TONO ISOCRÓNICO PARA ONDA DELTA BARRIDO DE 0.5 A 4.0 Hercios

12.10

Ahora todos nuestros audios binaurales e isocrónicos incluyen una frase subliminal que refuerza el efecto de las frecuencias en nuestro cuerpo. La frase es: “AL ESCUCHAR ESTE AUDIO ESTOY SANANDO MI CUERPO Y MI MENTE”

Escucha este barrido de ondas Delta una vez al día durante 30 minutos, con o sin auriculares (de las dos maneras), escúchalo con el volumen bajo si lo haces con auriculares, y el volumen moderado si lo escuchas en un reproductor con altavoces.

Es ideal escucharlo a la hora de dormir o incluso durante la meditación, colocándote en postura para meditar, sentado en una silla descalzos con la espalda erguida, también puedes meditar en posición de loto, en Virasana o puedes meditar tumbado en el suelo, tumbado en la cama o en un sofá. Puedes utilizar diferentes apoyos como un cojín o una manta.

Hay muchas formas de hacerlo y ninguna es necesariamente mejor que otra. Lo mejor es que experimentes con varias posturas para elegir aquella en la que te sientas mejor.

Solo tienes que buscar un lugar y un momento tranquilos, sin distracciones exteriores. Y vivir el presente aquí y ahora, notando tu cuerpo, tus sensaciones y observando tu respiración. Es bueno hacer respiraciones muy muy lentas y profundas para centrar tu pensamiento en el presente.

Escuchar este barrido de frecuencias hace que tu cerebro pase en 30 minutos por todo el rango de ondas delta desde las más bajas hasta las más altas.

Las ondas delta del cerebro son misteriosas y fascinantes. Tienen una frecuencia que va desde 0.5 a 4 Hz y son consideradas las más lentas de todas cuantas produce el cerebro.

Las ondas delta están asociadas con el bienestar y la paz interior. Surgen principalmente en el sueño profundo y muy raras veces se pueden experimentar estando despierto. Estas ondas también se hacen presentes en estados de meditación profunda. Sus estados psíquicos correspondientes son el dormir sin sueños (en las etapas en las que en realidad no se sueña), el trance y la hipnosis profunda. Las ondas delta resultan de gran importancia en los procesos curativos y en el fortalecimiento del sistema inmunitario.

Es sorprendente que las ondas que predominan cuando el ser humano se encuentra en el útero materno (durante la gestación) son precisamente las ondas delta. Y esto sigue así en los recién nacidos hasta el primer año de vida, aunque cada vez con menor frecuencia, sobre todo porque el recién nacido está expuesto a multitud de estímulos nuevos para “supuestamente estimularlo por su bien”, o eso es lo que te hacen creer.

Por otro lado, podemos encontrar una disminución de ondas delta en pacientes esquizofrénicos, fibromialgia, síndrome de fatiga crónica, alcoholismo, depresión, migrañas, síncope, isquemia, personas con hipotermia y recuperación de una convulsión epiléptica, etc…

Las ondas delta influyen en diversos procesos en el cuerpo:

Son las responsables del buen descanso. Si al dormir no alcanzamos la fase de sueño profundo, es decir, de producción de ondas delta del cerebro, al despertar lo más probable que nos sintamos cansados o fatigados.

Ayudan a regular el buen funcionamiento del cuerpo. En los días en los que nuestro cerebro no produce ondas delta, se alteran otras funciones como la respiración y el latido cardiaco.

Las ondas delta inciden en los procesos intuitivos, el funcionamiento del inconsciente está asociado con la producción de ondas delta en el cerebro.

Repercuten en la motivación y las relaciones. Cuando el cerebro produce ondas delta con frecuencia, las personas se vuelven más abiertas y cercanas y con una mayor motivación en todos los sentidos.

Cuantas más ondas delta produzcas en tu cerebro menos migrañas tendrás. Son un buen remedio anti estrés, porque son un anti-estresante natural, por la producción de serotonina y melatonina que hacen segregar al cuerpo.

Las ondas delta se pueden crear cuando entras en un sueño profundo y cuando haces técnicas de meditación correctas.

Si haces esta práctica escuchando ondas delta a diario reducirás la cantidad de cortisol (una hormona asociada al estrés y el envejecimiento). Las ondas delta aumentan los niveles de DHEA (la hormona de la juventud). Producen antienvejecimiento y melatonina (disminuyen el proceso de envejecimiento).

Están asociadas con la mente inconsciente. Junto con otras frecuencias en un estado de vigilia, “delta actúa como una forma de radar-buscando información”.

Te hace llegar a comprender en el nivel inconsciente más profundo  cosas que no podemos entender a través del pensamiento.

