la frecuencia isocrónica pretende lo contrario, bajar la frecuencia para dejarnos en una determinada vibración que no se corresponde con toda la cantidad de cosas que tenemos en la mente. Y aunque la frecuencia isocrónica siempre hace efecto, a nivel físico y emocional, pero en el proceso de encaje tiene que luchar con nuestra contradicción mental que vivimos al estar tan activos. Por eso las personas que sientan algún tipo de molestia como tensión en la nuca, en el cuello, jaqueca, nerviosismo, angustia, ansiedad o cualquier síntoma al escuchar una frecuencia isocrónica es conveniente que deje todo lo que está haciendo y se tumbe a escuchar tranquilamente la frecuencia isocrónica con los ojos cerrados para no sentir ningún tipo de molestia. Y estas personas que ya están de por si demasiado tensas es conveniente que descarguen sus pies a tierra.

Escucha esta frecuencia isocrónica con el volumen de los altavoces a un nivel moderado que te resulte cómoda, y si la escuchas con auriculares procura que sea con el volumen más bien bajo, para no generar molestias en tus oídos.

AVISOS GENERALES, LIMITACIÓN DE RESPONSABILIDAD

No se asume ninguna responsabilidad de los usos y aplicaciones de los audios, ni por el comportamiento derivado del uso que se haga de la información contenida en este artículo.

La información proporcionada y la aplicación de las técnicas descritas en este artículo tienen únicamente carácter informativo y no está pensada para reemplazar ningún tipo de tratamiento médico, psicológico o de cualquier otro tipo. Bajo ningún concepto se aconseja abandonar un tratamiento prescrito por profesionales de la medicina. No es, pues, un acto médico. Para cualquier duda consultar a su médico especializado.

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