Proporciona intuición, sintonía empática e intuición instintiva, propicio para hacer milagros en tu vida, como: curación, conocimiento divino, ser interior y crecimiento personal, renacimiento, recuperación de traumas…

Te hace “uno con el universo”, sientes que te estás fundiendo con el universo (experiencias Samadhi).

Puedes sentir experiencia cercana a la muerte, que es algo que la gente desconoce pero que te aporta un estado del “Ser” dichoso, con una felicidad extrema, similar a un sueño profundo o coma. Haciéndote llegar a niveles insospechados de conciencia, niveles muy elevados de conciencia, que solo unos pocos maestros logran alcanzarlos.

En estos estados tan elevados de conciencia en los que se entra con las ondas delta, se experimentan estados de éxtasis donde se disuelve la percepción del “Yo” para dar paso a un estado de unidad con el universo, llevándote a la liberación definitiva del Ser.

Si se consigue entrar y permanecer consciente en el nivel delta, se alcanza el estado de super-consciencia que es el último peldaño de la meditación, donde desaparecen las barreras entre consciente, subconsciente e inconsciente.

Sin embargo muchos practicantes de Yoga o asanas no meditan porque no entienden el valor de hacerlo, o porque no han tomado en serio las enseñanzas más profundas del Yoga.

Cuando entras en estados delta meditando se desencadena un tipo especial de visión intuitiva infinitamente más sagaz y fiable que la visión condicionada por la mente y el ego. Es una intuición mística que muta la mente de la persona alejándola de las trabas de la terquedad, de la avaricia, del odio y del miedo. Te abre una visión al cosmos con tu pura esencia, más allá de la máscara de la personalidad. Esto hace que te desprendas de lo adquirido materialmente y del apego para poder conectar con lo que nunca dejo de ser.

Cuando entres en esta experiencia te transformara para siempre. Solo tienes que adquirir un compromiso solido en la práctica con ondas deltas y meditación para experimentar niveles sorprendentes de conciencia y poder descubrir tu verdadera esencia, sanar tu cuerpo y tu mente.

El cerebro necesita de 6 a 7 minutos para sintonizarse con la onda que le estamos metiendo a través de los oídos.

Algunas veces es suficiente escuchar un tono isocrónico solo durante 10 minutos para que sea efectivo, hay personas que aguantan perfectamente estos sonidos escuchándolos más rato, pero otras personas sienten molestias si los escuchan más de 15 minutos.

Los tonos isocrónicos se escuchan sin auriculares, aunque también puedes usarlos si lo deseas.

Las personas que tengan mucho estrés y tensión, o electricidad estática acumulada en su cuerpo pueden sentir molestias al escuchar los tonos isocrónicos.

También si tus nervios auditivos están en mal estado en uno de los dos oídos pueden causarte alguna molestia, y en estos casos se pueden escuchar con unos altavoces estéreo y sin auriculares, el efecto es el mismo.

No es aconsejable escuchar frecuencias BINAURALES y TONOS ISOCRÓNICOS en personas que sufran convulsiones o epilepsia, que tengan puestos aparatos marca-pasos, tampoco en personas con trastornos severos de la personalidad. Las mujeres embarazadas los podrán escuchar solo por consejo de su médico.

Puedes escuchar este sonido en cualquier momento del día, pero es muy recomendable escuchar estos sonidos tumbado y con los ojos cerrados, ya que algunas personas tienen hiperactividad, estrés y están demasiado apresuradas por sus quehaceres diarios y en ese estado existe un choque interno entre la energía mental de la persona y la energía que nos aporta el tono isocrónico intentando bajar la frecuencia de las ondas cerebrales. Por un lado nuestro cerebro pretende ser resolutivo con la tarea que estamos realizando y con las tareas que tenemos en mente para después (con mucha actividad cerebral) y el tono isocrónico pretende lo contrario, bajar la frecuencia para dejarnos en una determinada vibración que no se corresponde con toda la cantidad de cosas que tenemos en la mente. Y aunque el tono isocrónico siempre hace efecto, a nivel físico y emocional, pero en el proceso de encaje tiene que luchar con nuestra contradicción mental que vivimos al estar tan activos. Por eso las personas que sientan algún tipo de molestia como tensión en la nuca, en el cuello, jaqueca, nerviosismo, angustia, ansiedad o cualquier síntoma al escuchar un tono isocrónico es conveniente que deje todo lo que esta haciendo y se tumbe a escuchar tranquilamente el tono isocrónico con los ojos cerrados para no sentir ningún tipo de molestia. Y estas personas que ya están de por si demasiado tensas es conveniente que descarguen sus pies a tierra.

Escucha este tono isocrónico con el volumen de los altavoces a un nivel moderado que te resulte cómodo, y si lo escuchas con auriculares procura que sea con el volumen más bien bajo, para no generar molestias en tus oídos.

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